Especificaciones y análisis del Skoda Yeti
Potencia
105CV
Par
175Nm
Consumo
6.4l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
11.8s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
1345kg
Precio
19,000€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
405 L
60 L
77 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Skoda Yeti Experience 1.2 TSI 105 CV (2011)
Descripción general
El Skoda Yeti de 2009, en su versión Experience 1.2 TSI de 105 CV, se presenta como una propuesta fresca y versátil en el segmento de los SUV compactos. Con un precio de 19.000 € en 2011, este modelo buscaba conquistar a aquellos que anhelaban un vehículo práctico, con un toque aventurero y la fiabilidad característica de la marca checa. Su motor de gasolina de 1.2 litros, turboalimentado, prometía una combinación equilibrada entre rendimiento y eficiencia, ideal para el día a día y alguna escapada.
Experiencia de conducción
Al volante del Skoda Yeti 1.2 TSI, la sensación general es de agilidad y facilidad de manejo. El motor, a pesar de su cilindrada contenida, entrega sus 105 CV de forma lineal y con un par motor de 175 Nm disponible desde bajas revoluciones (1500 rpm), lo que se traduce en una respuesta enérgica en ciudad y suficiente solvencia en carretera. La caja de cambios manual de 6 velocidades es precisa y contribuye a un consumo combinado de 6.4 l/100km, una cifra razonable para la época. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, ofrece un buen compromiso entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar el aplomo en curvas. La dirección asistida eléctrica es suave y directa, facilitando las maniobras. Aunque su aceleración de 0 a 100 km/h en 11.8 segundos no es fulgurante, es más que suficiente para la mayoría de situaciones, y su velocidad máxima de 175 km/h permite mantener cruceros cómodos en autopista. En definitiva, el Yeti ofrece una experiencia de conducción agradable y predecible, sin grandes pretensiones deportivas pero con una gran dosis de practicidad.
Diseño y estética
El diseño del Skoda Yeti es, sin duda, uno de sus puntos más distintivos. Con una estética robusta y cuadrada, se desmarca de las líneas más fluidas de otros SUV de su tiempo. Sus faros redondos, integrados en el frontal, le otorgan una personalidad única y un aire simpático. Las proporciones compactas (4223 mm de largo, 1793 mm de ancho y 1691 mm de alto) lo hacen manejable en entornos urbanos, mientras que su altura libre al suelo y las protecciones de plástico negro en los bajos sugieren sus capacidades fuera del asfalto, aunque esta versión sea de tracción delantera. El interior, aunque sobrio, es funcional y está bien rematado, con materiales de calidad y un diseño ergonómico. La habitabilidad es uno de sus puntos fuertes, con espacio suficiente para cinco ocupantes y un maletero de 405 litros, muy aprovechable gracias a sus formas regulares. En resumen, el Yeti es un coche que no deja indiferente, con un diseño que prioriza la funcionalidad y la personalidad sobre las modas pasajeras.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Skoda Yeti de 2009, en su versión Experience, ofrecía lo esperable para un vehículo de su segmento y época. Su motor 1.2 TSI de inyección directa, turbo e intercooler, era una muestra de la tendencia a la reducción de cilindrada sin sacrificar prestaciones. Cumplía con la normativa Euro 5 y emitía 149 g/km de CO2, lo que le otorgaba la etiqueta C de la DGT. En cuanto a la seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delante y discos macizos detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. La dirección asistida eléctrica contribuía a una conducción más cómoda y eficiente. Aunque no destacaba por incorporar las últimas innovaciones en conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy en día, el Yeti se centraba en ofrecer una tecnología probada y fiable, orientada a la funcionalidad y la eficiencia. Su equipamiento incluía elementos como el aire acondicionado, elevalunas eléctricos y un sistema de audio básico, cubriendo las necesidades esenciales del conductor moderno.
Competencia
El Skoda Yeti 1.2 TSI de 105 CV se enfrentaba a una competencia variada en el segmento de los SUV compactos. Entre sus rivales directos se encontraban modelos como el Nissan Qashqai, que ya era un referente en ventas, el Hyundai ix35, el Kia Sportage o el Mitsubishi ASX. También competía con versiones de acceso de otros SUV más grandes o con compactos elevados como el Volkswagen Tiguan o el Ford Kuga. Frente a ellos, el Yeti ofrecía un diseño más peculiar y una mayor practicidad interior, con un enfoque más cercano al monovolumen en cuanto a modularidad. Su motor 1.2 TSI, aunque de menor cilindrada que algunos de sus competidores, ofrecía un rendimiento comparable y un consumo ajustado. Su precio competitivo y la reputación de fiabilidad de Skoda eran también argumentos de peso frente a sus adversarios.
Conclusión
El Skoda Yeti Experience 1.2 TSI de 105 CV de 2009 es un vehículo que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un SUV compacto, práctico y con personalidad. Su diseño distintivo, su habitabilidad interior y su motor eficiente lo convierten en un compañero ideal tanto para la ciudad como para viajes más largos. Aunque no es un coche de grandes lujos o prestaciones deportivas, cumple con creces su cometido de ofrecer un transporte fiable y versátil. Su fiabilidad mecánica, respaldada por la ingeniería de Skoda, es un punto a su favor, lo que lo convierte en una compra sensata en el mercado de segunda mano. Es un coche que, sin estridencias, se gana el cariño de sus propietarios por su funcionalidad y su carácter único.




