Subaru Impreza 2.0R Classic · 150 CV (2007-2008)

2008
Gasolina
AWD
Manual 5v
Subaru Impreza - Vista 1
Subaru Impreza - Vista 2
Subaru Impreza - Vista 3
Subaru Impreza - Vista 4

Especificaciones y análisis del Subaru Impreza

Potencia

150CV

Par

196Nm

Consumo

8.4l/100

Emisiones

199g/km

0-100 km/h

-s

Vel. Máx.

-km/h

Peso

1420kg

Precio

21,300

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

AWD

Plazas

5 / 5 puertas

Maletero

301 L

Depósito

60 L

Potencia

110 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima150 CV / 110 kW
Par máximo196 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito60 L
Maletero301 L

Análisis detallado del Subaru Impreza 2.0R Classic · 150 CV (2007-2008)

Descripción general

El Subaru Impreza 2.0R Classic de 2008 es un vehículo que encarna la esencia de la marca japonesa: robustez, tracción integral y un motor bóxer que promete sensaciones. Con su carrocería de 5 puertas, se presenta como una opción versátil para quienes buscan un coche con carácter y capacidad para afrontar diversas condiciones de la carretera. Su precio de 21.300 € lo posicionaba en un segmento competitivo, ofreciendo una alternativa distintiva a los modelos más convencionales.

Experiencia de conducción

Al volante del Impreza 2.0R Classic, la sensación de control es palpable gracias a su tracción integral permanente. El motor bóxer de 150 CV, con su particular sonido, entrega la potencia de forma lineal y progresiva, alcanzando su par máximo a unas agradables 3200 rpm. La caja de cambios manual de 5 velocidades permite una conexión directa con la mecánica, invitando a una conducción participativa. Aunque no es un coche de prestaciones explosivas, su comportamiento en curva y la estabilidad que transmite son sus puntos fuertes, ofreciendo una experiencia de conducción segura y gratificante, especialmente en carreteras reviradas o con condiciones climáticas adversas.

Diseño y estética

El diseño del Subaru Impreza 2.0R Classic de 2008, aunque funcional, no busca la extravagancia. Sus líneas son limpias y su silueta de 5 puertas le confiere una practicidad innegable. La parte frontal, con sus faros característicos, le otorga una mirada decidida, mientras que la zaga es más discreta. En el interior, la funcionalidad prima sobre el lujo, con un salpicadero bien organizado y materiales que, sin ser premium, transmiten durabilidad. Es un diseño que, sin enamorar a primera vista, se valora por su honestidad y su enfoque en la utilidad.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Impreza 2.0R Classic de 2008 se centra en lo esencial y probado. Su motor bóxer de 1994 cc, con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro, es un ejemplo de ingeniería fiable. La tracción integral AWD es su seña de identidad, proporcionando una adherencia excepcional en cualquier situación. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, junto con los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, aseguran un comportamiento dinámico predecible y seguro. La dirección de cremallera con asistencia sensible a la velocidad contribuye a una buena comunicación con la carretera. No esperes grandes pantallas táctiles o asistentes de conducción avanzados, sino una tecnología robusta y eficaz al servicio de la conducción.

Competencia

En su momento, el Subaru Impreza 2.0R Classic se enfrentaba a rivales como el Volkswagen Golf, el Ford Focus o el Honda Civic, coches que ofrecían una estética más convencional y, en algunos casos, un mayor refinamiento interior. Sin embargo, el Impreza se desmarcaba por su tracción integral de serie y su motor bóxer, características que le otorgaban una personalidad única y una ventaja en condiciones de baja adherencia. Su enfoque en la durabilidad y la capacidad off-road ligera lo convertían en una opción atractiva para un público que valoraba la funcionalidad y la seguridad por encima de todo.

Conclusión

El Subaru Impreza 2.0R Classic de 2008 es un coche para aquellos que aprecian la ingeniería sólida y la capacidad de ir más allá del asfalto. No es el más rápido ni el más lujoso, pero su tracción integral, su motor bóxer y su fiabilidad contrastada lo convierten en un compañero de viaje leal y seguro. Es un coche que se disfruta en la carretera, que transmite confianza y que, a pesar de los años, sigue siendo una opción interesante para quienes buscan un vehículo con carácter y una probada resistencia.