Especificaciones y análisis del Skoda Octavia
Potencia
102CV
Par
148Nm
Consumo
8.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
14.1s
Vel. Máx.
187km/h
Peso
1235kg
Precio
18,610€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
FWD
5 / 5 puertas
528 L
55 L
75 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Skoda Octavia Tradition 1.6 Ambiente Aut. · 102 CV (2000-2004)
Descripción general
El Skoda Octavia de 2000, en su versión Tradition 1.6 Ambiente Aut., se presenta como una berlina de cinco puertas que, a pesar de su discreción, ofrecía una propuesta interesante en el segmento. Con un motor de gasolina de 1.6 litros y 102 CV, asociado a una transmisión automática de cuatro velocidades, este modelo buscaba un equilibrio entre funcionalidad y confort para el día a día. Su precio de 18.610 euros en su momento lo posicionaba como una opción accesible dentro de su categoría, destacando por su amplitud interior y un maletero generoso, características que siempre han sido un sello distintivo de la marca checa.
Experiencia de conducción
Al volante del Octavia de 2000, la sensación predominante es la de un coche honesto y sin pretensiones deportivas. El motor de 102 CV, aunque no es un derroche de potencia, cumple con solvencia para una conducción tranquila y familiar. La transmisión automática de cuatro velocidades, si bien no es la más rápida o sofisticada, aporta un extra de comodidad en el tráfico urbano. La suspensión, de tipo McPherson en el eje delantero y de rueda tirada con elemento torsional en el trasero, filtra bien las irregularidades del asfalto, ofreciendo un confort de marcha adecuado para viajes largos. La dirección de cremallera, sin ser un prodigio de precisión, es suficientemente comunicativa para el uso diario. En general, el Octavia de esta generación transmite una sensación de robustez y fiabilidad, ideal para quienes buscan un compañero de viaje sin sobresaltos.
Diseño y estética
El diseño del Skoda Octavia de 2000 es un reflejo de la sobriedad y funcionalidad que caracterizaba a la marca en aquella época. Sus líneas son limpias y discretas, sin grandes alardes estéticos, pero con una elegancia atemporal que le permite envejecer con dignidad. La carrocería de cinco puertas, con una longitud de 4507 mm, una anchura de 1731 mm y una altura de 1431 mm, ofrece una silueta equilibrada. El frontal, con sus faros rectangulares y la parrilla característica de Skoda, transmite una imagen de solidez. La parte trasera, con un portón que da acceso a un maletero de 528 litros, es un claro ejemplo de la practicidad que buscaba ofrecer este modelo. El interior, aunque no destaca por materiales lujosos, está bien ensamblado y diseñado para ser funcional y duradero.
Tecnología y características
En el año 2000, el Skoda Octavia Tradition 1.6 Ambiente Aut. incorporaba una tecnología que, si bien no era puntera, sí resultaba efectiva y fiable. Bajo el capó, encontramos un motor de gasolina de 1.6 litros con inyección indirecta, cuatro cilindros y dos válvulas por cilindro, capaz de entregar 102 CV a 5600 rpm y un par motor de 148 Nm a 3800 rpm. La transmisión automática de cuatro velocidades, aunque básica para los estándares actuales, ofrecía una conducción suave. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados en el eje delantero y de tambor en el trasero, una configuración común en la época. La dirección de cremallera, junto con la suspensión independiente delantera y semi-independiente trasera, contribuían a un comportamiento dinámico predecible y seguro. En términos de equipamiento, la versión Ambiente ofrecía lo necesario para un confort básico, sin grandes lujos pero con todo lo esencial.
Competencia
En el competitivo segmento de las berlinas compactas, el Skoda Octavia de 2000 se enfrentaba a rivales de peso como el Volkswagen Golf (con el que compartía plataforma en algunas versiones), el Ford Focus, el Opel Astra o el Renault Mégane. Frente a ellos, el Octavia destacaba por su excelente relación calidad-precio, su amplitud interior y, sobre todo, por un maletero que superaba con creces a la mayoría de sus competidores. Si bien no ofrecía el dinamismo de un Focus o la sofisticación de un Golf, su propuesta de coche práctico, fiable y económico lo convertía en una alternativa muy atractiva para aquellos que priorizaban el espacio y la funcionalidad por encima de las prestaciones puras o el diseño vanguardista.
Conclusión
El Skoda Octavia Tradition 1.6 Ambiente Aut. de 2000 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo un ejemplo de la filosofía de Skoda: ofrecer vehículos prácticos, espaciosos y fiables a un precio competitivo. Su motor de 102 CV y su cambio automático de cuatro velocidades lo convierten en un compañero ideal para el día a día y para viajes familiares sin prisas. Su diseño sobrio y funcional, junto con un interior bien aprovechado, lo hacen un coche muy versátil. Aunque no es un vehículo que despierte pasiones por su estética o sus prestaciones, su honestidad y su capacidad para cumplir con su cometido lo convierten en una opción muy sensata para quienes buscan un transporte eficiente y duradero. Es un coche que, sin duda, ha dejado una huella en la historia de la marca por su equilibrio y su enfoque en las necesidades reales de los usuarios.




