Especificaciones y análisis del Subaru Legacy
Potencia
156CV
Par
223Nm
Consumo
9.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
10s
Vel. Máx.
205km/h
Peso
1515kg
Precio
30,162€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
AWD
5 / 4 puertas
455 L
64 L
115 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Subaru Legacy 2.5 GX Luxe Aut. · 156 CV (2001-2003)
Descripción general
El Subaru Legacy 2.5 GX Luxe Aut. de 1999 es un sedán que encarna la filosofía de Subaru de ofrecer vehículos robustos y fiables, con un enfoque en la tracción integral y la seguridad. Este modelo, con su motor bóxer de 2.5 litros y 156 CV, se posiciona como una opción interesante para quienes buscan un coche familiar con un toque distintivo y capacidades para afrontar diversas condiciones de la carretera.
Experiencia de conducción
Al volante del Legacy, la sensación de seguridad es palpable. La tracción integral permanente, una seña de identidad de Subaru, proporciona un agarre excepcional en cualquier superficie, transmitiendo confianza al conductor. El motor bóxer, con su particular sonido, ofrece una entrega de potencia suave y progresiva, ideal para viajes largos y una conducción relajada. La transmisión automática de 4 velocidades, aunque no es la más rápida, contribuye a la comodidad general, haciendo que la experiencia de conducción sea placentera y sin sobresaltos. La suspensión, tipo McPherson en ambos ejes, filtra bien las irregularidades del terreno, manteniendo un buen equilibrio entre confort y estabilidad.
Diseño y estética
El diseño del Subaru Legacy de 1999 es sobrio y funcional, sin grandes alardes estéticos, pero con una elegancia atemporal. Sus líneas son limpias y fluidas, con una silueta clásica de sedán que prioriza la habitabilidad y la aerodinámica. El frontal, con sus faros alargados y la parrilla característica de Subaru, le confiere una personalidad discreta pero reconocible. En el interior, la disposición de los elementos es lógica y ergonómica, con materiales que, aunque no son lujosos, transmiten solidez y durabilidad. Es un coche que, sin buscar llamar la atención, proyecta una imagen de fiabilidad y buen gusto.
Tecnología y características
En el ámbito tecnológico, el Legacy de 1999 destaca por su motor bóxer de 2.5 litros, una configuración que ofrece un centro de gravedad bajo y una excelente suavidad de funcionamiento. La inyección indirecta asegura una combustión eficiente, mientras que la tracción integral permanente (AWD) es su carta de presentación, garantizando una adherencia superior en condiciones adversas. La transmisión automática de cuatro velocidades, aunque básica para los estándares actuales, cumple su función de ofrecer una conducción cómoda. En cuanto a seguridad, cuenta con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y una dirección de cremallera que proporciona una buena respuesta. Aunque carece de las ayudas electrónicas modernas, su robusta ingeniería mecánica es su principal baza tecnológica.
Competencia
En su época, el Subaru Legacy competía con sedanes de marcas generalistas como el Toyota Avensis, el Honda Accord o el Mazda 626, así como con algunas opciones europeas como el Volkswagen Passat o el Opel Vectra. Sin embargo, su sistema de tracción integral permanente le otorgaba una ventaja distintiva, posicionándolo como una alternativa única para aquellos que valoraban la seguridad y el rendimiento en condiciones climáticas adversas, algo que pocos de sus rivales ofrecían de serie en este segmento.
Conclusión
El Subaru Legacy 2.5 GX Luxe Aut. de 1999 es un coche que, a pesar de los años, mantiene su atractivo para quienes buscan un vehículo fiable, seguro y con un carácter distintivo. Su motor bóxer, la tracción integral y su diseño atemporal lo convierten en una opción sensata y emocionalmente satisfactoria. Es un compañero de viaje leal, capaz de afrontar el día a día con solvencia y ofrecer una experiencia de conducción gratificante, especialmente para aquellos que aprecian la ingeniería japonesa y la seguridad que solo un Subaru puede ofrecer.




