SEAT Ibiza 3p 1.8 20VT 180 CV Cupra (2004-2005)

2002
Gasolina
FWD
Manual 5v
SEAT Ibiza - Vista 1
SEAT Ibiza - Vista 2
SEAT Ibiza - Vista 3
SEAT Ibiza - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT Ibiza

Potencia

179CV

Par

245Nm

Consumo

7.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

7.3s

Vel. Máx.

229km/h

Peso

1177kg

Precio

21,060

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

267 L

Depósito

45 L

Potencia

132 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima179 CV / 132 kW
Par máximo245 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero267 L

Análisis detallado del SEAT Ibiza 3p 1.8 20VT 180 CV Cupra (2004-2005)

Descripción general

El SEAT Ibiza Cupra de 2002 es un compacto deportivo que encarna la pasión por la conducción. Con su motor 1.8 20VT de 179 CV, este modelo de tres puertas se posiciona como una opción emocionante para quienes buscan un coche ágil y potente. Su diseño distintivo y su enfoque en el rendimiento lo convierten en un clásico moderno que aún hoy despierta admiración.

Experiencia de conducción

Al volante del Ibiza Cupra, las sensaciones son puramente deportivas. La aceleración de 0 a 100 km/h en 7.3 segundos y una velocidad máxima de 229 km/h prometen emociones fuertes. El motor turboalimentado entrega su potencia de forma contundente, especialmente a partir de las 2000 rpm, donde los 245 Nm de par motor se hacen notar. La suspensión McPherson delantera y el eje torsional trasero, junto con los frenos de disco ventilados de 312 mm en el eje delantero, ofrecen un comportamiento dinámico y una frenada eficaz, invitando a disfrutar de cada curva. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporciona una conexión directa con la carretera, haciendo que cada trayecto sea una experiencia vibrante.

Diseño y estética

El diseño del SEAT Ibiza Cupra de 2002 es inconfundiblemente deportivo y agresivo. Sus líneas compactas de tres puertas se realzan con elementos específicos de la versión Cupra, como paragolpes más prominentes, llantas de aleación de 17 pulgadas con neumáticos 205/40 R17 y una estética general que transmite dinamismo. A pesar de sus dimensiones contenidas (3953 mm de largo, 1698 mm de ancho y 1441 mm de alto), su presencia en la carretera es notable. El interior, aunque funcional, se enfoca en el conductor, con asientos deportivos y una instrumentación clara que refuerza su carácter prestacional.

Tecnología y características

En el corazón tecnológico del Ibiza Cupra de 2002 se encuentra su motor 1.8 20VT de gasolina. Este propulsor de cuatro cilindros, con 5 válvulas por cilindro, inyección indirecta, turbo e intercooler, es una joya de la ingeniería de la época, capaz de entregar 179 CV a 5800 rpm. La transmisión manual de 5 velocidades se encarga de gestionar esta potencia, enviándola a las ruedas delanteras. Aunque carece de las sofisticaciones electrónicas de los modelos actuales, su tecnología mecánica está diseñada para ofrecer un rendimiento óptimo y una experiencia de conducción pura. El consumo combinado de 7.9 l/100km, según el ciclo NEDC, es razonable para un coche de sus características.

Competencia

En su segmento, el SEAT Ibiza Cupra de 2002 se enfrentaba a rivales de peso como el Peugeot 206 RC, el Renault Clio Sport y el Volkswagen Polo GTI. Cada uno ofrecía su propia interpretación de un compacto deportivo, pero el Ibiza Cupra destacaba por su motor turboalimentado, que le otorgaba una ventaja en par motor y una entrega de potencia más contundente en un rango más amplio de revoluciones. Su relación calidad-precio y su estética agresiva también lo hacían muy competitivo en el mercado de los "hot hatch".

Conclusión

El SEAT Ibiza Cupra de 2002 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Representa la esencia de la deportividad en un formato compacto, ofreciendo un rendimiento emocionante y un diseño que sigue cautivando. Es un coche para aquellos que valoran la conexión con la carretera y disfrutan de la conducción en su estado más puro. A pesar de los años, su espíritu sigue vivo, convirtiéndolo en un objeto de deseo para los entusiastas.