Especificaciones y análisis del SEAT Ibiza
Potencia
86CV
Par
132Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
139g/km
0-100 km/h
11.8s
Vel. Máx.
177km/h
Peso
1075kg
Precio
14,600€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
FWD
5 / 3 puertas
284 L
45 L
63 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT Ibiza SportCoupé Style 1.4 16v 85 CV (2010-2012)
Descripción general
El SEAT Ibiza SportCoupé Style 1.4 16v de 85 CV, lanzado entre 2010 y 2012, representa una propuesta juvenil y dinámica dentro del segmento de los utilitarios. Con su carrocería de tres puertas, este Ibiza buscaba atraer a un público que valoraba la estética deportiva y un manejo ágil en el día a día. Su motor de gasolina de 1.4 litros, aunque no destacaba por una potencia desbordante, ofrecía un equilibrio razonable entre prestaciones y consumo para la conducción urbana y alguna escapada ocasional.
Experiencia de conducción
Al volante del Ibiza SportCoupé, la sensación es de agilidad y control. La dirección electrohidráulica, aunque carece de la precisión de sistemas más modernos, ofrece una asistencia adecuada para maniobrar en ciudad. El motor de 86 CV, con su par de 132 Nm a 3800 rpm, se muestra voluntarioso en marchas cortas, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.8 segundos, suficiente para el tráfico diario. Sin embargo, en carretera o al buscar adelantamientos, se echa en falta algo más de empuje. La suspensión, de tipo McPherson delante y eje torsional detrás, filtra bien las irregularidades sin comprometer excesivamente la estabilidad en curvas, ofreciendo un compromiso cómodo para el uso cotidiano. Los frenos de disco en ambos ejes (ventilados delante) cumplen su función con solvencia.
Diseño y estética
El diseño del Ibiza SportCoupé es, sin duda, uno de sus puntos fuertes. La carrocería de tres puertas le confiere una silueta más deportiva y compacta que la versión de cinco puertas. Las líneas afiladas y los grupos ópticos distintivos le otorgan una personalidad marcada, que aún hoy se mantiene fresca. En el interior, el diseño es funcional y ergonómico, con materiales que, aunque sencillos, transmiten una sensación de solidez. La posición de conducción es cómoda y los mandos están bien ubicados, facilitando la interacción con el vehículo. A pesar de ser un coupé, ofrece un espacio interior razonable para cuatro ocupantes, aunque las plazas traseras son más adecuadas para trayectos cortos. El maletero, con 284 litros, es suficiente para el equipaje de una pareja o para la compra semanal.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Ibiza SportCoupé Style de esta época se presentaba con lo esencial para la época. Contaba con un motor de gasolina de inyección indirecta, un sistema probado y fiable. La dirección asistida electrohidráulica era un avance en confort respecto a las direcciones puramente hidráulicas. En cuanto a seguridad, incorporaba los sistemas básicos como ABS y airbags. No esperemos grandes alardes en conectividad o asistentes a la conducción, ya que estos elementos no estaban tan extendidos en el segmento en aquel momento. Su tecnología se centraba en la eficiencia mecánica y la funcionalidad, sin distracciones innecesarias.
Competencia
En su segmento, el SEAT Ibiza SportCoupé Style competía con modelos como el Ford Fiesta de tres puertas, el Renault Clio de tres puertas, el Peugeot 207 de tres puertas y el Volkswagen Polo. Frente a ellos, el Ibiza destacaba por su diseño más atrevido y deportivo, su agilidad en ciudad y una relación calidad-precio competitiva. Aunque algunos rivales podían ofrecer motores más potentes o interiores con acabados ligeramente superiores, el Ibiza se posicionaba como una opción equilibrada y con un marcado carácter juvenil.
Conclusión
El SEAT Ibiza SportCoupé Style 1.4 16v de 85 CV es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un utilitario con un toque deportivo y un manejo agradable. Su diseño atractivo, su agilidad en el tráfico urbano y su fiabilidad mecánica lo convierten en un compañero ideal para el día a día. Si bien no es un coche para grandes prestaciones, cumple con creces su cometido como vehículo práctico y con personalidad. Es una elección sensata para conductores jóvenes o para aquellos que buscan un segundo coche funcional y con estilo.




