Especificaciones y análisis del Subaru Impreza
Potencia
125CV
Par
184Nm
Consumo
8.3l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
9.7s
Vel. Máx.
190km/h
Peso
1330kg
Precio
20,325€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
AWD
5 / 5 puertas
349 L
50 L
92 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Subaru Impreza GX Station Wagon · 125 CV (2003-2005)
Descripción general
El Subaru Impreza GX Station Wagon de 2003 es un vehículo que, a primera vista, podría pasar desapercibido, pero esconde una esencia de robustez y fiabilidad que pocos coches de su época pueden igualar. Con su tracción integral permanente y un motor bóxer de 125 CV, este familiar japonés se presenta como una opción sensata y capaz para quienes buscan un compañero de viaje versátil y seguro, especialmente en condiciones adversas. No es un coche para los que buscan emociones extremas, sino para aquellos que valoran la tranquilidad y la eficacia en el día a día.
Experiencia de conducción
Al volante del Impreza GX Station Wagon, la sensación predominante es de seguridad y control. La tracción integral AWD de Subaru es una garantía en cualquier superficie, ofreciendo una adherencia excepcional que inspira confianza. El motor de 2.0 litros y 125 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega su fuerza de manera lineal y suave, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.7 segundos, lo cual es más que suficiente para la mayoría de las situaciones. La caja de cambios manual de 5 velocidades es precisa y el embrague monodisco en seco contribuye a una experiencia de conducción directa. La suspensión McPherson en ambos ejes, junto con una dirección de cremallera, proporciona un equilibrio entre confort y agilidad, absorbiendo bien las irregularidades del terreno sin sacrificar la estabilidad. Es un coche que se siente plantado en la carretera, transmitiendo una sensación de solidez que pocos rivales pueden igualar.
Diseño y estética
El diseño del Subaru Impreza GX Station Wagon de 2003 es funcional y discreto, sin grandes alardes estéticos. Sus líneas son limpias y su silueta de familiar le confiere una practicidad innegable. Con una longitud de 4415 mm, una anchura de 1695 mm y una altura de 1465 mm, sus proporciones son equilibradas. El frontal, con sus faros característicos de la época, y la zaga, con un portón amplio, reflejan su orientación hacia la utilidad. El interior, aunque no destaca por lujos, es ergonómico y está bien construido, con materiales duraderos pensados para resistir el paso del tiempo. La capacidad del maletero de 349 litros es adecuada para las necesidades de una familia, y la posibilidad de abatir los asientos traseros aumenta su versatilidad. Es un diseño que prioriza la funcionalidad sobre la forma, pero que no carece de un cierto encanto atemporal.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Impreza GX Station Wagon de 2003 se centra en lo esencial y lo probado. Su motor bóxer de 1994 cc, con 4 cilindros y 4 válvulas por cilindro, es un ejemplo de ingeniería robusta y fiable. La inyección indirecta de gasolina y una relación de compresión de 10:1 aseguran un rendimiento eficiente para su época. La tracción integral permanente (AWD) es, sin duda, su característica tecnológica más destacada, proporcionando una ventaja significativa en términos de seguridad y capacidad de tracción. Los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros garantizan una frenada eficaz. Aunque carece de las sofisticaciones electrónicas de los coches modernos, su tecnología se enfoca en la durabilidad y la eficacia mecánica, lo que contribuye a su reputación de fiabilidad. El consumo combinado de 8.3 l/100km es razonable para un vehículo de su tamaño y con tracción integral.
Competencia
En su segmento y época, el Subaru Impreza GX Station Wagon se enfrentaba a rivales como el Ford Focus Wagon, el Opel Astra Caravan o el Volkswagen Golf Variant. Sin embargo, su principal diferenciador era la tracción integral permanente, una característica que lo desmarcaba de la mayoría de sus competidores directos, que solían ofrecer tracción delantera. Esto lo posicionaba como una alternativa más capaz para aquellos que vivían en zonas con climas adversos o que necesitaban una mayor seguridad en carretera. Otros rivales con tracción integral, como algunos modelos de Audi o Volvo, solían estar en un rango de precios superior, lo que hacía del Impreza una opción más accesible dentro de los vehículos AWD.
Conclusión
El Subaru Impreza GX Station Wagon de 2003 es un coche que, a pesar de su discreta apariencia, ofrece un paquete muy completo para quienes buscan un vehículo familiar robusto, seguro y fiable. Su tracción integral permanente es un as en la manga que le permite desenvolverse con soltura en cualquier situación, desde carreteras mojadas hasta caminos nevados. No es el coche más potente ni el más lujoso, pero su enfoque en la durabilidad y la funcionalidad lo convierte en una opción inteligente y duradera. Es un compañero leal que cumple con creces su cometido, ofreciendo tranquilidad y confianza a sus ocupantes. Un coche para disfrutar de la carretera sin preocupaciones, sabiendo que siempre responderá.
