Skoda Yeti Active 1.2 TSI 105 CV DSG 7 vel. (2010-2011)

2009
Gasolina
FWD
Automático 7v
Skoda Yeti - Vista 1
Skoda Yeti - Vista 2
Skoda Yeti - Vista 3
Skoda Yeti - Vista 4

Especificaciones y análisis del Skoda Yeti

Potencia

105CV

Par

175Nm

Consumo

6.6l/100

Emisiones

154g/km

0-100 km/h

12s

Vel. Máx.

173km/h

Peso

1375kg

Precio

18,650

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Automático 7v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

405 L

Depósito

60 L

Potencia

77 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima105 CV / 77 kW
Par máximo175 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónAutomático 7v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero405 L

Análisis detallado del Skoda Yeti Active 1.2 TSI 105 CV DSG 7 vel. (2010-2011)

Descripción general

El Skoda Yeti de 2009, en su versión Active 1.2 TSI de 105 CV con cambio DSG de 7 velocidades, se presenta como una propuesta fresca y funcional en el segmento de los SUV compactos. Con un precio de 18.650 €, este modelo buscaba conquistar a aquellos que valoraban la practicidad y la versatilidad sin renunciar a un toque de originalidad. Su motor de gasolina de 1.2 litros, aunque modesto en cilindrada, prometía una experiencia de conducción ágil gracias a su turbo e inyección directa, y una transmisión automática que facilitaba la vida en el día a día.

Experiencia de conducción

Al volante del Yeti, la sensación es de control y comodidad. El motor 1.2 TSI, con sus 105 CV y 175 Nm de par desde bajas revoluciones, ofrece una respuesta sorprendentemente enérgica para su tamaño, especialmente en entornos urbanos y carreteras secundarias. La caja de cambios DSG de 7 velocidades es una delicia, con transiciones suaves y rápidas que contribuyen a una conducción fluida y eficiente. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del terreno, proporcionando un buen equilibrio entre confort y estabilidad. La dirección asistida eléctrica es precisa y ligera, facilitando las maniobras. Aunque no es un coche deportivo, su comportamiento dinámico es predecible y seguro, invitando a disfrutar de cada trayecto.

Diseño y estética

El diseño del Skoda Yeti es, sin duda, uno de sus puntos más distintivos. Con una estética robusta y cuadrada, se desmarca de las líneas más fluidas de otros SUV de la época. Sus faros redondos integrados en el frontal, junto con una parrilla prominente, le otorgan una personalidad única y simpática. Las dimensiones compactas (4223 mm de largo, 1793 mm de ancho y 1691 mm de alto) lo hacen manejable en ciudad, mientras que su altura libre al suelo y sus protecciones plásticas sugieren una capacidad para aventurarse fuera del asfalto. El interior, aunque sobrio, es funcional y está bien rematado, con materiales que transmiten solidez. La habitabilidad es notable para su tamaño, y el maletero de 405 litros es bastante aprovechable.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Skoda Yeti Active 1.2 TSI de 2009 incorpora elementos que, si bien no eran vanguardistas, sí resultaban prácticos y eficientes. El motor 1.2 TSI es un ejemplo de downsizing, combinando inyección directa, turbo e intercooler para ofrecer un buen rendimiento con un consumo contenido (6.6 l/100km combinado). La transmisión DSG de 7 velocidades, una tecnología avanzada para la época, optimiza la entrega de potencia y la eficiencia. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una dirección de cremallera con asistencia eléctrica. Aunque carece de las ayudas a la conducción modernas, su equipamiento básico cumple con las expectativas de un vehículo de su segmento y año.

Competencia

En el competitivo segmento de los SUV compactos, el Skoda Yeti se enfrentaba a rivales de peso como el Nissan Qashqai, el Volkswagen Tiguan y el Hyundai ix35. Frente a ellos, el Yeti destacaba por su diseño más desenfadado y su enfoque práctico. Mientras que el Qashqai ofrecía una estética más convencional y un mayor volumen de ventas, el Tiguan se posicionaba como una opción más premium dentro del Grupo VAG. El ix35, por su parte, competía con una buena relación calidad-precio y un diseño más moderno. El Yeti, con su versatilidad interior y su comportamiento equilibrado, se labró un nicho de mercado para aquellos que buscaban algo diferente y funcional.

Conclusión

El Skoda Yeti Active 1.2 TSI DSG de 2009 es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un SUV compacto con personalidad. Su diseño distintivo, su motor eficiente y la suavidad de su cambio DSG lo convierten en un compañero agradable para el día a día. Es un vehículo práctico, espacioso para su tamaño y con un comportamiento dinámico que inspira confianza. Aunque no es el más potente ni el más lujoso, su equilibrio entre funcionalidad, confort y un toque de originalidad lo hacen un coche entrañable y muy capaz.