Especificaciones y análisis del SEAT Ibiza
Potencia
101CV
Par
240Nm
Consumo
4.9l/100
Emisiones
132g/km
0-100 km/h
10.8s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1219kg
Precio
14,389€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
267 L
45 L
74 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Ibiza 3p 1.9 TDI 100 CV Sportrider (2008)
Descripción general
El SEAT Ibiza 3p 1.9 TDI 100 CV Sportrider de 2006 es un coche que, a pesar de los años, sigue evocando una sensación de juventud y dinamismo. Con su motor diésel de 101 CV, prometía una combinación atractiva de rendimiento y eficiencia, ideal para quienes buscaban un compacto con carácter y un coste de uso contenido. Este modelo, en su versión Sportrider, buscaba ofrecer un toque extra de deportividad en un formato de tres puertas, lo que lo hacía especialmente atractivo para un público joven o aquellos que priorizaban el estilo sobre la máxima practicidad.
Experiencia de conducción
Al volante, el Ibiza 1.9 TDI de 101 CV ofrecía una experiencia de conducción directa y enérgica. El motor diésel, con su generoso par de 240 Nm disponible desde bajas revoluciones (1800 rpm), proporcionaba una respuesta contundente que se traducía en una buena aceleración (0 a 100 km/h en 10.8 segundos) y una capacidad de recuperación notable. La dirección, aunque no era la más comunicativa, permitía guiar el coche con precisión, y la suspensión, con un tarado firme, contenía bien los balanceos de la carrocería, invitando a disfrutar de las curvas. En ciudad, su tamaño compacto facilitaba las maniobras, mientras que en carretera, la estabilidad era buena, aunque el ruido del motor diésel podía hacerse notar a velocidades elevadas. Era un coche que te hacía sentir conectado con la carretera, con un punto de diversión que pocos compactos de su época ofrecían en esta configuración.
Diseño y estética
El diseño del SEAT Ibiza de 2006, especialmente en su variante de tres puertas, destacaba por sus líneas afiladas y su aspecto deportivo. La carrocería compacta, con una longitud de 3953 mm, una anchura de 1698 mm y una altura de 1441 mm, le confería una presencia ágil y robusta. Los faros delanteros, con una forma característica, y la parrilla frontal le daban una mirada decidida. La versión Sportrider añadía detalles que realzaban su carácter dinámico, como llantas específicas y una estética más agresiva. El interior, aunque funcional, no era su punto más fuerte en cuanto a diseño, pero cumplía con su cometido, ofreciendo una ergonomía correcta y una disposición clara de los mandos. Los asientos, con un buen agarre lateral, contribuían a la sensación deportiva del conjunto.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Ibiza de 2006, aunque no era un referente en innovaciones de vanguardia, incorporaba lo necesario para su época. Su motor 1.9 TDI de 101 CV era una mecánica probada y fiable, con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, lo que garantizaba un buen rendimiento y una eficiencia destacable para su tiempo, con un consumo combinado de 4.9 l/100km. La transmisión manual de 5 velocidades era precisa y bien escalonada. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos detrás, y una suspensión McPherson en el eje delantero que contribuía a su buen comportamiento dinámico. No esperábamos grandes pantallas táctiles o asistentes de conducción avanzados, pero sí una tecnología mecánica sólida y eficaz.
Competencia
En su segmento, el SEAT Ibiza 1.9 TDI 100 CV Sportrider se enfrentaba a competidores de peso como el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta, el Opel Corsa o el Peugeot 207. Frente a ellos, el Ibiza se posicionaba como una opción más deportiva y con un toque latino, ofreciendo un equilibrio entre prestaciones, consumo y un precio competitivo. Su motor TDI era un argumento de peso, conocido por su robustez y su buen rendimiento, lo que le permitía diferenciarse de algunos rivales con mecánicas menos potentes o eficientes. La versión Sportrider, además, le daba un plus de exclusividad estética que otros modelos no ofrecían de serie.
Conclusión
El SEAT Ibiza 3p 1.9 TDI 100 CV Sportrider de 2006 fue un coche que supo conquistar a un público que buscaba un compacto con personalidad, un toque deportivo y un motor diésel fiable y eficiente. Su diseño juvenil, sus sensaciones de conducción directas y su buen rendimiento lo convirtieron en una opción muy atractiva en su momento. A pesar de que la tecnología ha avanzado mucho desde entonces, este Ibiza sigue siendo un ejemplo de cómo un coche puede ofrecer diversión y practicidad en un mismo paquete, dejando un buen recuerdo en aquellos que tuvieron la oportunidad de conducirlo. Era un coche que te hacía sentir bien al volante, con ese punto de picardía que siempre ha caracterizado a los modelos de SEAT.




