SEAT León 2.0 TSI 200 CV FR1 DSG (2008-2009)

2005
Gasolina
FWD
Automático 6v
SEAT León - Vista 1
SEAT León - Vista 2
SEAT León - Vista 3
SEAT León - Vista 4

Especificaciones y análisis del SEAT León

Potencia

200CV

Par

280Nm

Consumo

7.9l/100

Emisiones

190g/km

0-100 km/h

7.2s

Vel. Máx.

229km/h

Peso

1444kg

Precio

26,486

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

341 L

Depósito

55 L

Potencia

147 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima200 CV / 147 kW
Par máximo280 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero341 L

Análisis detallado del SEAT León 2.0 TSI 200 CV FR1 DSG (2008-2009)

Descripción general

El SEAT León 2.0 TSI 200 CV FR1 DSG de 2005 es una máquina que encarna la pasión española por la conducción deportiva. Con su motor de gasolina de 200 CV y la transmisión DSG de 6 velocidades, este León no es solo un coche, es una declaración de intenciones. Su precio de 26.486 € en su momento lo posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban emociones fuertes sin renunciar a la practicidad de un compacto.

Experiencia de conducción

Al volante de este León, la emoción es palpable. El motor 2.0 TSI entrega sus 200 CV con una contundencia que te pega al asiento, especialmente cuando el turbo entra en acción. La aceleración de 0 a 100 km/h en 7.2 segundos es más que respetable y te permite disfrutar de adelantamientos rápidos y seguros. La caja de cambios DSG es una maravilla, con transiciones de marcha instantáneas y suaves que te hacen sentir en un coche de competición. La dirección es precisa y la suspensión, aunque firme, no llega a ser incómoda, ofreciendo un equilibrio perfecto entre deportividad y confort para el día a día. Cada curva se convierte en una invitación a explorar los límites, y el sonido del motor es una banda sonora que te envuelve en la experiencia.

Diseño y estética

El diseño del SEAT León de 2005, especialmente en su versión FR1, es una mezcla de agresividad y elegancia. Sus líneas afiladas y su frontal distintivo le otorgan una presencia imponente en la carretera. Las llantas de 18 pulgadas con neumáticos 225/40 R18 no solo mejoran el agarre, sino que también realzan su estética deportiva. El interior, aunque funcional, no escatima en detalles que evocan su carácter deportivo, con asientos que recogen bien el cuerpo y un salpicadero orientado al conductor. Es un diseño que, incluso hoy, sigue atrayendo miradas y transmitiendo dinamismo.

Tecnología y características

Bajo el capó, el SEAT León 2.0 TSI 200 CV FR1 DSG incorpora tecnología de vanguardia para su época. El motor de inyección directa con turbo e intercooler es un ejemplo de eficiencia y rendimiento. La transmisión DSG de doble embrague fue una revolución en su momento, ofreciendo la rapidez de un cambio manual con la comodidad de un automático. Aunque no cuenta con las pantallas táctiles y los sistemas de asistencia a la conducción de los coches modernos, su tecnología se centra en lo esencial: una experiencia de conducción pura y emocionante. La suspensión tipo McPherson delantera y el paralelogramo deformable trasero, junto con los frenos de disco ventilados, garantizan un control y una seguridad excepcionales.

Competencia

En su segmento, el SEAT León 2.0 TSI 200 CV FR1 DSG se enfrentaba a duros competidores como el Volkswagen Golf GTI, el Ford Focus ST o el Renault Mégane RS. Cada uno con sus propias virtudes, pero el León destacaba por su equilibrio entre deportividad, diseño y un precio competitivo. Ofrecía una alternativa más pasional y con un toque latino frente a la sobriedad alemana o la radicalidad francesa, atrayendo a aquellos que buscaban un coche con carácter y alma.

Conclusión

El SEAT León 2.0 TSI 200 CV FR1 DSG de 2005 es un coche que deja huella. Es una máquina que te invita a disfrutar de cada viaje, a sentir la carretera y a exprimir cada uno de sus 200 caballos. Su combinación de un motor potente, una transmisión excepcional y un chasis bien afinado lo convierten en un compacto deportivo muy deseable. Aunque los años pasen, su espíritu FR sigue vivo, ofreciendo una experiencia de conducción que pocos coches de su categoría pueden igualar. Es un coche para los amantes de la conducción, para aquellos que buscan algo más que un simple medio de transporte.