Especificaciones y análisis del Subaru Outback
Potencia
209CV
Par
282Nm
Consumo
10.5l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
8.9s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1685kg
Precio
40,390€
Resumen técnico
Gasolina
Automático 4v
AWD
5 / 5 puertas
530 L
64 L
154 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Subaru Outback 3.0 R · 209 CV (2001-2003)
Descripción general
El Subaru Outback 3.0 R de 1999 es un vehículo que, a primera vista, podría parecer un familiar más, pero esconde bajo su piel una propuesta diferente y audaz. Con su tracción integral permanente y una altura libre al suelo superior, se posiciona como un pionero en el segmento de los crossovers, ofreciendo una versatilidad que pocos coches de su época podían igualar. Es un coche para quienes buscan aventura sin renunciar a la comodidad y el espacio.
Experiencia de conducción
Conducir el Outback 3.0 R es una experiencia que combina la robustez de un SUV con la agilidad de un turismo. Su motor de seis cilindros y 209 CV entrega una potencia suave pero contundente, permitiendo aceleraciones de 0 a 100 km/h en 8.9 segundos, lo cual es notable para un coche de su tamaño y peso. La tracción integral proporciona una sensación de seguridad y control inigualable, tanto en asfalto seco como en superficies más deslizantes. La suspensión, tipo McPherson en ambos ejes, filtra bien las irregularidades del terreno, ofreciendo un confort de marcha elevado, aunque con un ligero balanceo en curvas pronunciadas. La dirección, de cremallera, es precisa y transmite confianza. El consumo combinado de 10.5 l/100km es razonable para un motor de 3.0 litros y tracción total de esa época.
Diseño y estética
El diseño del Subaru Outback de 1999 es funcional y robusto, con líneas que sugieren aventura y durabilidad. Su carrocería de cinco puertas, con una longitud de 4720 mm y una anchura de 1745 mm, le confiere una presencia imponente. Los pasos de rueda marcados y la mayor altura al suelo respecto a un familiar convencional le otorgan un aspecto distintivo. El interior es espacioso y práctico, con capacidad para cinco ocupantes y un maletero generoso de 530 litros, ideal para viajes largos o actividades al aire libre. Los materiales, aunque no lujosos, son resistentes y están bien ensamblados, pensados para soportar el uso diario y las exigencias de la aventura.
Tecnología y características
En el corazón tecnológico del Outback 3.0 R encontramos un motor bóxer de seis cilindros y 3.0 litros, una configuración que Subaru ha defendido por su bajo centro de gravedad y su suavidad de funcionamiento. Este motor, con inyección indirecta y 209 CV, se asocia a una transmisión automática de cuatro velocidades que gestiona la potencia de forma eficiente. La tracción integral permanente, sello distintivo de Subaru, es la clave de su comportamiento dinámico y su capacidad fuera del asfalto. Aunque carece de las ayudas electrónicas modernas, su sistema de tracción es puramente mecánico y muy efectivo. Los frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros aseguran una frenada eficaz. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 215/55 R17 contribuyen a su estabilidad y agarre.
Competencia
En su época, el Subaru Outback 3.0 R se enfrentaba a un nicho de mercado emergente. Sus principales rivales eran vehículos como el Volvo V70 Cross Country, que ofrecía una propuesta similar de familiar elevado con tracción integral, o algunos SUV de la época como el Toyota RAV4 o el Honda CR-V, aunque estos últimos solían ser más compactos y con un enfoque menos familiar. El Outback se distinguía por su motor bóxer, su tracción integral simétrica y su reputación de fiabilidad y durabilidad, lo que le otorgaba una personalidad única frente a la competencia.
Conclusión
El Subaru Outback 3.0 R de 1999 es un coche con carácter, un pionero que supo combinar lo mejor de dos mundos: la practicidad de un familiar y las capacidades de un todocamino. Su motor potente, su tracción integral y su diseño robusto lo convierten en una opción ideal para quienes buscan un vehículo versátil, capaz de afrontar tanto la rutina diaria como las escapadas de aventura. Es un coche que, a pesar de los años, sigue ofreciendo una experiencia de conducción gratificante y una fiabilidad contrastada, un verdadero compañero para la vida.




