Skoda Fabia 1.2 Young Line · 64 CV (2004-2007)

2004
Gasolina
FWD
Manual 5v
Skoda Fabia - Vista 1
Skoda Fabia - Vista 2
Skoda Fabia - Vista 3
Skoda Fabia - Vista 4

Especificaciones y análisis del Skoda Fabia

Potencia

64CV

Par

112Nm

Consumo

5.9l/100

Emisiones

142g/km

0-100 km/h

15.9s

Vel. Máx.

160km/h

Peso

1060kg

Precio

11,130

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

260 L

Depósito

45 L

Potencia

47 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima64 CV / 47 kW
Par máximo112 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito45 L
Maletero260 L

Análisis detallado del Skoda Fabia 1.2 Young Line · 64 CV (2004-2007)

Descripción general

El Skoda Fabia 1.2 Young Line de 2004 es un coche que, a primera vista, puede parecer modesto, pero encierra una propuesta de valor muy interesante. Con sus 5 puertas y un motor de gasolina de 64 CV, se presenta como una opción práctica y económica para el día a día. Es un vehículo que busca la funcionalidad por encima de la ostentación, ofreciendo un transporte fiable y sin complicaciones para aquellos que valoran la sencillez y la eficiencia.

Experiencia de conducción

Al volante del Fabia 1.2 Young Line, la sensación predominante es la de un coche honesto y predecible. Sus 64 CV no prometen emociones fuertes, pero cumplen con creces en el entorno urbano y en trayectos interurbanos sin grandes exigencias. La dirección es ligera y la suspensión, aunque no es la más sofisticada, absorbe bien las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje confortable. Es un coche que se siente ágil en la ciudad, fácil de aparcar y maniobrar, lo que lo convierte en un compañero ideal para el ajetreo diario. La caja de cambios manual de 5 velocidades es suave y precisa, contribuyendo a una experiencia de conducción relajada y sin sobresaltos.

Diseño y estética

El diseño del Skoda Fabia de 2004 es un reflejo de su filosofía: práctico y sin artificios. Sus líneas son limpias y funcionales, con una estética que prioriza la habitabilidad y la visibilidad. Aunque no busca ser un rompecorazones, su diseño atemporal le permite envejecer con dignidad. El interior, aunque sobrio, está bien organizado y ofrece una buena ergonomía, con todos los controles al alcance de la mano. Los materiales, aunque sencillos, son duraderos y están bien ajustados, transmitiendo una sensación de solidez. Es un coche que, sin grandes alardes estéticos, cumple con su cometido de ofrecer un espacio agradable y funcional para sus ocupantes.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Fabia 1.2 Young Line de 2004 se mantiene fiel a su espíritu de simplicidad. No esperes grandes pantallas táctiles ni asistentes de conducción avanzados, pero sí encontrarás lo esencial para un viaje seguro y cómodo. Su motor de gasolina de 1.2 litros y 3 cilindros, con inyección indirecta, es un ejemplo de ingeniería probada y fiable. La dirección de cremallera y la suspensión McPherson delantera, junto con la trasera de rueda tirada con elemento torsional, son soluciones técnicas contrastadas que garantizan un comportamiento dinámico predecible y seguro. Es una tecnología que prioriza la durabilidad y la facilidad de mantenimiento, pensada para el uso diario sin complicaciones.

Competencia

En su segmento, el Skoda Fabia 1.2 Young Line de 2004 se enfrentaba a una competencia feroz, con modelos como el Renault Clio, el Ford Fiesta, el Opel Corsa o el Volkswagen Polo. Frente a ellos, el Fabia se posicionaba como una alternativa más racional, ofreciendo un equilibrio entre precio, espacio y fiabilidad. Aunque quizás no destacara por su diseño vanguardista o sus prestaciones deportivas, su propuesta de valor residía en su practicidad, su bajo coste de mantenimiento y la solidez de su construcción, herencia del Grupo Volkswagen. Era la opción inteligente para quienes buscaban un coche sin florituras, pero con la garantía de una marca consolidada.

Conclusión

El Skoda Fabia 1.2 Young Line de 2004 es un coche que, a pesar de su aparente modestia, deja una huella positiva. Es un vehículo que cumple con creces su función de transporte, ofreciendo un equilibrio entre economía, practicidad y fiabilidad. No es un coche para los que buscan emociones fuertes o el último grito en tecnología, sino para aquellos que valoran la sensatez y la eficiencia en su día a día. Es un compañero fiel, sin pretensiones, que te llevará a donde necesites ir con la tranquilidad de saber que cuentas con un coche robusto y bien construido. Una elección inteligente para el conductor pragmático.