Skoda Octavia Laurin&Klement TDI · 110 CV (1999-2000)

2000
Gasóleo
FWD
Manual 5v
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Skoda Octavia - Vista 4

Especificaciones y análisis del Skoda Octavia

Potencia

110CV

Par

235Nm

Consumo

5.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

12.1s

Vel. Máx.

191km/h

Peso

1360kg

Precio

23,379

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

528 L

Depósito

55 L

Potencia

81 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima110 CV / 81 kW
Par máximo235 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero528 L

Análisis detallado del Skoda Octavia Laurin&Klement TDI · 110 CV (1999-2000)

Descripción general

El Skoda Octavia Laurin&Klement TDI del año 2000 es un vehículo que, a primera vista, podría parecer discreto, pero que esconde una propuesta de valor muy interesante. Con un precio de 23.379 €, este modelo se posicionaba como una opción sensata y bien equipada dentro de su segmento, ofreciendo una combinación de espacio, eficiencia y un toque de distinción que lo hacía destacar. Es un coche que, sin grandes alardes, prometía cumplir con creces las expectativas de sus propietarios, siendo un fiel compañero tanto en el día a día como en viajes largos.

Experiencia de conducción

Al volante del Octavia Laurin&Klement TDI, la sensación predominante es de solidez y confort. Su motor diésel de 110 CV, con inyección directa y turbo, entrega una respuesta contundente desde bajas revoluciones, haciendo que los adelantamientos y las incorporaciones sean seguros y fluidos. La aceleración de 0 a 100 km/h en 12.1 segundos y una velocidad máxima de 191 km/h no lo convierten en un deportivo, pero sí en un coche ágil para su época. La suspensión, de tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje suave y agradable. El consumo combinado de 5.2 l/100km es una cifra excelente que invita a recorrer kilómetros sin preocuparse excesivamente por el repostaje. Es un coche que transmite confianza y estabilidad, ideal para quienes buscan un compañero de viaje fiable y eficiente.

Diseño y estética

El diseño del Skoda Octavia Laurin&Klement TDI es un reflejo de la filosofía de la marca en aquel entonces: funcional, elegante y sin estridencias. Sus líneas son clásicas y atemporales, con una carrocería de 5 puertas que disimula muy bien su generoso maletero de 528 litros. La versión Laurin&Klement añadía detalles que elevaban su estatus, como las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/55 R16, que le daban una presencia más robusta y distinguida. El interior, aunque no se detalla en los datos, se caracterizaba por la calidad de sus materiales y un diseño ergonómico, pensado para la comodidad de los ocupantes. Es un coche que, a pesar de los años, mantiene una estética que no pasa de moda fácilmente.

Tecnología y características

En el año 2000, el Skoda Octavia Laurin&Klement TDI incorporaba tecnología avanzada para su segmento. Su motor 1.9 TDI de 110 CV era un referente en eficiencia y rendimiento, con inyección directa, turbo de geometría variable e intercooler, elementos que garantizaban una entrega de potencia óptima y un consumo ajustado. La transmisión manual de 5 velocidades, aunque no se especifica el tipo de embrague, ofrecía un manejo preciso y agradable. En cuanto a la seguridad y el confort, aunque los datos no profundizan, es de esperar que contara con los sistemas habituales de la época, como dirección asistida y frenos de disco en ambos ejes (256 mm delante). La fiabilidad mecánica de estos motores TDI de Volkswagen era ya legendaria, lo que aportaba un plus de tranquilidad a sus propietarios.

Competencia

En su momento, el Skoda Octavia Laurin&Klement TDI competía en un segmento muy reñido, enfrentándose a modelos como el Volkswagen Bora, el Seat Toledo o el Ford Focus Sedán. Su principal baza frente a ellos era la combinación de un precio competitivo, un espacio interior generoso, especialmente en el maletero, y la probada fiabilidad de su mecánica diésel. Aunque quizás no ofrecía el mismo prestigio de marca que un Volkswagen, el Octavia se ganaba a sus clientes por su practicidad, su economía de uso y su excelente relación calidad-precio, posicionándose como una alternativa muy inteligente para quienes buscaban un coche familiar y eficiente.

Conclusión

El Skoda Octavia Laurin&Klement TDI del año 2000 es un coche que, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo un ejemplo de ingeniería práctica y eficiente. Su motor diésel, su amplio maletero y su diseño sobrio pero elegante lo convierten en una opción muy interesante para quienes buscan un vehículo fiable y económico de mantener. Es un coche que no busca impresionar con lujos innecesarios, sino que se centra en ofrecer una experiencia de conducción sólida y satisfactoria. Un verdadero compañero de viaje que, con el cuidado adecuado, aún tiene mucho que ofrecer.