Especificaciones y análisis del Skoda Octavia
Potencia
131CV
Par
310Nm
Consumo
5.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
207km/h
Peso
1295kg
Precio
25,480€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
528 L
55 L
96 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Skoda Octavia Laurin&Klement TDI 130 CV (2003-2004)
Descripción general
El Skoda Octavia Laurin&Klement TDI 130 CV de 2003 es un vehículo que, a primera vista, podría pasar desapercibido, pero que encierra una propuesta de valor muy interesante. Se presenta como una berlina compacta con aspiraciones de segmento superior, ofreciendo un equilibrio notable entre funcionalidad, confort y un rendimiento diésel eficiente. Su precio de 25.480 € en su momento lo posicionaba como una opción atractiva para quienes buscaban un coche robusto y bien equipado sin caer en los precios de las marcas premium, pero con un toque de distinción que la versión Laurin&Klement siempre ha sabido aportar. Es un coche que invita a descubrir sus virtudes más allá de la estética.
Experiencia de conducción
Al volante, el Octavia Laurin&Klement TDI 130 CV sorprende por su aplomo y la suavidad de su motor diésel de 131 CV. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9.7 segundos y una velocidad máxima de 207 km/h son cifras más que respetables para la época, permitiendo adelantamientos seguros y una conducción ágil en carretera. La caja de cambios manual de 6 velocidades es precisa y contribuye a una experiencia de conducción gratificante. El consumo combinado de 5.4 l/100km es una de sus grandes bazas, ofreciendo una autonomía considerable gracias a su depósito de 55 litros. La suspensión, tipo McPherson delante y rueda tirada con elemento torsional detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un confort de marcha elevado, aunque sin llegar a la deportividad de otros modelos. La dirección de cremallera, aunque carece de asistencia variable, ofrece una buena conexión con la carretera. En general, transmite una sensación de solidez y fiabilidad que inspira confianza.
Diseño y estética
El diseño del Skoda Octavia de 2003, en su versión Laurin&Klement, se caracteriza por su elegancia discreta y atemporal. Las líneas son sobrias y funcionales, sin estridencias, lo que le confiere una presencia madura y distinguida. La carrocería de 5 puertas, aunque se clasifica como berlina, ofrece una versatilidad cercana a la de un liftback, con un portón trasero que facilita el acceso a un maletero excepcionalmente grande de 528 litros. Los detalles específicos de la versión Laurin&Klement, como las llantas de 16 pulgadas y los acabados interiores, elevan la percepción de calidad. El interior, aunque no es vanguardista, está bien resuelto, con materiales de buena calidad y un diseño ergonómico que prioriza la funcionalidad. La iluminación interior y la disposición de los mandos son intuitivas, creando un ambiente acogedor y práctico.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Skoda Octavia Laurin&Klement TDI 130 CV de 2003 incorporaba soluciones avanzadas para su tiempo, especialmente en el motor. El propulsor 1.9 TDI de 131 CV con inyección directa por bomba inyector, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en eficiencia y rendimiento dentro de los diésel. La transmisión manual de 6 velocidades era un plus que permitía optimizar el consumo y el confort en viajes largos. Aunque no contaba con las pantallas táctiles o los sistemas de asistencia a la conducción que vemos hoy, ofrecía elementos como el ABS, airbags y un sistema de climatización eficaz. La dirección asistida y los frenos de disco ventilados delanteros y de disco traseros garantizaban una conducción segura y controlada. Era un coche que apostaba por la tecnología práctica y probada, sin caer en experimentos.
Competencia
En su segmento y época, el Skoda Octavia Laurin&Klement TDI 130 CV se enfrentaba a rivales de peso como el Volkswagen Bora, el Seat Toledo o incluso el Audi A3, con los que compartía plataforma y muchos componentes mecánicos, lo que le otorgaba una ventaja en términos de calidad y fiabilidad. Otros competidores directos podrían ser el Ford Focus, el Opel Astra o el Renault Mégane, aunque el Octavia se desmarcaba por su mayor espacio interior y su maletero, así como por la reputación de robustez de su mecánica diésel. Su posicionamiento como una alternativa más económica pero igualmente capaz a los modelos del Grupo Volkswagen lo hacía muy competitivo, ofreciendo un valor añadido en equipamiento y acabados en la versión Laurin&Klement.
Conclusión
El Skoda Octavia Laurin&Klement TDI 130 CV de 2003 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción muy sensata en el mercado de segunda mano. Su combinación de un motor diésel potente y eficiente, un espacio interior generoso, un maletero inmenso y una calidad de construcción sólida lo convierten en un compañero de viaje ideal para familias o para quienes necesitan un coche fiable y práctico para el día a día. Es un vehículo que no busca impresionar con florituras, sino convencer con argumentos sólidos de funcionalidad y durabilidad. Su discreción exterior esconde un interior bien resuelto y un comportamiento dinámico que cumple con creces las expectativas. Un coche honesto y competente que ha sabido envejecer con dignidad.




