Especificaciones y análisis del Subaru XV
Potencia
147CV
Par
350Nm
Consumo
5.6l/100
Emisiones
146g/km
0-100 km/h
9.3s
Vel. Máx.
198km/h
Peso
1510kg
Precio
27,500€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
AWD
5 / 5 puertas
380 L
60 L
108 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Subaru XV 2.0D Executive · 147 CV (2012)
Descripción general
El Subaru XV 2.0D Executive de 2012 es un vehículo que encarna la filosofía de la marca japonesa: robustez, tracción integral y un motor diésel bóxer que promete eficiencia y un rendimiento distintivo. Con un precio de 27.500 euros en su lanzamiento, se posicionaba como una opción interesante para quienes buscaban un SUV compacto con capacidades fuera del asfalto superiores a la media. Su estética, aunque no rompedora, sugería aventura y practicidad, un coche diseñado para el día a día y las escapadas de fin de semana.
Experiencia de conducción
Al volante del Subaru XV 2.0D, la sensación de seguridad es palpable. La tracción integral permanente, un sello de Subaru, ofrece una adherencia excepcional en diversas condiciones, desde carreteras mojadas hasta caminos de tierra. El motor diésel de 147 CV, con su particular sonido bóxer, entrega 350 Nm de par desde bajas revoluciones, lo que se traduce en una respuesta contundente y una aceleración de 0 a 100 km/h en 9.3 segundos. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades, proporcionando un confort adecuado sin sacrificar la estabilidad. La dirección asistida eléctrica es precisa, aunque podría ofrecer un poco más de feedback. En general, es un coche que invita a conducir con confianza, sabiendo que tiene recursos para afrontar situaciones complicadas.
Diseño y estética
El diseño del Subaru XV de 2012 es funcional y robusto, con una estética que se aleja de las líneas más agresivas de otros SUV. Sus 4450 mm de largo, 1780 mm de ancho y 1570 mm de alto le confieren una presencia compacta pero sólida. Las protecciones plásticas en los bajos y los pasos de rueda, junto con una altura libre al suelo generosa, insinúan sus capacidades off-road. El interior, aunque sobrio, está bien rematado y ofrece una buena ergonomía. Los asientos son cómodos y el espacio para los ocupantes es adecuado, aunque el maletero de 380 litros puede resultar algo justo para algunas familias. Las llantas de 17 pulgadas con neumáticos 225/55 R17 completan un conjunto equilibrado y preparado para la aventura.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Subaru XV 2.0D Executive de 2012 se centraba en lo esencial y lo funcional. Su motor diésel bóxer de 1998 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, era una muestra de ingeniería avanzada para la época, buscando un equilibrio entre rendimiento y eficiencia. La tracción integral simétrica, una característica distintiva de Subaru, es un sistema mecánico que distribuye la potencia de manera constante a las cuatro ruedas, ofreciendo una tracción superior. La transmisión manual de 6 velocidades es precisa y bien escalonada. En cuanto a la seguridad, contaba con los sistemas habituales de la época, como ABS y control de estabilidad, pero sin las ayudas a la conducción más sofisticadas que se popularizarían años después. Su consumo combinado de 5.6 l/100km y emisiones de 146 g/km de CO2 lo situaban en la categoría Euro 5, con etiqueta DGT B.
Competencia
En el segmento de los SUV compactos con tracción integral, el Subaru XV 2.0D Executive se enfrentaba a competidores como el Nissan Qashqai, el Mitsubishi ASX o el Hyundai ix35. Si bien algunos de estos rivales podían ofrecer un diseño más llamativo o un equipamiento tecnológico más abundante en ciertos aspectos, el Subaru XV destacaba por su tracción integral permanente y su motor bóxer diésel, que le otorgaban un carácter y unas capacidades off-road superiores. Su enfoque en la robustez y la fiabilidad lo diferenciaba de opciones más orientadas al asfalto.
Conclusión
El Subaru XV 2.0D Executive de 2012 es un coche para aquellos que valoran la funcionalidad, la seguridad y las capacidades fuera del asfalto por encima de las modas. Su motor diésel bóxer, la tracción integral simétrica y una construcción sólida lo convierten en un compañero fiable para el día a día y las aventuras. Aunque su diseño interior y exterior puedan parecer sobrios para algunos, su rendimiento y su capacidad para afrontar terrenos difíciles son sus verdaderos puntos fuertes. Es un vehículo honesto, sin pretensiones, que cumple con creces lo que promete, ofreciendo una experiencia de conducción distintiva y segura.




