Skoda Superb Combi 2.0 TDI 140 CV DPF Elegance DSG (2010)

2010
Gasóleo
FWD
Automático 6v
Skoda Superb - Vista 1
Skoda Superb - Vista 2
Skoda Superb - Vista 3
Skoda Superb - Vista 4

Especificaciones y análisis del Skoda Superb

Potencia

140CV

Par

320Nm

Consumo

6.8l/100

Emisiones

179g/km

0-100 km/h

10.3s

Vel. Máx.

203km/h

Peso

1666kg

Precio

30,250

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Automático 6v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

633 L

Depósito

60 L

Potencia

103 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima140 CV / 103 kW
Par máximo320 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónAutomático 6v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero633 L

Análisis detallado del Skoda Superb Combi 2.0 TDI 140 CV DPF Elegance DSG (2010)

Descripción general

El Skoda Superb Combi 2.0 TDI de 140 CV DPF Elegance DSG de 2010 es una berlina familiar que destaca por su amplitud y confort. Con un motor diésel de 140 CV y una transmisión automática DSG de 6 velocidades, ofrece un equilibrio notable entre rendimiento y eficiencia. Su diseño elegante y su equipamiento 'Elegance' lo posicionan como una opción atractiva para quienes buscan un vehículo espacioso y bien dotado.

Experiencia de conducción

Al volante del Superb Combi, la sensación predominante es de suavidad y aplomo. El motor 2.0 TDI, aunque no es un derroche de potencia, mueve con soltura el conjunto, especialmente gracias a la eficaz transmisión DSG que realiza cambios de marcha rápidos y casi imperceptibles. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un viaje confortable. En curvas, muestra una estabilidad predecible, aunque no invita a una conducción deportiva. El consumo combinado de 6.8 l/100km es razonable para su tamaño y peso, haciendo de los viajes largos una experiencia placentera y económica.

Diseño y estética

El diseño del Skoda Superb Combi de 2010 es sobrio y funcional, con líneas que buscan la elegancia sin estridencias. La carrocería familiar, con sus 4838 mm de longitud, 1817 mm de anchura y 1510 mm de altura, ofrece una presencia imponente. El frontal se caracteriza por la parrilla distintiva de Skoda y unos faros que se integran armoniosamente. La zaga, con su portón de gran tamaño, enfatiza la capacidad de carga. El interior, con un maletero de 633 litros, es excepcionalmente espacioso, tanto para los ocupantes como para el equipaje, y los materiales utilizados, aunque no son de lujo, transmiten una sensación de solidez y buena calidad.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Superb Combi de 2010, en su acabado Elegance, incorpora elementos que mejoran la experiencia de conducción y el confort. La transmisión DSG de 6 velocidades es un punto fuerte, ofreciendo una eficiencia y suavidad superiores a las cajas automáticas convencionales de la época. El motor 2.0 TDI con inyección directa, turbo de geometría variable e intercooler, junto con el filtro de partículas (DPF), cumple con las normativas de emisiones y ofrece un buen rendimiento. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una dirección de cremallera con asistencia eléctrica. Aunque no dispone de las últimas ayudas a la conducción de modelos actuales, su equipamiento es completo para su segmento y año.

Competencia

En el mercado de las berlinas familiares de 2010, el Skoda Superb Combi se enfrentaba a competidores como el Volkswagen Passat Variant, el Ford Mondeo Sportbreak, el Opel Insignia Sports Tourer y el Peugeot 508 SW. Frente a ellos, el Superb Combi destacaba por su excepcional espacio interior y de maletero, a menudo superando a sus rivales directos. Su relación calidad-precio también era un argumento de peso, ofreciendo un equipamiento generoso a un coste competitivo, sin sacrificar la fiabilidad mecánica del grupo Volkswagen.

Conclusión

El Skoda Superb Combi 2.0 TDI de 140 CV DPF Elegance DSG de 2010 es una elección muy acertada para aquellos que buscan un vehículo familiar espacioso, confortable y con un buen equilibrio entre prestaciones y consumo. Su diseño atemporal, la fiabilidad de su mecánica y la practicidad de su interior lo convierten en un compañero ideal para viajes largos y el día a día. Aunque no es el coche más emocionante de conducir, cumple con creces su cometido de ofrecer un transporte eficiente y de calidad para toda la familia.