Suzuki Vitara 3p 1.6 16V Superlujo Hard Top Serie Esp. · 96 CV (1999-2005)

1999
Gasolina
AWD
Manual 5v
Suzuki Vitara - Vista 1
Suzuki Vitara - Vista 2
Suzuki Vitara - Vista 3
Suzuki Vitara - Vista 4

Especificaciones y análisis del Suzuki Vitara

Potencia

96CV

Par

132Nm

Consumo

8.4l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

-s

Vel. Máx.

150km/h

Peso

1155kg

Precio

16,276

Resumen técnico

Combustible

Gasolina

Transmisión

Manual 5v

Tracción

AWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

- L

Depósito

42 L

Potencia

70.6 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima96 CV / 70.6 kW
Par máximo132 Nm
Tipo de combustibleGasolina
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito42 L
Maletero0 L

Análisis detallado del Suzuki Vitara 3p 1.6 16V Superlujo Hard Top Serie Esp. · 96 CV (1999-2005)

Descripción general

El Suzuki Vitara de 1999, en su versión de 3 puertas y acabado Superlujo Hard Top, es un vehículo que evoca una época donde la aventura y la funcionalidad se fusionaban en un formato compacto. Con su motor de gasolina de 1.6 litros y 96 CV, este Vitara se presentaba como una opción robusta y versátil para aquellos que buscaban un compañero tanto para la ciudad como para escapadas fuera del asfalto. Su tracción integral y su diseño atemporal lo convirtieron en un icono de su segmento, prometiendo una experiencia de conducción auténtica y sin pretensiones.

Experiencia de conducción

Al volante del Vitara de 1999, las sensaciones son de pura conexión con la carretera y el entorno. Su dirección de recirculación de bolas, aunque no es la más precisa, transmite una sensación de robustez y control. La suspensión, con McPherson delante y eje rígido detrás, absorbe las irregularidades del terreno con solvencia, aunque en carretera puede resultar algo rebotón. El motor de 96 CV, si bien no es un derroche de potencia, mueve con dignidad los 1155 kg del conjunto, ofreciendo una respuesta honesta y suficiente para la mayoría de situaciones. La caja de cambios manual de 5 velocidades es precisa y permite exprimir al máximo el propulsor. Fuera del asfalto, el Vitara se transforma, mostrando su verdadera vocación aventurera, con una capacidad de tracción sorprendente y una agilidad que invita a explorar nuevos caminos. Es un coche que te hace sentir el camino, que te involucra en la conducción y que te regala una sonrisa cuando superas un obstáculo.

Diseño y estética

El diseño del Suzuki Vitara de 1999 es un claro reflejo de su época, con líneas cuadradas y una estética funcional que ha envejecido con dignidad. La versión de 3 puertas, con su techo duro desmontable, le confiere un aire juvenil y desenfadado. Los pasos de rueda marcados, la altura libre al suelo y los neumáticos de perfil alto (195/ R15) no dejan lugar a dudas sobre sus capacidades off-road. En el interior, la sencillez es la tónica dominante, con un salpicadero de diseño práctico y materiales resistentes, pensados para soportar el uso diario y las aventuras. Los asientos, aunque no son los más envolventes, ofrecen una postura de conducción elevada que facilita la visibilidad. Es un diseño que prioriza la utilidad sobre la ostentación, y que, con el paso de los años, ha adquirido un encanto retro que lo hace aún más atractivo.

Tecnología y características

En 1999, la tecnología en el Suzuki Vitara se centraba en la fiabilidad mecánica y la funcionalidad. Su motor de gasolina de 1.6 litros y 16 válvulas, con inyección indirecta, era un propulsor probado y eficiente para su época. La tracción integral, un elemento clave de su ADN, le otorgaba una versatilidad excepcional. En cuanto a confort, el acabado Superlujo incluía elementos como la dirección asistida, que facilitaba las maniobras, y un sistema de frenos con discos delanteros y tambores traseros, que ofrecía una frenada adecuada. Aunque carecía de las sofisticaciones electrónicas de los vehículos modernos, su tecnología era robusta y estaba diseñada para durar, lo que contribuía a su reputación de fiabilidad.

Competencia

En su momento, el Suzuki Vitara de 1999 se enfrentaba a rivales como el Toyota RAV4, el Honda CR-V o el Land Rover Freelander. Sin embargo, el Vitara se distinguía por su enfoque más purista y su mayor capacidad off-road en comparación con algunos de sus competidores, que empezaban a inclinarse hacia un uso más asfáltico. Su tamaño compacto y su precio competitivo también lo posicionaban como una alternativa atractiva para aquellos que buscaban un todoterreno auténtico sin renunciar a la practicidad.

Conclusión

El Suzuki Vitara de 1999 es mucho más que un simple coche; es un compañero de aventuras, un vehículo que te invita a explorar y a disfrutar de la conducción en su estado más puro. Su diseño atemporal, sus capacidades off-road y su fiabilidad mecánica lo convierten en un clásico moderno, un coche que sigue despertando pasiones y que ofrece una experiencia de conducción auténtica y gratificante. Es un vehículo que, a pesar de los años, mantiene su esencia y su espíritu aventurero intactos, demostrando que la verdadera diversión no siempre reside en la última tecnología, sino en la conexión con la máquina y el camino.