Especificaciones y análisis del Subaru Impreza
Potencia
265CV
Par
343Nm
Consumo
12.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
5.2s
Vel. Máx.
238km/h
Peso
1580kg
Precio
39,423€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
AWD
5 / 4 puertas
401 L
60 L
195 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Subaru Impreza 2.0 WRX STi · 265 CV (2002-2003)
Descripción general
El Subaru Impreza 2.0 WRX STi de 2001 es una leyenda sobre ruedas, un coche que encarna la pasión por la competición y la ingeniería japonesa. Con su motor bóxer turboalimentado de 265 CV y tracción integral, este vehículo no es solo un medio de transporte, sino una experiencia de conducción pura y visceral. Su estética agresiva y su rendimiento excepcional lo convirtieron en un icono para los amantes de los rallies y la velocidad, un verdadero purasangre diseñado para dominar cualquier carretera.
Experiencia de conducción
Conducir el Impreza WRX STi es una descarga de adrenalina. El motor bóxer de 1994 cc, con sus 265 CV a 6000 rpm y un par motor de 343 Nm a 4000 rpm, ofrece una aceleración brutal de 0 a 100 km/h en solo 5.2 segundos. La tracción total permanente se agarra al asfalto con una ferocidad inigualable, transmitiendo una sensación de control absoluto. La suspensión McPherson, tanto delantera como trasera, junto con los frenos de disco ventilados de 330 mm delante y 305 mm detrás, garantizan una estabilidad y una capacidad de frenado excepcionales. Cada curva se convierte en un desafío emocionante, cada recta en una oportunidad para sentir la potencia desatada de este deportivo. Es un coche que te hace sentir vivo, que te conecta con la carretera de una manera que pocos vehículos pueden lograr.
Diseño y estética
El diseño del Subaru Impreza WRX STi de 2001 es inconfundiblemente deportivo y funcional. Sus líneas agresivas, el alerón trasero prominente y las tomas de aire en el capó no son meros adornos, sino elementos diseñados para mejorar la aerodinámica y la refrigeración. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/45 R17 Z refuerzan su imagen de coche de rally. A pesar de ser un sedán de 4 puertas, su estética grita rendimiento y competición. Es un diseño que, aunque ha envejecido, sigue transmitiendo una fuerte personalidad y un propósito claro: la velocidad y la eficacia en la conducción deportiva.
Tecnología y características
En el corazón tecnológico del Impreza WRX STi de 2001 se encuentra su motor bóxer de aluminio, con inyección indirecta, turbo e intercooler, que optimiza la entrega de potencia. La tracción integral permanente, una seña de identidad de Subaru, distribuye la fuerza de manera inteligente a las cuatro ruedas, garantizando una adherencia superior en cualquier condición. La transmisión manual de 6 velocidades permite un control preciso sobre la potencia del motor. Aunque carece de las ayudas electrónicas modernas, su tecnología se centra en la mecánica pura y la conexión directa entre el conductor y la máquina, ofreciendo una experiencia de conducción auténtica y sin filtros.
Competencia
En su época, el Subaru Impreza WRX STi se enfrentaba a rivales de la talla del Mitsubishi Lancer Evolution, otro icono de los rallies y la deportividad japonesa. También competía con versiones deportivas de berlinas europeas como el Ford Focus RS o algunos modelos de BMW M, aunque el Impreza ofrecía una propuesta más radical y orientada a la competición, con su distintiva tracción integral y motor bóxer. Su precio de 39.423 € lo posicionaba como una opción atractiva para aquellos que buscaban un rendimiento excepcional sin alcanzar los precios de superdeportivos.
Conclusión
El Subaru Impreza 2.0 WRX STi de 2001 es mucho más que un coche; es una leyenda, un pedazo de historia del automovilismo deportivo. Su combinación de potencia bruta, tracción integral y un diseño inconfundible lo convierte en un vehículo que sigue emocionando a día de hoy. Es un coche para puristas, para aquellos que valoran la conexión con la máquina y la emoción de la conducción deportiva. Aunque su consumo combinado de 12.1 l/100km pueda parecer elevado, es el precio a pagar por una experiencia inigualable. Un verdadero clásico moderno que sigue robando miradas y acelerando corazones.




