Especificaciones y análisis del Skoda Yeti
Potencia
105CV
Par
175Nm
Consumo
6.4l/100
Emisiones
149g/km
0-100 km/h
11.8s
Vel. Máx.
175km/h
Peso
1345kg
Precio
15,800€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
405 L
60 L
77 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Skoda Yeti Active 1.2 TSI 105 CV (2010-2011)
Descripción general
El Skoda Yeti Active 1.2 TSI de 105 CV, lanzado entre 2010 y 2011, se presenta como una opción intrigante en el segmento de los SUV compactos. Con un precio de 15.800 €, este modelo buscaba ofrecer una alternativa práctica y funcional, manteniendo la esencia de la marca checa. Su motor de gasolina de 1.2 litros, aunque modesto en cilindrada, prometía una eficiencia razonable y un rendimiento adecuado para el día a día, posicionándose como un vehículo versátil para la ciudad y escapadas ocasionales.
Experiencia de conducción
Al volante del Yeti 1.2 TSI, la sensación general es de un coche ágil y fácil de manejar. Los 105 CV, combinados con un par motor de 175 Nm disponible desde bajas revoluciones, ofrecen una respuesta sorprendentemente vivaz para su tamaño y peso. La aceleración de 0 a 100 km/h en 11.8 segundos y una velocidad máxima de 175 km/h no lo convierten en un deportivo, pero sí en un compañero capaz para la mayoría de las situaciones. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, proporciona un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del terreno sin sacrificar la confianza en curvas. La dirección asistida eléctrica es precisa y ligera, facilitando las maniobras en entornos urbanos. El consumo combinado de 6.4 l/100km es un punto a favor, haciendo de este Yeti una opción económica en el uso diario.
Diseño y estética
El diseño del Skoda Yeti es, sin duda, uno de sus puntos más distintivos. Con una estética robusta y cuadrada, se aleja de las líneas más fluidas de otros SUV de su época. Sus 4223 mm de largo, 1793 mm de ancho y 1691 mm de alto le confieren una presencia compacta pero sólida. Los faros redondos adicionales en el frontal le otorgan una personalidad única y reconocible. El interior, aunque funcional y sin grandes lujos, está bien resuelto, con materiales duraderos y un diseño ergonómico. La habitabilidad es buena para sus dimensiones, ofreciendo espacio suficiente para cinco ocupantes y un maletero de 405 litros, que puede ampliarse abatiendo los asientos. La practicidad es una de sus mayores virtudes, con soluciones inteligentes para el almacenamiento y una buena visibilidad desde el puesto de conducción.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Skoda Yeti Active 1.2 TSI de 2010 se presenta con lo esencial para la época. Su motor 1.2 TSI de inyección directa, turbo e intercooler es un ejemplo de la tendencia a la reducción de cilindrada con sobrealimentación para mejorar la eficiencia y el rendimiento. La transmisión manual de 6 velocidades es precisa y contribuye a un consumo contenido. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delante y discos macizos detrás, garantizando una buena capacidad de frenado. Aunque no incorpora las últimas innovaciones en asistencia a la conducción que vemos hoy, su equipamiento básico cumple con las expectativas de un vehículo de su segmento y año. La etiqueta DGT 'C' es un indicativo de su nivel de emisiones, que en su momento era competitivo.
Competencia
En el mercado de los SUV compactos de su época, el Skoda Yeti se enfrentaba a competidores como el Nissan Qashqai, el Volkswagen Tiguan o el Hyundai ix35. Frente a ellos, el Yeti destacaba por su diseño más peculiar y su enfoque en la practicidad y la habitabilidad. Aunque quizás no ofrecía el mismo nivel de refinamiento interior que un Tiguan o la popularidad de un Qashqai, su relación calidad-precio y su motor eficiente lo convertían en una alternativa muy interesante para aquellos que buscaban un coche funcional y con personalidad propia. Su tracción delantera lo posicionaba más como un coche urbano con aspiraciones camperas que como un todoterreno puro, pero su altura libre al suelo le permitía afrontar caminos sencillos sin problemas.
Conclusión
El Skoda Yeti Active 1.2 TSI de 105 CV es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción a considerar para quienes buscan un SUV compacto práctico, eficiente y con un toque de originalidad. Su diseño distintivo, su motor voluntarioso y su buena habitabilidad lo convierten en un compañero ideal para el día a día y para pequeñas aventuras. Aunque no es el más potente ni el más lujoso de su segmento, su equilibrio general y su fiabilidad inherente a la marca Skoda lo hacen un vehículo muy recomendable. Es un coche que cumple con creces su cometido, ofreciendo una experiencia de conducción agradable y un coste de mantenimiento razonable.




