Subaru Impreza Sedán 2.0R V.E. · 160 CV (2005-2006)

2006
Gasolina
AWD
Manual 5v
Subaru Impreza - Vista 1
Subaru Impreza - Vista 2
Subaru Impreza - Vista 3
Subaru Impreza - Vista 4

Especificaciones y análisis del Subaru Impreza

Potencia

160CV

Par

186Nm

Consumo

9l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

8.8s

Vel. Máx.

210km/h

Peso

1310kg

Precio

21,750

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

401 L

Depósito

60 L

Potencia

118 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima160 CV / 118 kW
Par máximo186 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero401 L

Análisis detallado del Subaru Impreza Sedán 2.0R V.E. · 160 CV (2005-2006)

Descripción general

El Subaru Impreza Sedán 2.0R V.E. de 2006 es una propuesta que, aunque discreta en su apariencia, esconde un corazón y una ingeniería que prometen emociones. Con un motor bóxer de 160 CV y tracción integral, este sedán de cuatro puertas se posiciona como una alternativa interesante para quienes buscan un coche con carácter y una dinámica de conducción particular, alejada de las opciones más convencionales del mercado.

Experiencia de conducción

Al volante, el Impreza 2.0R V.E. ofrece una experiencia de conducción gratificante. El motor bóxer de 160 CV, con su sonido característico, entrega la potencia de forma lineal y progresiva, invitando a estirar las marchas. La tracción integral permanente proporciona una adherencia excepcional, transmitiendo una gran sensación de seguridad y control, especialmente en curvas o en condiciones de baja adherencia. La dirección, precisa y comunicativa, permite sentir lo que ocurre bajo las ruedas, mientras que la suspensión, aunque firme, filtra bien las irregularidades del terreno. Es un coche que invita a disfrutar de la carretera, con un equilibrio notable entre confort y deportividad.

Diseño y estética

El diseño del Subaru Impreza Sedán 2.0R V.E. de 2006 es funcional y sin grandes alardes estéticos. Sus líneas son limpias y sobrias, con una silueta clásica de sedán que no busca llamar la atención. Los faros delanteros, de tamaño generoso, y la parrilla discreta, le otorgan una imagen frontal reconocible. En la parte trasera, los pilotos se integran armoniosamente en el conjunto. Es un diseño que prioriza la aerodinámica y la practicidad sobre la extravagancia, lo que le confiere una atemporalidad que muchos aprecian. Su estética, aunque no deslumbrante, es honesta y refleja la filosofía de la marca.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Impreza 2.0R V.E. de 2006 se centra en lo esencial y lo probado. Su motor bóxer de 2.0 litros y 160 CV es una joya de la ingeniería, conocido por su equilibrio y suavidad. La tracción integral simétrica, sello distintivo de Subaru, es un sistema mecánico robusto y eficaz que garantiza una motricidad óptima en cualquier situación. La transmisión manual de 5 velocidades, aunque no es la más moderna, ofrece un tacto preciso y un escalonamiento adecuado para aprovechar el potencial del motor. En cuanto a equipamiento, se enfoca en lo necesario para la seguridad y el confort, sin grandes lujos, pero con todo lo indispensable para un viaje agradable.

Competencia

En su segmento y año, el Subaru Impreza Sedán 2.0R V.E. se enfrentaba a rivales como el Honda Civic Sedán, el Mazda 3 Sedán o el Toyota Corolla Sedán. Sin embargo, su tracción integral y su motor bóxer le otorgaban un carácter distintivo que lo diferenciaba claramente. Mientras que sus competidores solían ofrecer una conducción más orientada al confort o a la eficiencia, el Impreza apostaba por una experiencia más dinámica y segura, especialmente en condiciones adversas, lo que lo convertía en una opción única para un público que valoraba estas características por encima de otras.

Conclusión

El Subaru Impreza Sedán 2.0R V.E. de 2006 es un coche que, a pesar de su discreta apariencia, ofrece una experiencia de conducción muy gratificante y segura. Su motor bóxer y su tracción integral son sus grandes bazas, proporcionando un rendimiento y una estabilidad que pocos rivales podían igualar en su momento. Es un coche para quienes aprecian la ingeniería mecánica, la fiabilidad y una dinámica de conducción auténtica. Aunque no es el más moderno ni el más lujoso, su carácter y su capacidad para afrontar cualquier tipo de carretera lo convierten en una opción muy recomendable para los entusiastas de la conducción.