SEAT León 1.6 16V Stella · 105 CV (2000-2002)

2000
Gasolina
FWD
Manual 5v
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SEAT León - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT León

Potencia

105CV

Par

148Nm

Consumo

6.9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

10.9s

Vel. Máx.

192km/h

Peso

1225kg

Precio

13,965

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

340 L

Depósito

55 L

Potencia

77 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima105 CV / 77 kW
Par máximo148 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero340 L

Análisis detallado del SEAT León 1.6 16V Stella · 105 CV (2000-2002)

Descripción general

El SEAT León 1.6 16V Stella del año 2000 es un coche que marcó una época, ofreciendo una combinación de diseño atractivo y un rendimiento equilibrado. Con su motor de gasolina de 105 CV y una caja de cambios manual de 5 velocidades, este León se presentaba como una opción sólida para quienes buscaban un compacto versátil y con un toque deportivo. Su precio de 13.965 € lo posicionaba como una alternativa competitiva en el mercado de entonces, atrayendo a un público joven y familiar por igual.

Experiencia de conducción

Al volante, el SEAT León 1.6 16V Stella ofrecía una experiencia de conducción agradable y predecible. Su motor de 105 CV, aunque no era un derroche de potencia, se mostraba voluntarioso y suficiente para el día a día, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 10.9 segundos y una velocidad máxima de 192 km/h. La suspensión tipo McPherson en la parte delantera y de rueda tirada con elemento torsional en la trasera, junto con los frenos de disco ventilados delanteros y de disco traseros, proporcionaban un buen equilibrio entre confort y estabilidad. La dirección de cremallera contribuía a una sensación de control, haciendo que cada viaje fuera una experiencia satisfactoria.

Diseño y estética

El diseño del SEAT León de primera generación, lanzado en el año 2000, fue un punto de inflexión para la marca. Sus líneas fluidas y deportivas, con una silueta compacta de 5 puertas, le otorgaban una presencia distintiva en la carretera. Las dimensiones de 4184 mm de largo, 1742 mm de ancho y 1457 mm de alto, junto con una distancia entre ejes de 2513 mm, le conferían una estética equilibrada y funcional. Los neumáticos 175/80 R14, aunque modestos, complementaban su imagen general, proyectando una imagen de dinamismo y modernidad que aún hoy se valora.

Tecnología y características

En el año 2000, el SEAT León 1.6 16V Stella incorporaba una tecnología que, si bien no era vanguardista para los estándares actuales, sí era competente para su época. Su motor de gasolina de 1598 cc con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro, junto con una relación de compresión de 11.5, garantizaba una combustión eficiente. La transmisión manual de 5 velocidades era la norma, ofreciendo un control directo sobre la potencia del motor. Aunque carecía de sistemas avanzados como el Stop&Start o la asistencia de dirección sensible a la velocidad, su equipamiento básico cumplía con las expectativas de los conductores de la época, centrándose en la funcionalidad y la fiabilidad.

Competencia

En su segmento, el SEAT León 1.6 16V Stella se enfrentaba a competidores de peso como el Volkswagen Golf, el Ford Focus y el Opel Astra. Cada uno de ellos ofrecía sus propias virtudes, pero el León destacaba por su diseño más pasional y un toque deportivo que lo diferenciaba. Su motor de 105 CV lo situaba en una posición intermedia en cuanto a prestaciones, mientras que su precio lo hacía una opción atractiva frente a rivales que a menudo eran más caros. Su propuesta de valor residía en ofrecer un coche bien construido, con un diseño emocional y un comportamiento dinámico a un precio competitivo.

Conclusión

El SEAT León 1.6 16V Stella del año 2000 fue un coche que supo ganarse el corazón de muchos. Su combinación de un diseño atractivo, un motor equilibrado y un comportamiento dinámico lo convirtieron en una opción muy popular. Aunque los años han pasado, su legado perdura como un vehículo que ofreció una experiencia de conducción gratificante y un estilo inconfundible. Fue un coche que, sin grandes alardes tecnológicos, cumplió con creces su cometido, dejando una huella imborrable en la historia de SEAT.