Suzuki Samurai Diesel Long Body T. Lona · 64 CV (2001-2003)

1998
Gasóleo
AWD
Manual 5v
Suzuki Samurai - Vista 1
Suzuki Samurai - Vista 2
Suzuki Samurai - Vista 3
Suzuki Samurai - Vista 4

Especificaciones y análisis del Suzuki Samurai

Potencia

64CV

Par

120Nm

Consumo

6.8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

-s

Vel. Máx.

130km/h

Peso

1130kg

Precio

12,072

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

AWD

Plazas

2 / 3 puertas

Maletero

- L

Depósito

40 L

Potencia

47 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima64 CV / 47 kW
Par máximo120 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito40 L
Maletero0 L

Análisis detallado del Suzuki Samurai Diesel Long Body T. Lona · 64 CV (2001-2003)

Descripción general

El Suzuki Samurai Diesel Long Body T. Lona de 1998 es un vehículo que evoca una era de aventura y simplicidad. Con su motor diésel de 1.9 litros y 64 CV, este todoterreno no busca la velocidad, sino la capacidad de superar cualquier obstáculo. Su diseño de carrocería larga y techo de lona lo convierte en un compañero ideal para aquellos que anhelan la libertad y la conexión con la naturaleza, ofreciendo una experiencia de conducción auténtica y sin filtros.

Experiencia de conducción

Conducir el Samurai Diesel es una experiencia visceral. La dirección de recirculación de bolas, aunque precisa, requiere un esfuerzo consciente, y la suspensión de eje rígido en ambos trenes transmite cada imperfección del camino, pero a cambio ofrece una robustez inigualable fuera del asfalto. El motor diésel, con sus 120 Nm de par a 2000 rpm, empuja con determinación, aunque sin prisas, hasta su velocidad máxima de 130 km/h. La caja de cambios manual de 5 velocidades invita a una conducción participativa, donde cada cambio de marcha es una decisión consciente. Es un coche que te hace sentir la carretera, el terreno y la máquina, una conexión que muchos vehículos modernos han perdido.

Diseño y estética

El diseño del Suzuki Samurai es icónico y atemporal. Su carrocería larga de 4040 mm, con una anchura de 1530 mm y una altura de 1690 mm, le confiere una presencia compacta pero robusta. Las tres puertas y el techo de lona evocan un espíritu aventurero y práctico, permitiendo disfrutar del aire libre. Las ruedas de 205/70 R15 Q, con llantas de 6 x 15, refuerzan su imagen de todoterreno puro. Es un diseño funcional, sin florituras, que prioriza la capacidad y la durabilidad sobre la estética moderna, y que ha envejecido con una gracia innegable.

Tecnología y características

La tecnología del Suzuki Samurai Diesel Long Body T. Lona es sencilla y efectiva, centrada en la durabilidad y la capacidad todoterreno. Su motor diésel de 1.9 litros y 64 CV, con inyección indirecta, es un bloque de hierro con culata de aluminio, diseñado para resistir las condiciones más exigentes. La tracción AWD, combinada con una transmisión manual de 5 velocidades, asegura un control óptimo en terrenos difíciles. Los frenos de disco delanteros y de tambor traseros, junto con una dirección de recirculación de bolas, ofrecen una respuesta directa y fiable. No hay lujos electrónicos, solo mecánica pura y dura, pensada para la aventura.

Competencia

En su época, el Suzuki Samurai Diesel Long Body T. Lona competía con otros todoterrenos compactos y robustos, como el Lada Niva, el Daihatsu Feroza o incluso versiones más básicas del Jeep Wrangler. Su principal ventaja residía en su combinación de tamaño compacto, ligereza (1130 kg) y una capacidad todoterreno excepcional, a menudo superando a rivales más grandes y pesados en terrenos complicados. Su precio de 12.072 € lo hacía accesible para un público que buscaba un vehículo de trabajo o de ocio sin grandes pretensiones de confort, pero con una fiabilidad contrastada.

Conclusión

El Suzuki Samurai Diesel Long Body T. Lona de 1998 es más que un coche; es una declaración de intenciones. Es un vehículo para aquellos que valoran la autenticidad, la capacidad todoterreno y la simplicidad mecánica. Su consumo combinado de 6.8 l/100km lo hace relativamente eficiente para su época y tipo. Aunque no es el más rápido ni el más cómodo, su espíritu aventurero y su fiabilidad lo convierten en un clásico atemporal. Es un coche que te invita a explorar, a ensuciarte y a disfrutar de la conducción en su forma más pura.