SEAT Ibiza 3p 1.9 TDi 100 CV Fórmula Sport (2004-2005)

2002
Gasóleo
FWD
Manual 5v
SEAT Ibiza - Vista 1
SEAT Ibiza - Vista 2
SEAT Ibiza - Vista 3
SEAT Ibiza - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT Ibiza

Potencia

101CV

Par

240Nm

Consumo

5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.8s

Vel. Máx.

190km/h

Peso

1142kg

Precio

15,315

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

267 L

Depósito

45 L

Potencia

74 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima101 CV / 74 kW
Par máximo240 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero267 L

Análisis detallado del SEAT Ibiza 3p 1.9 TDi 100 CV Fórmula Sport (2004-2005)

Descripción general

El SEAT Ibiza 3p 1.9 TDi 100 CV Fórmula Sport de 2002 es un coche que marcó una época, ofreciendo una combinación de deportividad y eficiencia que pocos podían igualar. Con su motor diésel de 101 CV, este Ibiza prometía emociones al volante sin sacrificar el bolsillo en la gasolinera. Era un coche pensado para aquellos que buscaban un toque de picante en su día a día, con una estética que ya insinuaba su carácter dinámico.

Experiencia de conducción

Al volante, el Ibiza Fórmula Sport se sentía ágil y directo. El motor 1.9 TDi, con sus 101 CV y un par motor de 240 Nm a 1900 rpm, ofrecía una respuesta contundente desde bajas revoluciones, ideal para adelantamientos y para disfrutar en carreteras reviradas. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.8 segundos no era de infarto, pero la sensación de empuje del diésel era adictiva. La suspensión, de tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, junto con los neumáticos 205/45 R16, proporcionaba un buen equilibrio entre confort y firmeza, permitiendo un paso por curva seguro y divertido. La dirección, de cremallera, transmitía bien lo que ocurría bajo las ruedas, invitando a una conducción más entusiasta. Era un coche que te hacía sentir conectado con la carretera.

Diseño y estética

El diseño del SEAT Ibiza de 2002, especialmente en su versión Fórmula Sport de 3 puertas, era moderno y atractivo para su tiempo. Sus líneas eran más afiladas y dinámicas que las de sus predecesores, con una silueta compacta y deportiva. Los detalles específicos de la versión Fórmula Sport, como las llantas de 16 pulgadas y una estética ligeramente más agresiva, realzaban su carácter. El interior, aunque funcional, no renunciaba a un toque juvenil, con una instrumentación clara y unos asientos que ofrecían un buen soporte lateral, invitando a disfrutar de la conducción. Era un coche que, a pesar de su tamaño, tenía una presencia fuerte y reconocible en la carretera.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Ibiza 1.9 TDi 100 CV Fórmula Sport de 2002 incorporaba lo esencial para la época. Su motor diésel de inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, era una muestra de la ingeniería diésel de Volkswagen, conocida por su eficiencia y fiabilidad. La transmisión manual de 5 velocidades era precisa y bien escalonada, aprovechando al máximo el rango de revoluciones del motor. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos detrás, ofreciendo una capacidad de frenado adecuada. Aunque no disponía de las ayudas a la conducción modernas, su chasis bien puesto a punto y su dirección asistida contribuían a una experiencia de conducción segura y controlada.

Competencia

En su segmento, el SEAT Ibiza 3p 1.9 TDi 100 CV Fórmula Sport se enfrentaba a duros competidores. Modelos como el Volkswagen Polo, con el que compartía plataforma y motores, el Ford Fiesta, el Peugeot 206 o el Renault Clio eran sus principales adversarios. El Ibiza se diferenciaba por ofrecer un toque más deportivo en su puesta a punto y un diseño más pasional, especialmente en esta versión Fórmula Sport, que buscaba atraer a un público joven y dinámico que valoraba tanto el rendimiento como la eficiencia del motor diésel.

Conclusión

El SEAT Ibiza 3p 1.9 TDi 100 CV Fórmula Sport de 2002 fue un coche que supo combinar a la perfección la deportividad con la economía de uso. Su motor diésel, potente y eficiente, junto con un chasis ágil y un diseño atractivo, lo convirtieron en una opción muy interesante para aquellos que buscaban un compacto con carácter. Era un coche que te invitaba a conducir, a disfrutar de cada trayecto, sin que el consumo de combustible fuera una preocupación. Un verdadero icono de su generación que dejó una huella imborrable en el corazón de muchos conductores.