Especificaciones y análisis del SEAT León
Potencia
200CV
Par
280Nm
Consumo
7.9l/100
Emisiones
190g/km
0-100 km/h
7.2s
Vel. Máx.
229km/h
Peso
1444kg
Precio
28,438€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 6v
FWD
5 / 5 puertas
341 L
55 L
147 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del SEAT León 2.0 TSI 200 CV Línea R DSG (2008-2009)
Descripción general
El SEAT León 2.0 TSI 200 CV Línea R DSG de 2008 es una propuesta que combina la deportividad con la practicidad de un compacto de cinco puertas. Con un motor potente y una transmisión automática de doble embrague, este modelo se posiciona como una opción atractiva para quienes buscan emociones al volante sin renunciar a la versatilidad diaria. Su estética 'Línea R' le confiere un aire más agresivo y distintivo, diferenciándolo de las versiones más convencionales del León.
Experiencia de conducción
Al volante, el SEAT León 2.0 TSI 200 CV Línea R DSG ofrece una experiencia de conducción vibrante. El motor de 200 CV responde con contundencia desde bajas revoluciones, entregando una aceleración de 0 a 100 km/h en 7.2 segundos que te pegará al asiento. La caja de cambios DSG de 6 velocidades es una maravilla de la ingeniería, con transiciones rápidas y suaves que maximizan el rendimiento y la eficiencia. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, proporciona un equilibrio notable entre confort y firmeza, permitiendo un paso por curva ágil y seguro. La dirección, precisa y comunicativa, te invita a disfrutar de cada trazada, mientras que los frenos de disco ventilados en el eje delantero y macizos en el trasero garantizan una detención eficaz y segura. Es un coche que te hace sentir conectado a la carretera, con una respuesta inmediata a tus órdenes y una capacidad de diversión que te sorprenderá.
Diseño y estética
El diseño del SEAT León de 2005, y en particular la versión Línea R, es una declaración de intenciones. Sus líneas afiladas y dinámicas, con una carrocería de cinco puertas que no sacrifica la deportividad, lo hacen destacar. La Línea R añade detalles estéticos que realzan su carácter deportivo, como paragolpes específicos, llantas de 18 pulgadas con neumáticos 225/40 R18 y una parrilla distintiva. El interior, aunque funcional, se beneficia de un diseño ergonómico y materiales de buena calidad para la época. Los asientos deportivos ofrecen un buen soporte lateral, y la instrumentación es clara y fácil de leer. Es un diseño que ha envejecido con dignidad, manteniendo su atractivo y su personalidad.
Tecnología y características
En el corazón tecnológico de este León encontramos un motor 2.0 TSI de inyección directa, turbo e intercooler, que entrega 200 CV y 280 Nm de par. Esta combinación de tecnologías asegura una entrega de potencia lineal y eficiente. La transmisión DSG de seis velocidades, con sus dos embragues multidisco bañados en aceite, es una de las joyas de la corona, ofreciendo la rapidez de un cambio manual con la comodidad de un automático. Aunque no cuenta con las últimas ayudas a la conducción de los modelos actuales, su equipamiento de seguridad activa y pasiva era competitivo en su momento. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, proporciona una sensación directa y precisa. En cuanto a infoentretenimiento, se ajusta a los estándares de la época, con un sistema de audio funcional y controles intuitivos.
Competencia
En su segmento y época, el SEAT León 2.0 TSI 200 CV Línea R DSG se enfrentaba a duros competidores. Entre ellos, el Volkswagen Golf GTI, con el que compartía plataforma y motorización, era su rival más directo, ofreciendo una propuesta similar en términos de rendimiento y calidad. Otros contendientes incluían el Ford Focus ST, con su motor de cinco cilindros y un carácter más visceral, o el Opel Astra OPC, conocido por su potencia bruta. También se medía con el Renault Mégane RS, un referente en deportividad. Cada uno de estos modelos ofrecía una personalidad distinta, pero el León se distinguía por su equilibrio entre deportividad, practicidad y un toque de diseño mediterráneo.
Conclusión
El SEAT León 2.0 TSI 200 CV Línea R DSG de 2008 es un coche que, incluso hoy, sigue siendo una opción interesante para los entusiastas de la conducción. Su combinación de un motor potente, una transmisión DSG excepcional y un chasis bien afinado lo convierten en un compacto deportivo muy gratificante de conducir. Su diseño, aunque con el paso de los años, mantiene una estética atractiva y funcional. Es un vehículo que ofrece un equilibrio notable entre rendimiento y usabilidad diaria, ideal para quienes buscan un coche con carácter sin renunciar a la versatilidad. Un verdadero 'hot hatch' que dejó huella en su generación.




