Especificaciones y análisis del SEAT Ibiza
Potencia
116CV
Par
170Nm
Consumo
7.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
198km/h
Peso
1122kg
Precio
15,727€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
267 L
45 L
85 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Ibiza 3p 2.0 Vision · 116 CV (2004)
Descripción general
El SEAT Ibiza 3p 2.0 Vision de 2002 es un coche que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de juventud y dinamismo. Con su motor de gasolina de 116 CV y su carrocería de 3 puertas, este Ibiza se presentaba como una opción atractiva para quienes buscaban un compacto con un toque deportivo y un precio competitivo en su momento, 15.727 euros. Es un vehículo que, sin ser un superdeportivo, prometía diversión al volante y una estética que no pasaba desapercibida.
Experiencia de conducción
Al volante, el Ibiza 2.0 Vision ofrecía una experiencia de conducción directa y ágil. Sus 116 CV, entregados por un motor de 1984 cc, permitían una aceleración de 0 a 100 km/h en 10.1 segundos y una velocidad máxima de 198 km/h, cifras respetables para la época. La suspensión tipo McPherson delantera y de rueda tirada con elemento torsional trasera, junto con los frenos de disco en ambos ejes, contribuían a un comportamiento dinámico y seguro. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrecía una buena conexión con la carretera, haciendo que cada curva se sintiera con precisión. El consumo combinado de 7.8 l/100km era razonable para un motor de esta cilindrada, aunque en ciudad se elevaba a 11 l/100km, un recordatorio de que la eficiencia no era su principal virtud. Era un coche que invitaba a disfrutar de la carretera, con una respuesta enérgica y un sonido de motor que, sin ser estridente, acompañaba la experiencia.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Ibiza de 2002, en su versión de 3 puertas, destacaba por sus líneas juveniles y deportivas. Con una longitud de 3953 mm, una anchura de 1698 mm y una altura de 1441 mm, sus proporciones eran compactas y equilibradas. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/45 R16 le daban una presencia robusta y atlética. El frontal, con sus faros afilados y la parrilla característica de SEAT, transmitía una imagen de modernidad y agresividad. El interior, aunque funcional, no renunciaba a un toque de estilo, con un salpicadero bien organizado y asientos que ofrecían un buen soporte lateral. Era un diseño que, sin ser revolucionario, se mantenía fresco y atractivo, especialmente para un público joven.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Ibiza 2.0 Vision de 2002 incorporaba lo esencial para la época. Su motor de gasolina de 1984 cc con inyección indirecta y 4 cilindros, con bloque de hierro y culata de aluminio, era una mecánica probada y fiable. La transmisión manual de 5 velocidades era precisa y bien escalonada, permitiendo aprovechar al máximo la potencia del motor. Aunque carecía de las sofisticaciones electrónicas de los coches actuales, como el Stop&Start o sistemas avanzados de asistencia a la conducción, ofrecía una experiencia de conducción pura y sin filtros. La suspensión y los frenos, aunque convencionales, estaban bien ajustados para proporcionar un buen equilibrio entre confort y deportividad. Era un coche que se centraba en lo fundamental: un motor robusto, una transmisión eficaz y un chasis bien puesto a punto.
Competencia
En su segmento, el SEAT Ibiza 3p 2.0 Vision se enfrentaba a competidores como el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta, el Peugeot 206 o el Renault Clio. Frente a ellos, el Ibiza ofrecía una propuesta con un toque más deportivo y un precio competitivo. Su motor de 2.0 litros y 116 CV lo situaba en una posición interesante, ofreciendo más potencia que muchas de las versiones básicas de sus rivales, pero sin llegar a las prestaciones de los GTI más radicales. Era una opción equilibrada para quienes buscaban un coche compacto con un buen rendimiento y una estética atractiva, sin caer en los excesos de las versiones más prestacionales.
Conclusión
El SEAT Ibiza 3p 2.0 Vision de 2002 es un coche que, a pesar de su edad, conserva un encanto especial. Es un vehículo que representa una época en la que la conducción era más directa y menos filtrada por la electrónica. Su motor de 116 CV, su diseño juvenil y su comportamiento dinámico lo convertían en una opción atractiva para quienes buscaban un compacto con carácter. Aunque su consumo en ciudad era algo elevado y carecía de las últimas tecnologías, ofrecía una experiencia de conducción gratificante y un buen equilibrio entre prestaciones y usabilidad diaria. Es un coche que, con el paso del tiempo, ha demostrado ser un compañero fiel y divertido, un verdadero clásico moderno para los amantes de la conducción.




