Especificaciones y análisis del SEAT Ibiza
Potencia
101CV
Par
126Nm
Consumo
6.7l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.2s
Vel. Máx.
191km/h
Peso
1049kg
Precio
14,073€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
267 L
45 L
74 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Ibiza 3p 1.4 16V 100 CV Vision (2004-2005)
Descripción general
El SEAT Ibiza 3p 1.4 16V 100 CV Vision de 2002 es un coche que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de juventud y dinamismo. Con su motor de gasolina de 101 CV y una caja de cambios manual de 5 velocidades, este Ibiza promete una experiencia de conducción ágil y divertida, ideal para el día a día en la ciudad y alguna escapada. Su diseño de tres puertas le confiere un aire deportivo que, combinado con su tamaño compacto, lo convierte en un compañero fiel para quienes buscan un coche práctico y con carácter.
Experiencia de conducción
Al volante del Ibiza 1.4 16V de 101 CV, la sensación es de agilidad y respuesta. El motor, aunque no es un prodigio de potencia, se muestra voluntarioso y permite moverse con soltura en el tráfico urbano. En carretera, mantiene el tipo, ofreciendo una velocidad máxima de 191 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.2 segundos, cifras que, sin ser espectaculares, son más que suficientes para una conducción dinámica. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero y rueda tirada con elemento torsional en el trasero, proporciona un buen equilibrio entre confort y estabilidad, permitiendo disfrutar de las curvas con confianza. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece una buena conexión con la carretera, transmitiendo las sensaciones del asfalto al conductor. El consumo combinado de 6.7 l/100km es razonable para la época y el tipo de motor.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Ibiza de 2002, en su versión de 3 puertas, es un claro reflejo de la estética de principios de los 2000. Sus líneas son fluidas y deportivas, con una silueta compacta y bien proporcionada. Los faros delanteros, de formas afiladas, le otorgan una mirada decidida, mientras que la parte trasera, con sus pilotos integrados, mantiene la coherencia estética. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/45 R16 no solo contribuyen a una estética más deportiva, sino que también mejoran el agarre y la estabilidad. El interior, aunque funcional, presenta un diseño sobrio y ergonómico, con los mandos bien ubicados y una instrumentación clara. A pesar de su tamaño compacto, ofrece un maletero de 267 litros, suficiente para el equipaje diario o pequeñas compras.
Tecnología y características
En cuanto a tecnología, el SEAT Ibiza de 2002, como buen coche de su época, se centra en lo esencial. Su motor de gasolina de 1.4 litros y 16 válvulas, con inyección indirecta, es un ejemplo de ingeniería fiable y probada. La transmisión manual de 5 velocidades, con embrague monodisco en seco, ofrece un manejo preciso y directo. En el apartado de seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados en el eje delantero y discos en el trasero, garantizando una frenada eficaz. La suspensión, con estabilizadora delantera, contribuye a un comportamiento dinámico y seguro. Aunque carece de las sofisticadas ayudas a la conducción de los modelos actuales, su tecnología se enfoca en ofrecer una experiencia de conducción pura y conectada con la carretera.
Competencia
En su segmento, el SEAT Ibiza 3p 1.4 16V 100 CV Vision se enfrentaba a rivales como el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta, el Renault Clio o el Peugeot 206. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el Ibiza destacaba por su equilibrio entre deportividad, practicidad y un precio competitivo. Su motor de 101 CV lo situaba en una posición intermedia, ofreciendo un buen rendimiento sin disparar el consumo. Su diseño juvenil y su agilidad en ciudad lo convertían en una opción atractiva para un público joven o para quienes buscaban un segundo coche con carácter.
Conclusión
El SEAT Ibiza 3p 1.4 16V 100 CV Vision de 2002 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, conserva su encanto. Es un vehículo honesto, sin pretensiones, que ofrece una experiencia de conducción directa y divertida. Su diseño atemporal, su motor fiable y su agilidad lo convierten en una opción interesante para quienes buscan un coche compacto con personalidad. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera, a sentir cada curva y a vivir la conducción de una manera más pura. Un clásico moderno que sigue arrancando sonrisas.




