Especificaciones y análisis del Suzuki Jimny
Potencia
80CV
Par
104Nm
Consumo
7.2l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
-s
Vel. Máx.
140km/h
Peso
1035kg
Precio
12,633€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
AWD
4 / 3 puertas
113 L
40 L
59 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Suzuki Jimny Techo Lona · 80 CV (2001-2005)
Descripción general
El Suzuki Jimny de 1999, en su versión de techo de lona, es un vehículo que evoca una sensación de aventura y libertad desde el primer vistazo. Con su diseño compacto y robusto, este todoterreno japonés se presenta como una opción ideal para aquellos que buscan escapar de la rutina y explorar caminos menos transitados. Su precio de 12.633 € lo hacía accesible para muchos, prometiendo diversión y funcionalidad sin grandes lujos.
Experiencia de conducción
Conducir el Jimny de techo de lona es una experiencia única. Su motor de gasolina de 1.3 litros y 80 CV, aunque no es un derroche de potencia, se siente ágil y dispuesto, especialmente en terrenos difíciles. La transmisión manual de 5 velocidades permite un control total, y su tracción AWD es una garantía para superar obstáculos. La velocidad máxima de 140 km/h es suficiente para la carretera, pero donde realmente brilla es fuera del asfalto. La suspensión de eje rígido en ambos trenes, aunque puede resultar algo firme en carretera, es una bendición en off-road, transmitiendo una sensación de robustez y capacidad inquebrantable. El techo de lona añade un toque de conexión con el entorno, permitiendo disfrutar del aire libre y el sonido de la naturaleza, lo que intensifica la sensación de aventura.
Diseño y estética
El diseño del Suzuki Jimny de 1999 es inconfundiblemente funcional y carismático. Sus líneas cuadradas y compactas, con una longitud de 3665 mm y una anchura de 1600 mm, le otorgan una presencia robusta y ágil. La versión de techo de lona, con sus 3 puertas y 4 plazas, acentúa su carácter lúdico y aventurero. Los neumáticos 205/70 R15 y las llantas de 6x15 pulgadas refuerzan su imagen todoterreno. Es un diseño que prioriza la capacidad off-road sobre la aerodinámica o el lujo, y eso es precisamente lo que lo hace tan atractivo para su público. Es un coche que no intenta ser algo que no es, y esa honestidad en su diseño es parte de su encanto.
Tecnología y características
En cuanto a tecnología, el Jimny de 1999 es un vehículo que se enfoca en la simplicidad y la eficacia mecánica. Su motor de gasolina de 1299 cc con inyección indirecta y 4 válvulas por cilindro es un propulsor probado y fiable. La tracción a las cuatro ruedas (AWD) es su característica tecnológica más destacada, permitiéndole afrontar terrenos complicados con solvencia. La dirección de recirculación de bolas, aunque no es la más moderna, es robusta y adecuada para el uso todoterreno. Los frenos de disco delanteros y tambor traseros cumplen su función. No esperes grandes pantallas o asistentes de conducción; la tecnología aquí está al servicio de la durabilidad y la capacidad off-road, lo que lo convierte en un compañero de aventuras sin complicaciones.
Competencia
En su época, el Suzuki Jimny de 1999 se enfrentaba a rivales como el Lada Niva, otro todoterreno rústico y capaz, o incluso versiones más básicas del Daihatsu Terios. Sin embargo, el Jimny siempre ha tenido un nicho muy particular gracias a su combinación de tamaño compacto, capacidad off-road genuina y un precio asequible. Su versión de techo de lona lo diferenciaba aún más, ofreciendo una experiencia de conducción más abierta y conectada con el entorno que pocos de sus competidores podían igualar. Era una opción para quienes buscaban un todoterreno puro, sin las pretensiones de los SUV urbanos.
Conclusión
El Suzuki Jimny de 1999 con techo de lona es mucho más que un simple coche; es una declaración de intenciones. Es un vehículo que invita a la aventura, a la exploración y a disfrutar de la conducción en su estado más puro. Su diseño icónico, su probada capacidad todoterreno y la sensación de libertad que ofrece su techo de lona lo convierten en un clásico instantáneo para los amantes del off-road. Aunque no es el coche más rápido o lujoso, su fiabilidad y su espíritu indomable lo hacen un compañero leal para cualquier escapada. Es un coche que te hace sonreír, que te conecta con la carretera y con la naturaleza de una manera que pocos vehículos modernos pueden lograr.




