Suzuki Baleno 1.6 Sedan · 96 CV (2000-2001)

1999
Gasolina
FWD
Manual 5v
Suzuki Baleno - Vista 1
Suzuki Baleno - Vista 2
Suzuki Baleno - Vista 3
Suzuki Baleno - Vista 4

Especificaciones y análisis del Suzuki Baleno

Potencia

96CV

Par

132Nm

Consumo

7.3l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

-s

Vel. Máx.

175km/h

Peso

950kg

Precio

11,497

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

FWD

Plazas

5 / 4 puertas

Maletero

495 L

Depósito

51 L

Potencia

70.6 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima96 CV / 70.6 kW
Par máximo132 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito51 L
Maletero495 L

Análisis detallado del Suzuki Baleno 1.6 Sedan · 96 CV (2000-2001)

Descripción general

El Suzuki Baleno 1.6 Sedán de 1999 es un vehículo que, a pesar de su discreta presencia, ofrecía una propuesta interesante para la época. Con un motor de gasolina de 96 CV y una caja de cambios manual de 5 velocidades, se presentaba como una opción práctica y económica para el día a día. Su diseño sobrio y sus dimensiones compactas lo hacían adecuado para la ciudad, sin renunciar a la comodidad en trayectos más largos. Un coche que, sin grandes alardes, cumplía con su cometido de transportar a sus ocupantes de forma eficiente.

Experiencia de conducción

Al volante del Baleno 1.6 Sedán, la sensación predominante es la de un coche honesto y sin pretensiones. El motor de 96 CV, aunque no es un derroche de potencia, se muestra suficiente para mover el conjunto con soltura en la mayoría de las situaciones. La dirección, sin ser la más precisa, cumple su función, y la suspensión, orientada al confort, filtra bien las irregularidades del terreno. No es un coche que invite a una conducción deportiva, sino más bien a un estilo relajado y eficiente. La rumorosidad del motor es contenida para su época, y el habitáculo ofrece un ambiente tranquilo para los ocupantes.

Diseño y estética

El diseño del Suzuki Baleno 1.6 Sedán de 1999 es un reflejo de la funcionalidad y la sobriedad. Sus líneas son clásicas y atemporales, sin elementos que busquen llamar la atención. La carrocería sedán de cuatro puertas ofrece una silueta equilibrada y un maletero generoso, un punto fuerte para aquellos que valoran el espacio de carga. Los faros y la parrilla frontal se integran armoniosamente, y las llantas de 13 pulgadas, aunque modestas, contribuyen a la estética general del vehículo. Es un diseño que no envejece mal, manteniendo una presencia discreta pero digna en la carretera.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el Suzuki Baleno 1.6 Sedán de 1999 se ajustaba a los estándares de su tiempo. Contaba con un motor de gasolina de 1.590 cc con inyección indirecta, una solución probada y fiable. La transmisión manual de 5 velocidades ofrecía un buen equilibrio entre rendimiento y consumo. En cuanto a la seguridad, disponía de frenos de disco ventilados en el eje delantero y tambores en el trasero, una configuración común en vehículos de su segmento. Aunque carecía de las avanzadas ayudas a la conducción actuales, su tecnología era robusta y cumplía con las expectativas de la época.

Competencia

En su segmento, el Suzuki Baleno 1.6 Sedán competía con modelos como el Opel Astra, el Ford Escort o el Renault Mégane de la época. Frente a ellos, el Baleno se posicionaba como una alternativa más económica y con un enfoque más práctico, destacando por su fiabilidad y su buen aprovechamiento del espacio interior. Aunque quizás no ofrecía el mismo nivel de equipamiento o la misma imagen de marca que algunos de sus rivales europeos, el Baleno se ganaba a sus compradores por su relación calidad-precio y su probada durabilidad.

Conclusión

El Suzuki Baleno 1.6 Sedán de 1999 es un coche que, a pesar de no ser un icono, dejó una huella de fiabilidad y practicidad. Su motor de 96 CV, su diseño funcional y su buen espacio interior lo convertían en una opción sensata para quienes buscaban un vehículo sin complicaciones. Es un coche que, con el paso del tiempo, ha demostrado ser un compañero fiel, capaz de afrontar el día a día con solvencia y economía. Un verdadero caballo de batalla que, sin grandes lujos, ofrecía todo lo necesario para la movilidad.