SEAT Ibiza SportCoupé FR 2.0 TDI CR 143 CV DPF (2010)

2008
Gasóleo
FWD
Manual 6v
SEAT Ibiza - Vista 1
SEAT Ibiza - Vista 2
SEAT Ibiza - Vista 3
SEAT Ibiza - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT Ibiza

Potencia

143CV

Par

320Nm

Consumo

4.6l/100

Emisiones

119g/km

0-100 km/h

8.2s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1320kg

Precio

17,910

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 3 puertas

Maletero

242 L

Depósito

45 L

Potencia

105 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima143 CV / 105 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 6v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero242 L

Análisis detallado del SEAT Ibiza SportCoupé FR 2.0 TDI CR 143 CV DPF (2010)

Descripción general

El SEAT Ibiza SportCoupé FR 2.0 TDI CR de 143 CV, lanzado en 2010, es una propuesta audaz de la marca española. Este modelo, con su carrocería de tres puertas, buscaba combinar la deportividad con la eficiencia de un motor diésel, ofreciendo una alternativa interesante en el segmento de los compactos deportivos. Su precio de 17.910 € lo posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban prestaciones y un consumo contenido.

Experiencia de conducción

Al volante del Ibiza SportCoupé FR, la sensación es de agilidad y dinamismo. El motor 2.0 TDI de 143 CV entrega un par motor de 320 Nm desde las 1750 rpm, lo que se traduce en una respuesta contundente y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8.2 segundos. La suspensión tipo McPherson delantera y de rueda tirada con elemento torsional trasera, junto con los frenos de disco ventilados de 288 mm delante, proporcionan un buen control y una frenada eficaz. La dirección, aunque no se especifica su asistencia, contribuye a una experiencia de conducción directa y deportiva. Es un coche que invita a disfrutar de cada curva, con un aplomo notable para su tamaño.

Diseño y estética

El diseño del SEAT Ibiza SportCoupé FR es uno de sus puntos fuertes. Con sus 4072 mm de largo, 1693 mm de ancho y 1424 mm de alto, presenta una silueta compacta y deportiva. Las tres puertas acentúan su carácter coupé, y las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 215/40 R17 le otorgan una presencia robusta y atlética. Los detalles FR, como los paragolpes específicos y la parrilla, realzan su imagen deportiva, diferenciándolo de las versiones más convencionales del Ibiza. Es un coche que, a pesar de los años, sigue luciendo moderno y atractivo.

Tecnología y características

En cuanto a tecnología, el Ibiza SportCoupé FR de 2010 incorporaba un motor diésel 2.0 TDI CR de inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, lo que garantizaba una buena eficiencia y rendimiento. La caja de cambios manual de 6 velocidades permitía aprovechar al máximo la potencia del motor. Aunque no contaba con las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy, ofrecía lo esencial para una experiencia de conducción placentera y segura en su época. Su consumo combinado de 4.6 l/100km y emisiones de CO2 de 119 g/km lo hacían un coche eficiente para su segmento.

Competencia

En su momento, el SEAT Ibiza SportCoupé FR 2.0 TDI CR se enfrentaba a rivales como el Volkswagen Polo GTI (aunque este era gasolina), el Ford Fiesta ST (también gasolina) o el Peugeot 207 RC. Dentro de los diésel deportivos, podría competir con versiones potentes del Opel Corsa o el Renault Clio. Su propuesta de combinar un diseño deportivo con un motor diésel potente y eficiente lo hacía destacar en un nicho específico del mercado, ofreciendo una alternativa más económica en consumo frente a los GTI de gasolina.

Conclusión

El SEAT Ibiza SportCoupé FR 2.0 TDI CR de 143 CV es un coche que, a pesar de su edad, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un compacto deportivo con un consumo contenido. Su diseño atractivo, sus prestaciones dinámicas y la fiabilidad de su motor diésel lo convierten en un vehículo divertido de conducir y práctico para el día a día. Es un coche que representa la esencia de SEAT: pasión por la conducción y diseño emocional, todo ello con la eficiencia que ofrece un motor diésel moderno.