SEAT Ibiza 1.8 20VT Sport 3p · 156 CV (1999-2000)

1999
Gasolina
FWD
Manual 5v
SEAT Ibiza - Vista 1
SEAT Ibiza - Vista 2
SEAT Ibiza - Vista 3
SEAT Ibiza - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT Ibiza

Potencia

156CV

Par

210Nm

Consumo

7.8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

7.9s

Vel. Máx.

218km/h

Peso

1119kg

Precio

17,369

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

250 L

Depósito

45 L

Potencia

115 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima156 CV / 115 kW
Par máximo210 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero250 L

Análisis detallado del SEAT Ibiza 1.8 20VT Sport 3p · 156 CV (1999-2000)

Descripción general

El SEAT Ibiza 1.8 20VT Sport de 1999 es un coche que evoca una época dorada para los compactos deportivos. Con su motor de 156 CV, prometía emociones fuertes y una experiencia de conducción vibrante, todo ello envuelto en un paquete accesible y con el sello de SEAT. Era un coche diseñado para aquellos que buscaban algo más que un simple medio de transporte, un compañero para disfrutar de cada curva y cada aceleración.

Experiencia de conducción

Al volante de este Ibiza, las sensaciones son puras y directas. El motor 1.8 20VT, con su turbo, entrega una patada emocionante desde bajas revoluciones, empujando con decisión hasta el corte. La dirección, aunque no tan precisa como en modelos actuales, transmite lo suficiente para sentir el asfalto. La suspensión, más firme en esta versión Sport, contenía bien los balanceos, invitando a una conducción ágil y divertida. Cada cambio de marcha en su caja manual de 5 velocidades era un acto de conexión con la máquina, y el sonido del motor, aunque no estridente, acompañaba la experiencia con un rugido satisfactorio. Era un coche que te hacía sentir vivo, un verdadero juguete para los amantes de la gasolina.

Diseño y estética

El diseño del Ibiza de 1999, especialmente en su versión de 3 puertas, es un reflejo de su tiempo: líneas limpias, compactas y con un toque de agresividad juvenil. Los faros delanteros, grandes y expresivos, le daban una mirada característica, mientras que las llantas de 16 pulgadas y el perfil bajo de los neumáticos 195/45 R16 enfatizaban su carácter deportivo. Era un coche que, sin ser ostentoso, dejaba claro que no era un Ibiza cualquiera. Su estética era funcional y atractiva, pensada para gustar a un público joven y dinámico que buscaba un coche con personalidad.

Tecnología y características

En 1999, la tecnología del Ibiza 1.8 20VT Sport se centraba en ofrecer un rendimiento mecánico sobresaliente. El motor 1.8 20VT, con inyección indirecta, turbo e intercooler, era una joya de la ingeniería de la época, capaz de extraer 156 CV de un bloque relativamente pequeño. La suspensión McPherson delantera y el eje torsional trasero, junto con los frenos de disco en ambos ejes (ventilados delante), garantizaban un comportamiento dinámico y una frenada eficaz. Aunque carecía de las pantallas táctiles y asistentes de conducción modernos, su tecnología estaba orientada a la pura experiencia de conducción, con un enfoque en la potencia y el control mecánico.

Competencia

En su momento, el SEAT Ibiza 1.8 20VT Sport se enfrentaba a rivales de peso en el segmento de los compactos deportivos. Modelos como el Peugeot 206 GTi, el Renault Clio Sport o el Volkswagen Polo GTI eran sus competidores directos. Cada uno ofrecía su propia interpretación de la deportividad, pero el Ibiza destacaba por su motor turboalimentado, que le otorgaba una entrega de potencia muy característica y un rendimiento que lo hacía muy competitivo en su categoría. Era una opción atractiva para quienes buscaban un coche con un buen equilibrio entre prestaciones y precio.

Conclusión

El SEAT Ibiza 1.8 20VT Sport de 1999 es un coche que, a día de hoy, sigue siendo recordado con cariño por muchos entusiastas. Representa una época en la que la deportividad era más visceral y menos filtrada. Su motor potente, su chasis ágil y su diseño juvenil lo convertían en un coche divertido y emocionante de conducir. Aunque los años han pasado y la tecnología ha avanzado, este Ibiza sigue siendo un testimonio de la pasión por la conducción que SEAT supo imprimir en sus modelos. Es un clásico moderno que ofrece una experiencia auténtica y gratificante para quienes aprecian la esencia de un buen compacto deportivo.