Especificaciones y análisis del Subaru Impreza
Potencia
160CV
Par
186Nm
Consumo
9l/100
Emisiones
214g/km
0-100 km/h
8.8s
Vel. Máx.
203km/h
Peso
1355kg
Precio
21,540€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
AWD
5 / 5 puertas
395 L
60 L
118 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Subaru Impreza SW 2.0R · 160 CV (2005-2007)
Descripción general
El Subaru Impreza SW 2.0R de 2006 es una propuesta fascinante para quienes buscan un coche familiar con un toque distintivo. Con su motor bóxer de 160 CV y tracción integral permanente, este Impreza no es un familiar cualquiera. Se desmarca de la competencia ofreciendo una combinación de practicidad y un espíritu deportivo que pocos pueden igualar en su segmento y época. Es un vehículo que, a pesar de los años, sigue despertando el interés de los entusiastas por su ingeniería única y su comportamiento dinámico.
Experiencia de conducción
Al volante del Impreza SW 2.0R, las sensaciones son genuinas y gratificantes. El motor bóxer de 2.0 litros entrega 160 CV de forma lineal y con un sonido característico que enamora. La aceleración de 0 a 100 km/h en 8.8 segundos y una velocidad máxima de 203 km/h demuestran que tiene brío. Pero donde realmente brilla es en su comportamiento dinámico. La tracción integral AWD proporciona una adherencia excepcional en cualquier condición, transmitiendo una seguridad y un control que invitan a disfrutar de cada curva. La suspensión, tipo McPherson en ambos ejes, ofrece un equilibrio entre confort y firmeza, haciendo que los viajes largos sean agradables y las carreteras reviradas, emocionantes. La dirección de cremallera, aunque sin asistencia variable, es precisa y comunica bien lo que ocurre bajo las ruedas. Es un coche que te hace sentir conectado a la carretera, un placer para quienes aprecian la conducción.
Diseño y estética
El diseño del Subaru Impreza SW de 2006 es funcional y discreto, pero con detalles que insinúan su carácter. Sus líneas son limpias y atemporales, sin estridencias, lo que le permite envejecer con dignidad. La carrocería familiar (SW) le otorga una versatilidad que lo hace ideal para el día a día y para escapadas. Las dimensiones compactas para un familiar (4465 mm de largo, 1695 mm de ancho y 1485 mm de alto) facilitan la maniobrabilidad en ciudad, mientras que su distancia entre ejes de 2525 mm contribuye a una buena estabilidad. El interior, aunque no destaca por lujos, es robusto y ergonómico, con un maletero de 395 litros que cumple con las expectativas de un familiar de su tamaño. Es un diseño que prioriza la funcionalidad y la durabilidad, sin renunciar a una estética que, para muchos, tiene un encanto especial.
Tecnología y características
En 2006, el Impreza SW 2.0R incorporaba una tecnología sólida y probada, centrada en la mecánica y la seguridad. Su motor bóxer de 4 cilindros, con inyección indirecta y una relación de compresión de 11.1, es una joya de la ingeniería que ofrece un rendimiento suave y equilibrado. La tracción integral permanente (AWD) es, sin duda, su característica tecnológica más destacada, proporcionando una ventaja significativa en agarre y estabilidad. La transmisión manual de 5 velocidades es precisa y robusta, permitiendo al conductor exprimir al máximo el potencial del motor. En cuanto a la seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, garantizando una frenada eficaz. Aunque no incorpora las últimas ayudas a la conducción que vemos hoy en día, su enfoque en una mecánica fiable y un sistema de tracción avanzado lo convierten en un coche tecnológicamente competente para su época.
Competencia
En su segmento y año, el Subaru Impreza SW 2.0R se enfrentaba a rivales como el Volkswagen Golf Variant, el Ford Focus Wagon o el Opel Astra Caravan. Sin embargo, el Impreza se desmarcaba de ellos por su configuración mecánica única: el motor bóxer y la tracción integral permanente. Mientras que sus competidores ofrecían motores más convencionales y tracción delantera, el Subaru proponía una experiencia de conducción diferente, más enfocada en la estabilidad y el rendimiento en condiciones adversas. Esto lo convertía en una opción atractiva para quienes buscaban algo más que un simple familiar, un coche con un carácter propio y una capacidad dinámica superior.
Conclusión
El Subaru Impreza SW 2.0R de 2006 es un coche que, a pesar de los años, mantiene su atractivo. Es una máquina honesta, bien construida y con una personalidad inconfundible. Su combinación de motor bóxer, tracción integral y carrocería familiar lo convierte en una opción versátil y emocionante. Es un coche para quienes valoran la ingeniería, la seguridad y una experiencia de conducción gratificante, sin necesidad de grandes lujos. Un clásico moderno que sigue ofreciendo mucho a quienes saben apreciarlo.




