Especificaciones y análisis del Subaru Impreza
Potencia
265CV
Par
350Nm
Consumo
11.1l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
5.5s
Vel. Máx.
244km/h
Peso
1450kg
Precio
42,225€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 6v
AWD
5 / 4 puertas
401 L
60 L
195 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Subaru Impreza 2.0 WRX STI · 265 CV (2003-2005)
Descripción general
El Subaru Impreza 2.0 WRX STI de 2003 es una leyenda sobre ruedas, un coche que encarna la esencia de la competición y la pasión por la conducción. Con su motor bóxer de 265 CV y tracción integral, este Impreza no es solo un medio de transporte, sino una experiencia visceral que te conecta directamente con la carretera. Su diseño agresivo y su rendimiento excepcional lo convierten en un objeto de deseo para los amantes de los deportivos.
Experiencia de conducción
Ponerse al volante del Impreza WRX STI es sentir una descarga de adrenalina. El motor de 2.0 litros turboalimentado responde con una inmediatez asombrosa, empujando con fuerza desde bajas revoluciones. La tracción integral permanente te pega al asfalto, ofreciendo una confianza inquebrantable en cada curva. La dirección es precisa y comunicativa, transmitiendo cada detalle de la carretera a tus manos. Es un coche que te invita a exprimirlo, a sentir la emoción de la velocidad y la agilidad en cada giro. El sonido del motor bóxer es una sinfonía para los oídos, un rugido que te envuelve y te hace sentir parte de la máquina. La suspensión, firme pero no incómoda, te permite disfrutar de una conducción deportiva sin sacrificar del todo el confort en el día a día. Es un coche que te hace sonreír, que te hace sentir vivo.
Diseño y estética
El diseño del Subaru Impreza WRX STI de 2003 es inconfundiblemente deportivo y funcional. Su carrocería de cuatro puertas, aunque práctica, está adornada con elementos que gritan rendimiento. El imponente alerón trasero no es solo un adorno, sino un elemento aerodinámico clave. Las tomas de aire en el capó y los paragolpes no solo cumplen una función estética, sino que también alimentan de aire fresco al motor y los frenos. Las llantas de 17 pulgadas, con neumáticos de perfil bajo, completan una imagen robusta y atlética. En el interior, los asientos deportivos te abrazan, ofreciendo un excelente soporte lateral, mientras que el volante y la palanca de cambios están diseñados para una ergonomía perfecta en la conducción deportiva. Es un diseño que, aunque ha envejecido, sigue manteniendo su atractivo y su carácter distintivo.
Tecnología y características
Bajo su piel, el Impreza WRX STI de 2003 esconde una tecnología de competición adaptada a la carretera. Su motor bóxer de 2.0 litros, con turbo e intercooler, es una obra de ingeniería que entrega 265 CV y 350 Nm de par. La tracción integral simétrica de Subaru, una de las señas de identidad de la marca, garantiza una adherencia excepcional en cualquier condición. La caja de cambios manual de seis velocidades es precisa y robusta, permitiendo un control total sobre la entrega de potencia. Los frenos de disco ventilados en ambos ejes, con un diámetro considerable, aseguran una capacidad de detención impresionante. Aunque no cuenta con las ayudas electrónicas de los coches modernos, su tecnología se centra en la mecánica pura y la conexión directa entre el conductor y la máquina, ofreciendo una experiencia de conducción auténtica y sin filtros.
Competencia
En su época, el Subaru Impreza WRX STI se enfrentaba a rivales de la talla del Mitsubishi Lancer Evolution, su eterno contrincante en los rallies y en la calle. Otros competidores incluían deportivos compactos de alto rendimiento como el Ford Focus RS o el Honda Civic Type R, aunque el Impreza se distinguía por su tracción integral y su carácter más radical. También podría considerarse rivales a berlinas deportivas de marcas premium, aunque el Impreza ofrecía una propuesta más enfocada en la pura deportividad y la emoción de la conducción.
Conclusión
El Subaru Impreza 2.0 WRX STI de 2003 es mucho más que un coche; es un icono, una máquina diseñada para emocionar y para dominar la carretera. Su combinación de potencia, tracción integral y un chasis afinado lo convierten en una experiencia de conducción inolvidable. Es un coche para aquellos que buscan sensaciones puras, que aprecian la ingeniería mecánica y que no temen destacar. Aunque su consumo no es bajo y su mantenimiento puede ser exigente, la recompensa en términos de diversión y rendimiento es inmensa. Es un clásico moderno que sigue cautivando a los entusiastas del motor.




