SEAT León 2.0 TDI 140 CV DSG Sport-up (2005-2007)

2005
Gasóleo
FWD
Automático 6v
SEAT León - Vista 1
SEAT León - Vista 2
SEAT León - Vista 3
SEAT León - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT León

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

6.3l/100

Emisiones

169g/km

0-100 km/h

9.3s

Vel. Máx.

205km/h

Peso

1430kg

Precio

23,575

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

341 L

Depósito

55 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero341 L

Análisis detallado del SEAT León 2.0 TDI 140 CV DSG Sport-up (2005-2007)

Descripción general

El SEAT León 2.0 TDI 140 CV DSG Sport-up de 2005 es un compacto que marcó una época, ofreciendo una combinación de deportividad y funcionalidad. Con su motor diésel de 140 CV y la innovadora transmisión DSG de 6 velocidades, este modelo prometía una experiencia de conducción dinámica y eficiente. Su diseño, atrevido para la época, lo diferenciaba claramente de sus competidores, consolidando la imagen de SEAT como una marca con carácter.

Experiencia de conducción

Al volante, el León Sport-up de 2005 ofrecía sensaciones vibrantes. El motor 2.0 TDI, con sus 140 CV y un par motor de 320 Nm desde bajas revoluciones, proporcionaba una respuesta contundente y una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.3 segundos, lo que lo hacía ágil tanto en ciudad como en carretera. La caja de cambios DSG, con sus cambios rápidos y suaves, contribuía a una experiencia de conducción placentera y eficiente. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los neumáticos 225/45 R17, aseguraba un buen agarre y una estabilidad notable, aunque podía resultar algo firme en carreteras irregulares. La dirección de cremallera ofrecía una buena precisión, transmitiendo confianza al conductor. En resumen, era un coche que invitaba a disfrutar de la carretera, con un equilibrio entre confort y deportividad.

Diseño y estética

El diseño del SEAT León de 2005 fue un punto de inflexión para la marca. Sus líneas afiladas y su silueta deportiva, con una longitud de 4315 mm y una anchura de 1768 mm, le otorgaban una presencia imponente. Los faros delanteros, con su forma característica, y la parrilla distintiva de SEAT, le daban una personalidad única. En el interior, el habitáculo, aunque funcional, presentaba un diseño moderno y ergonómico, con materiales de calidad y una buena disposición de los mandos. Los asientos deportivos, propios de la versión Sport-up, ofrecían una excelente sujeción lateral, ideal para una conducción más dinámica. A pesar de ser un compacto, ofrecía un maletero de 341 litros, suficiente para el día a día.

Tecnología y características

En 2005, el SEAT León Sport-up incorporaba tecnología avanzada para su segmento. El motor 2.0 TDI con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento diésel. La transmisión DSG de 6 velocidades, con sus dos embragues multidisco bañados en aceite, era una de las innovaciones más destacadas, ofreciendo la comodidad de un automático con la eficiencia de un manual. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados de 288 mm delante y discos de 255 mm detrás, garantizando una frenada eficaz. Aunque no se especifican todos los sistemas de asistencia, es de esperar que incluyera los elementos de seguridad activa y pasiva habituales en la época.

Competencia

En el competitivo segmento de los compactos, el SEAT León 2.0 TDI 140 CV DSG Sport-up se enfrentaba a duros rivales como el Volkswagen Golf 2.0 TDI, el Audi A3 2.0 TDI, el Ford Focus 2.0 TDCi y el Opel Astra 1.9 CDTI. El León se distinguía por su enfoque más deportivo y su diseño pasional, ofreciendo una alternativa más emocional a la sobriedad alemana de sus primos del grupo VAG, y compitiendo en prestaciones y eficiencia con los modelos de Ford y Opel. Su relación calidad-precio, junto con la tecnología DSG, lo convertían en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban un compacto potente y bien equipado.

Conclusión

El SEAT León 2.0 TDI 140 CV DSG Sport-up de 2005 fue un coche que dejó huella. Su combinación de un motor diésel potente y eficiente, una transmisión DSG revolucionaria y un diseño atrevido lo convirtieron en un referente en su segmento. Ofrecía una experiencia de conducción emocionante y práctica, ideal para quienes buscaban un compacto con carácter y prestaciones. A pesar de los años, sigue siendo un modelo valorado por su fiabilidad y su capacidad para ofrecer sensaciones al volante.