Especificaciones y análisis del Skoda Octavia
Potencia
110CV
Par
235Nm
Consumo
5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
11.1s
Vel. Máx.
191km/h
Peso
1275kg
Precio
24,084€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
528 L
55 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Skoda Octavia Laurin&Klement TDI 110 CV (2000-2004)
Descripción general
El Skoda Octavia Laurin&Klement TDI 110 CV del año 2000 es un vehículo que, a primera vista, podría pasar desapercibido, pero que esconde una propuesta de valor muy interesante. Se presenta como una berlina compacta con un enfoque práctico y una fiabilidad mecánica que ha sabido ganarse la confianza de muchos. Su precio de 24.084 € en su momento lo posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban un coche robusto y eficiente sin grandes alardes.
Experiencia de conducción
Al volante, el Octavia Laurin&Klement TDI 110 CV ofrece una experiencia de conducción sólida y predecible. El motor diésel de 110 CV, con su turbo de geometría variable e intercooler, entrega una respuesta contundente desde bajas revoluciones, haciendo que los adelantamientos y las incorporaciones sean seguros. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.1 segundos y una velocidad máxima de 191 km/h no lo convierten en un deportivo, pero sí en un coche ágil para el día a día y los viajes largos. La suspensión, tipo McPherson delante y de rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un buen compromiso entre confort y estabilidad. La dirección de cremallera, aunque carece de la precisión de sistemas más modernos, cumple su función con solvencia. En general, transmite una sensación de robustez y control, ideal para quienes valoran la tranquilidad al conducir.
Diseño y estética
El diseño del Skoda Octavia de esta generación es funcional y atemporal. Sus líneas son limpias y discretas, sin estridencias, lo que le permite envejecer con dignidad. La carrocería de 5 puertas, con una longitud de 4507 mm, una anchura de 1731 mm y una altura de 1431 mm, ofrece un equilibrio entre habitabilidad y facilidad de manejo. El maletero, con 528 litros de capacidad, es uno de sus puntos fuertes, destacando por su amplitud y versatilidad. En el interior, la sobriedad es la tónica dominante, con materiales que, aunque no son lujosos, se perciben duraderos y bien ajustados. La versión Laurin&Klement, aunque no se especifica en detalle, solía añadir toques de distinción en el acabado interior y exterior, elevando ligeramente su atractivo visual.
Tecnología y características
En el año 2000, la tecnología del Skoda Octavia Laurin&Klement TDI 110 CV se centraba en la eficiencia y la fiabilidad mecánica. Su motor diésel de inyección directa, turbo y geometría variable era un referente en su segmento por su rendimiento y bajo consumo, con una media combinada de 5 l/100km. La transmisión manual de 5 velocidades, con un embrague monodisco en seco, ofrecía un manejo suave y preciso. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y estabilizadores en ambos ejes para mejorar el comportamiento dinámico. Si bien no disponía de las ayudas a la conducción que hoy consideramos estándar, su equipamiento era adecuado para la época, priorizando la funcionalidad y la durabilidad.
Competencia
En su segmento, el Skoda Octavia Laurin&Klement TDI 110 CV competía con modelos como el Volkswagen Golf (con el que compartía plataforma y motorizaciones), el Ford Focus, el Opel Astra o el Renault Mégane. Frente a ellos, el Octavia se posicionaba como una alternativa más espaciosa y con una relación calidad-precio muy competitiva, especialmente en lo que respecta a la capacidad de su maletero y la robustez de su mecánica diésel, heredada del Grupo Volkswagen. Su enfoque práctico y su fiabilidad eran sus principales bazas para diferenciarse en un mercado muy concurrido.
Conclusión
El Skoda Octavia Laurin&Klement TDI 110 CV del año 2000 es un coche que representa la esencia de la marca: practicidad, fiabilidad y una excelente relación calidad-precio. No busca deslumbrar con un diseño vanguardista o prestaciones deportivas, sino que se enfoca en ofrecer un transporte eficiente, cómodo y duradero. Su motor diésel es un ejemplo de eficiencia y buen rendimiento, y su amplio maletero lo convierte en un compañero ideal para familias o para quienes necesitan espacio de carga. Es un coche honesto, que cumple con creces lo que promete y que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo una opción sensata para quienes buscan un vehículo robusto y económico de mantener.




