Especificaciones y análisis del Subaru Impreza
Potencia
125CV
Par
184Nm
Consumo
9.6l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10.2s
Vel. Máx.
185km/h
Peso
1430kg
Precio
22,060€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
AWD
5 / 5 puertas
356 L
50 L
92 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Subaru Impreza GX Station Wagon · 125 CV (2001-2003)
Descripción general
El Subaru Impreza GX Station Wagon de 2001 es un vehículo que, a primera vista, podría pasar desapercibido, pero encierra una propuesta muy interesante para quienes buscan algo más que un simple coche familiar. Con su tracción integral permanente y un motor bóxer de 125 CV, este Impreza promete una experiencia de conducción segura y distintiva, ideal para afrontar cualquier tipo de carretera y condición climática. Su diseño funcional y su enfoque en la durabilidad lo convierten en una opción a considerar para aquellos que valoran la fiabilidad y la versatilidad en su día a día.
Experiencia de conducción
Al volante del Impreza GX Station Wagon, la sensación de seguridad es palpable desde el primer momento. La tracción integral AWD de Subaru ofrece un agarre excepcional, transmitiendo una gran confianza en curvas y superficies deslizantes. El motor bóxer de 2.0 litros, con sus 125 CV, no es un derroche de potencia, pero entrega su fuerza de manera suave y progresiva, con un par motor de 184 Nm disponible a 3600 rpm que permite una respuesta adecuada en la mayoría de situaciones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.2 segundos y una velocidad máxima de 185 km/h lo sitúan en un rango aceptable para un familiar de su época. La suspensión tipo McPherson en ambos ejes, junto con las barras estabilizadoras, proporciona un equilibrio entre confort y estabilidad, absorbiendo bien las irregularidades del terreno sin sacrificar el control. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, ofrece una conexión directa con la carretera, lo que contribuye a una experiencia de conducción gratificante y predecible. El consumo combinado de 9.6 l/100km es un reflejo de su sistema de tracción y la tecnología de la época, pero es un precio que muchos estarán dispuestos a pagar por la seguridad y el rendimiento que ofrece.
Diseño y estética
El diseño del Subaru Impreza GX Station Wagon de 2001 es eminentemente práctico y funcional, con líneas que priorizan la habitabilidad y la capacidad de carga. Con una longitud de 4405 mm, una anchura de 1695 mm y una altura de 1485 mm, ofrece un espacio interior generoso para cinco ocupantes. La distancia entre ejes de 2525 mm contribuye a una buena estabilidad en carretera. El maletero, con 356 litros, es suficiente para el uso diario y escapadas familiares. Estéticamente, no busca la extravagancia, sino la robustez y la atemporalidad. Las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 195/60 R15 complementan su imagen de vehículo capaz y fiable. Es un diseño que, aunque no destaque por su audacia, envejece con dignidad y sigue siendo reconocible como un Subaru, con esa esencia de coche pensado para la aventura y la funcionalidad.
Tecnología y características
En el corazón tecnológico del Impreza GX Station Wagon de 2001 encontramos su motor bóxer de gasolina de 1994 cc, una configuración que Subaru ha defendido por su bajo centro de gravedad y su equilibrio inherente, lo que se traduce en una mejor dinámica de conducción. Con 4 cilindros y 4 válvulas por cilindro, y una relación de compresión de 10, este motor utiliza inyección indirecta para su alimentación. La tracción integral permanente (AWD) es, sin duda, la joya de la corona tecnológica de este modelo, proporcionando una adherencia superior en cualquier condición. La transmisión manual de 5 velocidades, aunque no es la más moderna, es robusta y fiable. En cuanto a la suspensión, el esquema McPherson en ambos ejes, con barras estabilizadoras, es una solución probada que ofrece un buen compromiso entre confort y control. Los frenos de disco ventilados delanteros y de tambor traseros son adecuados para su peso y prestaciones. Aunque carece de las ayudas electrónicas a la conducción que hoy damos por sentadas, su tecnología se centra en la mecánica pura y en la eficacia de su sistema de tracción, lo que lo convierte en un coche con un carácter muy particular.
Competencia
En su segmento y época, el Subaru Impreza GX Station Wagon se enfrentaba a rivales como el Ford Focus Wagon, el Opel Astra Caravan o el Volkswagen Golf Variant. Sin embargo, su principal diferenciador era la tracción integral permanente, una característica que pocos de sus competidores ofrecían de serie en esta categoría y rango de precios. Esto lo posicionaba como una alternativa más capaz para aquellos que vivían en zonas con climas adversos o que frecuentaban caminos sin asfaltar. Otros rivales podrían incluir el Audi A4 Avant quattro o el Volvo V40, aunque estos solían situarse en un escalón superior en cuanto a precio y acabados. El Impreza ofrecía una propuesta más ruda y orientada a la funcionalidad, con un enfoque en la durabilidad y la capacidad todoterreno ligera, lo que lo hacía único en su nicho.
Conclusión
El Subaru Impreza GX Station Wagon de 2001 es un coche que, a pesar de los años, mantiene su atractivo para un público específico. Su combinación de motor bóxer, tracción integral permanente y un diseño funcional lo convierten en un compañero fiable y capaz para el día a día y las aventuras fuera del asfalto. No es el más rápido ni el más lujoso, pero su honestidad mecánica y su robustez son cualidades que perduran. Es un vehículo que te invita a explorar, a no preocuparte por el mal tiempo o los caminos difíciles, ofreciendo una experiencia de conducción segura y gratificante. Para aquellos que buscan un coche con carácter, duradero y con una capacidad de agarre excepcional, el Impreza GX Station Wagon sigue siendo una opción muy interesante en el mercado de segunda mano.




