Especificaciones y análisis del Skoda Yeti
Potencia
110CV
Par
250Nm
Consumo
5.1l/100
Emisiones
134g/km
0-100 km/h
11.6s
Vel. Máx.
177km/h
Peso
1420kg
Precio
23,159€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
FWD
5 / 5 puertas
405 L
60 L
81 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Skoda Yeti Elegance 2.0 TDI CR 110 CV (2012-2013)
Descripción general
El Skoda Yeti Elegance 2.0 TDI CR de 110 CV, un modelo que se comercializó entre 2012 y 2013, se presenta como una opción robusta y versátil dentro del segmento de los SUV compactos. Con un precio de 23.159 €, este vehículo diésel de 5 puertas y tracción delantera ofrecía una combinación equilibrada de funcionalidad, confort y un toque de aventura. Su motor de 110 CV, asociado a una caja de cambios manual de 5 velocidades, prometía un rendimiento adecuado para el día a día y escapadas ocasionales, manteniendo a raya el consumo de combustible.
Experiencia de conducción
Al volante del Skoda Yeti, la sensación es de solidez y control. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con las barras estabilizadoras en ambos ejes, proporciona un buen equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo las irregularidades del camino sin sacrificar la agilidad. La dirección asistida eléctrica, aunque no es sensible a la velocidad, ofrece una respuesta precisa. El motor diésel de 110 CV, con un par motor de 250 Nm disponible desde las 1500 rpm, empuja con suficiencia, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 11.6 segundos y una velocidad máxima de 177 km/h. El consumo combinado de 5.1 l/100km es un punto a favor para quienes buscan eficiencia. En general, el Yeti transmite confianza y una agradable sensación de dominio en la carretera, invitando a explorar nuevos caminos.
Diseño y estética
El diseño del Skoda Yeti es inconfundible y, para muchos, encantador. Sus líneas cuadradas y su aspecto robusto le otorgan una personalidad única que lo diferencia de otros SUV más convencionales. Con una longitud de 4223 mm, una anchura de 1793 mm y una altura de 1691 mm, el Yeti maximiza el espacio interior a pesar de sus dimensiones compactas. Los faros redondos, característicos de esta generación, le confieren un aire simpático y aventurero. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/50 R17 complementan su estética, aportando una imagen de solidez y capacidad. El interior, aunque funcional, está bien resuelto, con materiales que transmiten durabilidad y un diseño que prioriza la ergonomía y la practicidad.
Tecnología y características
En el corazón del Skoda Yeti Elegance 2.0 TDI CR late un motor diésel de 1968 cc con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, una configuración que optimiza la entrega de potencia y la eficiencia. Este propulsor de 4 cilindros y 16 válvulas, con un bloque de hierro y culata de aluminio, cumple con la normativa Euro 5 y emite 134 g/km de CO2. La transmisión manual de 5 velocidades, con embrague monodisco en seco, asegura un manejo directo y una buena conexión con el motor. Aunque carece de sistemas avanzados como el Stop&Start en esta versión, su tecnología mecánica está probada y es fiable, ofreciendo un rendimiento consistente y un consumo contenido para su época.
Competencia
En el competitivo segmento de los SUV compactos, el Skoda Yeti se enfrentaba a rivales como el Nissan Qashqai, el Volkswagen Tiguan (con el que compartía plataforma y muchos componentes), el Hyundai ix35 o el Kia Sportage. Frente a ellos, el Yeti destacaba por su diseño distintivo, su practicidad interior y una relación calidad-precio atractiva. Aunque algunos rivales podían ofrecer un diseño más moderno o una gama de motores más amplia, el Yeti se ganaba a sus seguidores por su carácter robusto, su habitabilidad y su comportamiento dinámico equilibrado, siendo una alternativa muy interesante para quienes buscaban algo diferente y funcional.
Conclusión
El Skoda Yeti Elegance 2.0 TDI CR de 110 CV es un coche que, a pesar de los años, sigue siendo una opción muy válida en el mercado de segunda mano. Su combinación de un diseño carismático, un interior espacioso y práctico, un motor diésel eficiente y un comportamiento dinámico agradable lo convierten en un compañero ideal tanto para la ciudad como para escapadas. Es un vehículo que transmite confianza y que, sin grandes alardes tecnológicos, cumple con creces su cometido, ofreciendo una experiencia de conducción satisfactoria y un coste de mantenimiento razonable. Un coche con alma, que invita a la aventura y a disfrutar de cada trayecto.




