Especificaciones y análisis del Skoda Superb
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
6.2l/100
Emisiones
162g/km
0-100 km/h
10.7s
Vel. Máx.
204km/h
Peso
1645kg
Precio
32,730€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
AWD
5 / 5 puertas
565 L
60 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Skoda Superb 2.0 TDI 140 CV DSG 4x4 Elegance (2011-2012)
Descripción general
El Skoda Superb de 2008, en su versión 2.0 TDI 140 CV DSG 4x4 Elegance, se presenta como una berlina que desafía las expectativas. Con una estética sobria pero elegante, este modelo ofrecía un espacio interior y un nivel de equipamiento que lo situaban por encima de su segmento, consolidándose como una opción inteligente para quienes buscaban confort y funcionalidad sin ostentaciones.
Experiencia de conducción
Al volante, el Superb 2.0 TDI 140 CV DSG 4x4 transmitía una sensación de solidez y aplomo. El motor diésel, aunque no era un derroche de potencia, ofrecía un rendimiento suficiente para el día a día y viajes largos, con un par motor de 320 Nm que se hacía notar desde bajas revoluciones. La caja de cambios DSG de seis velocidades, con su suavidad y rapidez, contribuía a una experiencia de conducción relajada y eficiente. La tracción integral 4x4 proporcionaba un extra de seguridad y agarre, especialmente en condiciones de baja adherencia, infundiendo confianza al conductor. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtraba eficazmente las irregularidades del terreno, garantizando un confort de marcha notable. La dirección asistida eléctrica, aunque no era la más comunicativa, cumplía su función con precisión.
Diseño y estética
El diseño del Skoda Superb de 2008 se caracterizaba por su elegancia discreta y sus líneas atemporales. Con una longitud de 4838 mm, una anchura de 1817 mm y una altura de 1462 mm, ofrecía una presencia imponente en la carretera. La carrocería de cinco puertas, con su innovador sistema TwinDoor que permitía abrir el maletero como una berlina o como un liftback, era un ejemplo de funcionalidad inteligente. El interior, espacioso y bien rematado, destacaba por la calidad de sus materiales y su ergonomía. Los asientos, cómodos y con buen soporte, invitaban a largos viajes. El maletero, con 565 litros de capacidad, era uno de los más grandes de su categoría, lo que lo convertía en un compañero ideal para familias o para quienes necesitaban un gran espacio de carga.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Superb 2.0 TDI 140 CV DSG 4x4 Elegance incorporaba elementos que, para su época, eran bastante avanzados. El motor diésel de 1968 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, ofrecía una buena combinación de prestaciones y eficiencia. La caja de cambios DSG de doble embrague era una de las referencias en el mercado por su rapidez y suavidad. El sistema de tracción integral, aunque no era un todoterreno, proporcionaba una mejora significativa en la seguridad activa. En cuanto a la seguridad pasiva, contaba con múltiples airbags y sistemas de asistencia a la conducción que contribuían a proteger a los ocupantes. La dirección asistida eléctrica y los frenos de disco ventilados delanteros y macizos traseros completaban un conjunto tecnológico sólido y fiable.
Competencia
En su segmento, el Skoda Superb 2.0 TDI 140 CV DSG 4x4 Elegance se enfrentaba a rivales de peso como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo o el Opel Insignia. Sin embargo, el Superb se desmarcaba por su excepcional espacio interior, especialmente en las plazas traseras, y por su relación calidad-precio. Aunque no tenía el prestigio de algunas marcas premium, ofrecía un nivel de equipamiento y confort que lo hacía muy competitivo, a menudo superando a sus rivales directos en habitabilidad y practicidad.
Conclusión
El Skoda Superb 2.0 TDI 140 CV DSG 4x4 Elegance de 2008 fue un coche que supo combinar a la perfección la funcionalidad, el confort y la tecnología. Su diseño discreto pero elegante, su espacioso interior y su eficiente mecánica lo convirtieron en una opción muy atractiva para aquellos que buscaban una berlina versátil y fiable. Era un coche que, sin grandes alardes, ofrecía una experiencia de conducción placentera y un nivel de practicidad difícil de igualar en su categoría. Un verdadero compañero de viaje que dejaba una huella de satisfacción en cada kilómetro recorrido.




