Especificaciones y análisis del Skoda Yeti
Potencia
140CV
Par
320Nm
Consumo
6.5l/100
Emisiones
169g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
187km/h
Peso
1555kg
Precio
28,219€
Resumen técnico
Gasóleo
Automático 6v
AWD
5 / 5 puertas
405 L
60 L
103 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Skoda Yeti Ambition 4x4 2.0 TDI CR 140 CV DSG (2012-2013)
Descripción general
El Skoda Yeti de 2009, en su versión Ambition 4x4 2.0 TDI CR de 140 CV con cambio DSG, se presenta como una propuesta audaz y funcional en el segmento de los SUV compactos. Este vehículo, con su distintivo diseño y la robustez mecánica del Grupo Volkswagen, prometía una experiencia de conducción versátil, tanto en el asfalto como fuera de él. Su llegada al mercado marcó un punto de inflexión para Skoda, demostrando su capacidad para innovar y ofrecer productos con un carácter propio y una excelente relación calidad-precio. Era un coche que invitaba a la aventura sin renunciar a la comodidad del día a día.
Experiencia de conducción
Al volante del Yeti, la sensación es de solidez y control. El motor 2.0 TDI de 140 CV, acoplado a la transmisión DSG de 6 velocidades, ofrece una respuesta enérgica y suave, ideal para afrontar adelantamientos o incorporaciones con confianza. La tracción integral 4x4 proporciona un agarre excepcional, transmitiendo seguridad en condiciones de baja adherencia. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra eficazmente las irregularidades del terreno, ofreciendo un confort notable sin comprometer la estabilidad. La dirección asistida eléctrica es precisa, aunque podría ofrecer un poco más de feedback. En general, es un coche que se siente ágil y predecible, con una capacidad sorprendente para desenvolverse en caminos sin asfaltar, lo que lo convierte en un compañero ideal para escapadas.
Diseño y estética
El diseño del Skoda Yeti es, sin duda, uno de sus puntos más característicos y divisivos. Con sus líneas cuadradas y robustas, y esos faros redondos auxiliares que le otorgan una mirada peculiar, el Yeti se desmarcaba de la estética más convencional de otros SUV. Su carrocería de 5 puertas y sus dimensiones compactas (4223 mm de largo, 1793 mm de ancho y 1691 mm de alto) le conferían una presencia única, a medio camino entre un SUV y un monovolumen. El interior, aunque sobrio, destacaba por su funcionalidad y la calidad de los materiales, con un maletero de 405 litros que ofrecía una gran versatilidad. Era un diseño que, o te encantaba, o lo odiabas, pero que no dejaba indiferente a nadie.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Skoda Yeti de 2009 incorporaba soluciones probadas y eficientes del Grupo Volkswagen. El motor 2.0 TDI CR de 140 CV con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era un referente en su momento por su equilibrio entre prestaciones y consumo. La transmisión DSG de doble embrague, con sus 6 velocidades, ofrecía cambios rápidos y fluidos, mejorando tanto la eficiencia como el confort de marcha. La tracción 4x4, aunque no era un sistema puramente off-road, proporcionaba una capacidad de tracción adicional muy útil en superficies deslizantes. En cuanto a seguridad, contaba con los sistemas habituales de la época, como ABS y ESP, y una estructura robusta que inspiraba confianza.
Competencia
En el competitivo segmento de los SUV compactos, el Skoda Yeti se enfrentaba a duros rivales. Modelos como el Nissan Qashqai, el Volkswagen Tiguan (con el que compartía plataforma y muchos componentes mecánicos), el Ford Kuga o el Hyundai ix35 eran sus principales competidores. Cada uno ofrecía sus propias virtudes, pero el Yeti se distinguía por su diseño original, su practicidad interior y la fiabilidad de su mecánica, a menudo con un precio más ajustado que sus hermanos de grupo. Su enfoque más aventurero y su capacidad off-road, aunque limitada, le daban un toque distintivo frente a otros SUV más orientados al asfalto.
Conclusión
El Skoda Yeti Ambition 4x4 2.0 TDI CR 140 CV DSG de 2009 fue un coche que supo combinar de manera inteligente la versatilidad de un SUV con la practicidad de un monovolumen y la robustez de un todoterreno ligero. Su diseño polarizador, lejos de ser un inconveniente, se convirtió en una seña de identidad que lo hacía destacar. Ofrecía un rendimiento sólido, un confort de marcha notable y una capacidad para afrontar diferentes tipos de terreno que lo convertían en un compañero ideal para la vida familiar y las escapadas de fin de semana. Un coche honesto, bien construido y con un encanto particular que aún hoy sigue siendo valorado por muchos.




