Especificaciones y análisis del smart fortwo
Potencia
41CV
Par
100Nm
Consumo
3.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
19.8s
Vel. Máx.
135km/h
Peso
815kg
Precio
13,730€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
RWD
2 / 2 puertas
150 L
22 L
30 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del smart cabrio pulse cdi (41 cv) · 41 CV (2003-2004)
Descripción general
El Smart Fortwo Cabrio de 2003, en su versión Pulse CDI de 41 CV, se presenta como una propuesta urbana audaz y descapotable. Este microcoche, con su motor diésel de bajo consumo, prometía una movilidad ágil y divertida en el corazón de la ciudad, destacando por su tamaño compacto y su capacidad para transformarse en un cabriolet en cuestión de segundos. Un vehículo que, sin duda, marcó una época por su concepto innovador y su enfoque en la practicidad urbana.
Experiencia de conducción
Conducir el Smart Fortwo Cabrio de 2003 es una experiencia singular. Sus 41 CV, extraídos de un motor diésel de 0.8 litros, ofrecen una respuesta modesta pero suficiente para el entorno urbano. La aceleración de 0 a 100 km/h en 19.8 segundos y una velocidad máxima de 135 km/h dejan claro que su hábitat natural no son las autopistas, sino las calles congestionadas. La transmisión manual de 6 velocidades, combinada con la tracción trasera, aporta un toque de dinamismo, mientras que su reducido diámetro de giro de 8.7 metros lo convierte en el rey del aparcamiento. La sensación de ir descapotado en un coche tan pequeño es liberadora, transformando cada trayecto en una pequeña aventura.
Diseño y estética
El diseño del Smart Fortwo Cabrio de 2003 es inconfundible y atemporal. Sus proporciones ultracompactas, con solo 2.5 metros de longitud, lo hacen destacar en cualquier paisaje urbano. La carrocería de dos puertas y dos plazas, combinada con la capota de lona retráctil, le confiere un aire juvenil y desenfadado. Las ruedas, con diferentes medidas delante y detrás (135/70 R15 y 175/55 R15), acentúan su carácter peculiar. A pesar de su tamaño, el diseño interior es sorprendentemente funcional, con un maletero de 150 litros que, aunque pequeño, es suficiente para las compras diarias o una escapada de fin de semana.
Tecnología y características
En el Smart Fortwo Cabrio de 2003, la tecnología se centra en la eficiencia y la funcionalidad. Su motor diésel de 799 cc, con inyección directa por conducto común, turbo e intercooler, es un ejemplo de ingeniería para la época, logrando un consumo combinado de tan solo 3.4 l/100km. La transmisión manual de 6 velocidades, aunque no es la más rápida, contribuye a la economía de combustible. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco delanteros y tambor traseros, y una suspensión McPherson delantera y eje rígido de Dion trasero, que proporcionan una conducción estable y predecible para su tamaño. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia en esta versión, ofrece una conexión directa con la carretera.
Competencia
En su momento, el Smart Fortwo Cabrio de 2003 no tenía muchos rivales directos en su segmento de microcoches descapotables. Su concepto era bastante único. Sin embargo, si consideramos vehículos urbanos pequeños, podría compararse con modelos como el Toyota Aygo, Citroën C1 o Peugeot 107, aunque estos no ofrecían la opción descapotable. Otros descapotables pequeños, como el Fiat 500C o el Mini Cabrio, llegaron más tarde o se posicionaban en un segmento de precio y tamaño ligeramente superior. Su principal rival era, en esencia, su propia propuesta de movilidad urbana diferente.
Conclusión
El Smart Fortwo Cabrio de 2003 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Un vehículo que prioriza la agilidad, la eficiencia y la diversión en el entorno urbano. Su diseño icónico, su capacidad descapotable y su sorprendente economía de combustible lo convierten en una opción atractiva para aquellos que buscan un coche con personalidad y practicidad para la ciudad. Aunque sus prestaciones no son de infarto, su encanto reside en la experiencia de conducción única que ofrece, transformando cada trayecto en una sonrisa. Un pequeño gigante que sigue cautivando a muchos.




