SEAT Ibiza 5p 2.0 115 CV Vision (2004)

2002
Gasolina
FWD
Manual 5v
SEAT Ibiza - Vista 1
SEAT Ibiza - Vista 2
SEAT Ibiza - Vista 3
SEAT Ibiza - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT Ibiza

Potencia

116CV

Par

170Nm

Consumo

7.8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.1s

Vel. Máx.

198km/h

Peso

1122kg

Precio

16,396

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

267 L

Depósito

45 L

Potencia

85 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima116 CV / 85 kW
Par máximo170 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero267 L

Análisis detallado del SEAT Ibiza 5p 2.0 115 CV Vision (2004)

Descripción general

El SEAT Ibiza 5p 2.0 115 CV Vision de 2002 es un compacto que, a pesar de los años, sigue evocando la esencia de la conducción dinámica. Con su motor de gasolina de 116 CV y una caja manual de 5 velocidades, este Ibiza prometía agilidad y diversión al volante en su segmento. Su diseño, aunque ya clásico, mantiene una línea que muchos aún aprecian, ofreciendo un equilibrio entre funcionalidad y un toque deportivo.

Experiencia de conducción

Al volante de este Ibiza, la sensación es de control y respuesta. El motor de 2.0 litros, con sus 116 CV, entrega una potencia suficiente para moverse con soltura tanto en ciudad como en carretera, y sus 170 Nm de par a 2400 rpm aseguran una buena recuperación. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.1 segundos y una velocidad máxima de 198 km/h, aunque no son cifras de infarto, permiten disfrutar de una conducción ágil. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, ofrece un buen compromiso entre confort y estabilidad, haciendo que cada trayecto sea una experiencia agradable y conectada con la carretera. El consumo combinado de 7.8 l/100km es razonable para la época y el tipo de motor.

Diseño y estética

El diseño del SEAT Ibiza de 2002, en su versión de 5 puertas, es un reflejo de la estética de principios de los 2000. Sus líneas son limpias y funcionales, con un frontal que denota carácter y una silueta compacta que facilita la maniobrabilidad. Aunque no cuenta con las florituras estéticas de los modelos actuales, su diseño atemporal le permite envejecer con dignidad. El interior, aunque sobrio, está pensado para la ergonomía, con los controles al alcance del conductor y una buena visibilidad. Las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/45 R16 le otorgan una presencia robusta y deportiva.

Tecnología y características

En el ámbito tecnológico, el SEAT Ibiza 2.0 115 CV Vision de 2002 se sitúa en su contexto temporal. Su motor de gasolina de inyección indirecta, con bloque de hierro y culata de aluminio, es una muestra de ingeniería robusta y probada. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece una respuesta directa. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, lo que garantiza una frenada eficaz. Si bien carece de las avanzadas ayudas a la conducción de los vehículos modernos, su tecnología se centra en la fiabilidad mecánica y una experiencia de conducción pura.

Competencia

En su momento, el SEAT Ibiza 2.0 115 CV Vision compitió con modelos como el Volkswagen Polo, el Ford Fiesta, el Opel Corsa y el Peugeot 206. Frente a ellos, el Ibiza ofrecía un toque más deportivo y una relación calidad-precio atractiva, especialmente con su motor de 2.0 litros, que le daba una ventaja en prestaciones sobre algunas de sus alternativas directas. Su diseño y la reputación de SEAT en cuanto a dinamismo lo posicionaban como una opción interesante para quienes buscaban un compacto con carácter.

Conclusión

El SEAT Ibiza 5p 2.0 115 CV Vision de 2002 es un coche que, a pesar de su edad, sigue siendo una opción válida para quienes buscan un compacto fiable y con un toque de deportividad. Su motor robusto, su manejo ágil y su diseño funcional lo convierten en un vehículo práctico para el día a día y capaz de ofrecer momentos de disfrute en carretera. Es un testimonio de una época en la que la simplicidad y la conexión con la conducción eran valores primordiales.