Subaru Impreza 2.0 Sedan WRX Turbo · 224 CV (2003-2005)

2003
Gasolina
AWD
Manual 5v
Subaru Impreza - Vista 1
Subaru Impreza - Vista 2
Subaru Impreza - Vista 3
Subaru Impreza - Vista 4

Especificaciones y análisis del Subaru Impreza

Potencia

224CV

Par

300Nm

Consumo

9.2l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

6.2s

Vel. Máx.

232km/h

Peso

1370kg

Precio

31,775

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

401 L

Depósito

60 L

Potencia

165 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima224 CV / 165 kW
Par máximo300 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero401 L

Análisis detallado del Subaru Impreza 2.0 Sedan WRX Turbo · 224 CV (2003-2005)

Descripción general

El Subaru Impreza 2.0 Sedan WRX Turbo de 2003 es una leyenda sobre ruedas, un coche que encarna la pasión por la velocidad y la tracción total. Con su motor bóxer de 224 CV y su inconfundible estética, este Impreza no es solo un medio de transporte, sino una declaración de intenciones. Es un vehículo que te invita a sentir la carretera, a disfrutar de cada curva y a experimentar la emoción de la conducción deportiva en su estado más puro. Su legado en el mundo de los rallies lo precede, y cada vez que te pones al volante, sientes esa herencia.

Experiencia de conducción

Conducir el Impreza WRX es una experiencia visceral. El motor bóxer de 2.0 litros turboalimentado entrega 224 CV con una contundencia que te pega al asiento, especialmente cuando el turbo entra en acción. La tracción integral permanente, se agarra al asfalto con una tenacidad asombrosa, transmitiendo una confianza inquebrantable en cualquier situación. La dirección es precisa y comunicativa, permitiéndote sentir cada matiz de la carretera. La suspensión, aunque firme, absorbe las irregularidades sin sacrificar el confort, y los frenos de disco ventilados en ambos ejes ofrecen una capacidad de detención impresionante. Es un coche que te hace sentir conectado con la máquina, un verdadero placer para los amantes de la conducción.

Diseño y estética

El diseño del Subaru Impreza WRX de 2003 es inconfundiblemente deportivo y funcional. Sus líneas agresivas, la gran toma de aire en el capó y el alerón trasero no son meros adornos, sino elementos que contribuyen a su rendimiento aerodinámico y a su imagen de coche de rally. Aunque es un sedán de cuatro puertas, su estética grita deportividad por los cuatro costados. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos de perfil bajo completan un conjunto que, a pesar de los años, sigue siendo atractivo y reconocible. En el interior, la funcionalidad prima sobre el lujo, con asientos deportivos que ofrecen un excelente agarre y un salpicadero orientado al conductor, donde cada elemento está pensado para la acción.

Tecnología y características

Bajo su piel, el Impreza WRX de 2003 esconde una tecnología robusta y probada. Su motor bóxer de cuatro cilindros, con inyección indirecta, turbo e intercooler, es una obra de ingeniería que ofrece un equilibrio perfecto entre potencia y fiabilidad. La tracción integral simétrica de Subaru es su seña de identidad, garantizando una adherencia excepcional en cualquier superficie. La transmisión manual de cinco velocidades, con su embrague monodisco en seco, permite un control total sobre la entrega de potencia. Aunque no cuenta con las últimas ayudas electrónicas a la conducción de los coches modernos, su tecnología se centra en lo esencial: ofrecer una experiencia de conducción pura y emocionante, donde la habilidad del conductor es clave.

Competencia

En su época, el Subaru Impreza WRX se enfrentaba a rivales de la talla del Mitsubishi Lancer Evolution, su eterno adversario en el mundo de los rallies y en las calles. Otros competidores incluían modelos deportivos compactos como el Ford Focus RS o el Honda Civic Type R, aunque el Impreza WRX se distinguía por su tracción integral y su carácter más radical. También se medía con berlinas deportivas de marcas premium, aunque el Subaru ofrecía una propuesta más enfocada en la pura emoción de la conducción y la eficacia en cualquier terreno, a un precio más accesible.

Conclusión

El Subaru Impreza 2.0 Sedan WRX Turbo de 2003 es mucho más que un coche; es un icono, una máquina diseñada para emocionar y para dominar la carretera. Su combinación de motor potente, tracción integral y diseño agresivo lo convierte en un vehículo único, capaz de ofrecer sensaciones que pocos coches pueden igualar. Es un coche para aquellos que buscan la adrenalina, la conexión con la máquina y la herencia de los rallies. A pesar de los años, su espíritu deportivo sigue intacto, y cada viaje en él es una aventura. Es una pieza de la historia del automóvil que sigue cautivando a los entusiastas.