Especificaciones y análisis del SEAT Ibiza
Potencia
64CV
Par
112Nm
Consumo
6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
14.9s
Vel. Máx.
165km/h
Peso
1015kg
Precio
11,645€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
267 L
45 L
47 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Ibiza 3p 1.2 12V 64 CV Sport Rider (2004-2005)
Descripción general
El SEAT Ibiza 3p 1.2 12V 64 CV Sport Rider de 2002 es un coche que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de juventud y dinamismo. Con su carrocería de tres puertas, este Ibiza se presentaba como una opción atractiva para aquellos que buscaban un vehículo compacto, ágil y con un toque deportivo, ideal para la ciudad y alguna escapada. Su motor de gasolina de 64 CV, aunque modesto, prometía una experiencia de conducción sencilla y eficiente, manteniendo la esencia de un coche pensado para el día a día.
Experiencia de conducción
Al volante de este Ibiza, la sensación es de ligereza y agilidad. El motor 1.2 de 64 CV, aunque no es un derroche de potencia, se muestra voluntarioso en entornos urbanos, permitiendo moverse con soltura entre el tráfico. En carretera, requiere anticipación en los adelantamientos, pero su comportamiento dinámico es predecible y seguro. La dirección, sin ser la más comunicativa, cumple su función, y la suspensión, con un tarado que busca el equilibrio entre confort y firmeza, permite disfrutar de una conducción agradable. Es un coche que invita a la conducción relajada, pero que no se asusta si se le exige un poco más en curvas, transmitiendo una sensación de control y diversión contenida.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Ibiza de 2002, especialmente en su versión de tres puertas, es un claro reflejo de la estética de principios de los 2000. Sus líneas son redondeadas pero con ciertos ángulos que le otorgan un carácter juvenil y moderno para su época. Los faros delanteros, grandes y expresivos, junto con la parrilla característica de SEAT, le confieren una personalidad inconfundible. La versión Sport Rider añade detalles que realzan su espíritu deportivo, como llantas de aleación y una estética ligeramente más agresiva. El interior, aunque funcional y con materiales sencillos, está bien resuelto, con un salpicadero intuitivo y asientos que ofrecen un buen soporte lateral, invitando a disfrutar de cada trayecto.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el SEAT Ibiza 1.2 12V 64 CV Sport Rider de 2002 se sitúa en el contexto de su tiempo. No esperemos grandes pantallas táctiles o asistentes de conducción avanzados. Sin embargo, cuenta con lo esencial para una conducción cómoda y segura. Dispone de dirección asistida, elevalunas eléctricos y aire acondicionado, elementos que en su momento eran considerados un buen equipamiento para un coche de su segmento. El sistema de sonido, aunque básico, cumple su función de amenizar los viajes. La mecánica, con su motor de inyección indirecta y 12 válvulas, representa una tecnología probada y fiable, enfocada en la eficiencia y la durabilidad.
Competencia
En su segmento, el SEAT Ibiza 3p 1.2 12V 64 CV Sport Rider se enfrentaba a una dura competencia. Sus principales rivales eran modelos como el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta, el Opel Corsa o el Peugeot 206. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el Ibiza destacaba por su diseño juvenil, su comportamiento dinámico y una relación calidad-precio atractiva. Frente a sus competidores, el Ibiza ofrecía un equilibrio interesante entre deportividad y practicidad, convirtiéndose en una opción muy popular entre los jóvenes y aquellos que buscaban un coche urbano con un toque de carácter.
Conclusión
El SEAT Ibiza 3p 1.2 12V 64 CV Sport Rider de 2002 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, mantiene su encanto. Es un vehículo honesto, sin pretensiones, que cumple con creces su función de transporte diario. Su diseño atemporal, su agilidad en ciudad y su fiabilidad mecánica lo convierten en una opción interesante para aquellos que buscan un coche económico de mantener y con un toque de personalidad. Es un coche que evoca recuerdos de una época, pero que aún hoy puede ofrecer muchas satisfacciones a sus propietarios, demostrando que la sencillez bien ejecutada puede ser muy gratificante.




