Skoda Octavia 1.6 FSI Trend Tiptronic · 116 CV (2005-2008)

2004
Gasolina
FWD
Automático 6v
Skoda Octavia - Vista 1
Skoda Octavia - Vista 2
Skoda Octavia - Vista 3
Skoda Octavia - Vista 4

Especificaciones y análisis del Skoda Octavia

Potencia

116CV

Par

155Nm

Consumo

7.6l/100

Emisiones

180g/km

0-100 km/h

12.4s

Vel. Máx.

198km/h

Peso

1340kg

Precio

21,640

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

560 L

Depósito

55 L

Potencia

85 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima116 CV / 85 kW
Par máximo155 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito55 L
Maletero560 L

Análisis detallado del Skoda Octavia 1.6 FSI Trend Tiptronic · 116 CV (2005-2008)

Descripción general

El Skoda Octavia 1.6 FSI Trend Tiptronic de 2004 es un vehículo que, a primera vista, podría pasar desapercibido, pero que esconde una propuesta de valor muy interesante. Se presenta como una berlina compacta, pero con aspiraciones de coche familiar, ofreciendo un equilibrio entre funcionalidad y un toque de distinción. Su motor 1.6 FSI de 116 CV, combinado con una transmisión automática Tiptronic de 6 velocidades, promete una experiencia de conducción suave y eficiente, ideal para el día a día y viajes largos. Este Octavia se posiciona como una opción inteligente para quienes buscan un coche práctico, fiable y con un buen nivel de equipamiento para su época, sin caer en excentricidades.

Experiencia de conducción

Al volante del Octavia 1.6 FSI Trend Tiptronic, la sensación predominante es de confort y facilidad. La dirección asistida eléctrica, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con suavidad, haciendo que las maniobras en ciudad sean sencillas. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje placentero para todos los ocupantes. El motor de 116 CV, aunque no es un derroche de potencia, se muestra suficiente para mover el conjunto con soltura en la mayoría de las situaciones, especialmente si no se buscan prestaciones deportivas. La caja de cambios Tiptronic de 6 velocidades realiza los cambios de marcha de forma fluida, contribuyendo a una conducción relajada. Sin embargo, en adelantamientos o incorporaciones rápidas, es posible que se eche en falta una respuesta más contundente. El consumo combinado de 7.6 l/100km es razonable para un coche de su tamaño y motorización, aunque en ciudad puede elevarse un poco. En general, es un coche que invita a la calma y a disfrutar del trayecto, sin grandes sobresaltos pero con una sensación de solidez y seguridad.

Diseño y estética

El diseño del Skoda Octavia de 2004 es un reflejo de la filosofía de la marca en aquella época: sobrio, funcional y atemporal. Sus líneas son limpias y discretas, sin estridencias, lo que le permite envejecer con dignidad. La carrocería de 5 puertas, aunque se asemeja a una berlina tradicional, esconde un práctico portón trasero que facilita enormemente la carga y descarga de objetos voluminosos. El frontal presenta una parrilla característica de Skoda, flanqueada por unos faros de diseño sencillo pero efectivo. La zaga, con sus pilotos bien integrados, refuerza la imagen de coche robusto y bien proporcionado. En el interior, la disposición de los elementos es lógica y ergonómica, con materiales que, sin ser lujosos, transmiten una sensación de durabilidad. Los asientos son cómodos y ofrecen un buen soporte, incluso en viajes largos. El maletero, con 560 litros de capacidad, es uno de sus puntos fuertes, ofreciendo un espacio de carga excepcional para su segmento.

Tecnología y características

En 2004, el Skoda Octavia 1.6 FSI Trend Tiptronic incorporaba una tecnología que, si bien no era vanguardista, sí era práctica y funcional. El motor 1.6 FSI (Fuel Stratified Injection) con inyección directa de gasolina era una apuesta por la eficiencia, buscando optimizar el consumo y las emisiones. La transmisión automática Tiptronic de 6 velocidades, con convertidor de par, ofrecía la comodidad de un cambio automático con la posibilidad de un manejo secuencial. En cuanto a la seguridad, contaba con elementos como frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, así como un chasis bien equilibrado con suspensión independiente en ambos ejes. La dirección asistida eléctrica contribuía a una conducción más ligera y eficiente. Aunque no disponía de las pantallas táctiles o los sistemas de asistencia a la conducción que vemos hoy en día, su equipamiento tecnológico estaba enfocado en la funcionalidad y la fiabilidad, ofreciendo lo necesario para una experiencia de conducción segura y confortable.

Competencia

El Skoda Octavia 1.6 FSI Trend Tiptronic de 2004 se enfrentaba a una dura competencia en el segmento de las berlinas compactas y familiares. Sus principales rivales incluían modelos como el Volkswagen Golf (con el que compartía plataforma y muchos componentes), el Ford Focus, el Opel Astra, el Renault Mégane y el Peugeot 307. Frente a ellos, el Octavia destacaba por su excepcional espacio interior, especialmente en el maletero, que superaba a muchos de sus competidores directos. Su relación calidad-precio también era un punto a favor, ofreciendo un equipamiento completo y una mecánica probada a un coste más contenido. Si bien no podía competir en imagen de marca con algunos de sus rivales alemanes, ni en diseño con los franceses, su propuesta de coche práctico, fiable y espacioso lo convertía en una alternativa muy atractiva para un público que valoraba la funcionalidad por encima de todo.

Conclusión

El Skoda Octavia 1.6 FSI Trend Tiptronic de 2004 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción muy sensata para quienes buscan un vehículo práctico, espacioso y fiable. Su diseño discreto esconde un interior muy bien aprovechado y un maletero gigantesco, ideal para familias o para quienes necesitan transportar mucho equipaje. El motor 1.6 FSI, combinado con la caja Tiptronic, ofrece una conducción suave y confortable, perfecta para el día a día y para viajes largos sin prisas. No es un coche que enamore por sus prestaciones deportivas o por un diseño rompedor, pero sí por su honestidad y su capacidad para cumplir con creces las expectativas de un coche familiar. Es un compañero de viaje leal, que ofrece un buen equilibrio entre confort, funcionalidad y un coste de mantenimiento razonable. En definitiva, un coche que, sin hacer ruido, se gana el respeto por su solidez y su practicidad.