SEAT Ibiza 3p 1.4 16V 75 CV Sport Rider Aut. (2004-2005)

2002
Gasolina
FWD
Automático 4v
SEAT Ibiza - Vista 1
SEAT Ibiza - Vista 2
SEAT Ibiza - Vista 3
SEAT Ibiza - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT Ibiza

Potencia

75CV

Par

126Nm

Consumo

7.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

15.6s

Vel. Máx.

170km/h

Peso

1067kg

Precio

13,325

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 4v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

267 L

Depósito

45 L

Potencia

55 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima75 CV / 55 kW
Par máximo126 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 4v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero267 L

Análisis detallado del SEAT Ibiza 3p 1.4 16V 75 CV Sport Rider Aut. (2004-2005)

Descripción general

El SEAT Ibiza 3p 1.4 16V 75 CV Sport Rider Aut. de 2002 es un coche que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de juventud y dinamismo. Con su carrocería de tres puertas y un motor de gasolina de 75 CV, este Ibiza se presentaba como una opción práctica y divertida para la ciudad y escapadas cortas, manteniendo la esencia deportiva que siempre ha caracterizado a la marca española.

Experiencia de conducción

Al volante de este Ibiza, la sensación es de agilidad y facilidad de manejo. Sus 75 CV, aunque no prometen prestaciones de infarto, son suficientes para moverse con soltura en el tráfico urbano y mantener un ritmo adecuado en carretera. La transmisión automática de 4 velocidades, si bien no es la más moderna, aporta comodidad en la conducción diaria, aunque puede restar algo de emoción a la experiencia. La suspensión tipo McPherson delantera y la de rueda tirada con elemento torsional trasera, junto con la dirección de cremallera, ofrecen un buen equilibrio entre confort y estabilidad, permitiendo disfrutar de cada curva con confianza. Es un coche que invita a la conducción relajada pero que no se arruga si se le exige un poco más.

Diseño y estética

El diseño del SEAT Ibiza de 2002, especialmente en su versión de 3 puertas, es atemporal y atractivo. Sus líneas fluidas y compactas le otorgan una imagen deportiva y juvenil. Los faros delanteros, con su forma característica, y la parrilla frontal le confieren una personalidad inconfundible. En el interior, aunque los materiales son sencillos, el diseño es funcional y ergonómico, con todo al alcance del conductor. La versión Sport Rider añade detalles que realzan su carácter dinámico, haciendo que este Ibiza no pase desapercibido.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el SEAT Ibiza de 2002, como buen coche de su época, se centra en lo esencial. Su motor de gasolina de 1.4 litros y 16 válvulas, con inyección indirecta, es un propulsor fiable y probado. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque básica para los estándares actuales, cumple su función de ofrecer una conducción sin preocupaciones. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y tambor traseros, una configuración común en su segmento. La dirección asistida, aunque no se especifica su tipo exacto, contribuye a una mayor comodidad en las maniobras. Es un coche que prioriza la sencillez y la eficacia sobre la sofisticación tecnológica.

Competencia

En su momento, el SEAT Ibiza 3p 1.4 16V 75 CV Sport Rider Aut. competía en un segmento muy reñido. Sus principales rivales eran modelos como el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta, el Opel Corsa o el Peugeot 206. Frente a ellos, el Ibiza destacaba por su diseño más deportivo y su toque español, ofreciendo una alternativa con carácter propio. Aunque algunos rivales podían ofrecer motores más potentes o interiores más refinados, el Ibiza se posicionaba como una opción equilibrada y atractiva para aquellos que buscaban un coche compacto con un toque de emoción.

Conclusión

El SEAT Ibiza 3p 1.4 16V 75 CV Sport Rider Aut. de 2002 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo compacto, ágil y con un diseño que aún hoy resulta atractivo. Su motor de 75 CV, combinado con la transmisión automática, lo convierte en un compañero ideal para la ciudad, ofreciendo comodidad y facilidad de uso. Es un coche que evoca nostalgia y que, con un mantenimiento adecuado, puede seguir brindando muchas alegrías. Un clásico moderno que representa la esencia de la conducción divertida y accesible.