Especificaciones y análisis del Suzuki Vitara
Potencia
96CV
Par
132Nm
Consumo
8.4l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
-s
Vel. Máx.
150km/h
Peso
1135kg
Precio
15,913€
Resumen técnico
Gasolina
Manual 5v
AWD
4 / 3 puertas
- L
42 L
70.6 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Suzuki Vitara 3p 1.6 16V Superlujo T. Metal. Serie Esp. · 96 CV (1999-2005)
Descripción general
El Suzuki Vitara de 1999, en su versión de 3 puertas y acabado Superlujo, es un vehículo que evoca la esencia de la aventura y la libertad. Con su motor 1.6 de gasolina y 96 CV, este todoterreno compacto se presentaba como una opción robusta y versátil para aquellos que buscaban escapar del asfalto sin renunciar a la comodidad. Su diseño atemporal y su capacidad para afrontar terrenos difíciles lo convirtieron en un icono de su época, un compañero fiel para explorar nuevos horizontes.
Experiencia de conducción
Al volante del Vitara de 1999, la sensación es de control y agilidad. Su tamaño compacto y su dirección de recirculación de bolas, aunque no la más precisa, transmiten una conexión directa con la carretera y el terreno. La suspensión, tipo McPherson delante y eje rígido detrás, absorbe las irregularidades con solvencia, ofreciendo un equilibrio entre confort y capacidad off-road. El motor de 96 CV, aunque no es un derroche de potencia, mueve el conjunto con soltura, especialmente en marchas cortas, y su sonido característico añade un toque de autenticidad a la experiencia de conducción. Es un coche que invita a la aventura, a sentir el camino bajo las ruedas y a disfrutar de cada trayecto, ya sea por ciudad o por caminos sin asfaltar.
Diseño y estética
El diseño del Suzuki Vitara de 3 puertas de 1999 es un claro reflejo de su espíritu aventurero. Sus líneas cuadradas y robustas, con una carrocería de 3.630 mm de largo, 1.630 mm de ancho y 1.665 mm de alto, le otorgan una presencia inconfundible. La versión Superlujo T. Metal. Serie Esp. añade detalles que realzan su atractivo, como las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 195/ R15, que no solo contribuyen a su estética sino también a su capacidad todoterreno. El interior, aunque funcional, está diseñado para resistir el paso del tiempo y el uso exigente, con una disposición clara de los mandos y una buena visibilidad. Es un diseño que prioriza la funcionalidad y la durabilidad, sin renunciar a un cierto encanto retro que hoy en día sigue cautivando.
Tecnología y características
En 1999, la tecnología del Suzuki Vitara se centraba en la fiabilidad mecánica y la capacidad todoterreno. Su motor de gasolina de 1.590 cc, con 4 cilindros y 16 válvulas, ofrecía una inyección indirecta que garantizaba un funcionamiento suave y eficiente para la época. La transmisión manual de 5 velocidades, combinada con la tracción AWD, permitía al Vitara desenvolverse con soltura en diversas condiciones. Aunque carecía de las sofisticadas ayudas electrónicas de los vehículos modernos, su chasis robusto, con suspensión delantera McPherson y trasera de eje rígido, junto con frenos de disco delanteros y tambor traseros, aseguraban un comportamiento predecible y seguro. Era una tecnología pensada para la durabilidad y la eficacia en el campo, más que para la conectividad o el lujo digital.
Competencia
En su segmento, el Suzuki Vitara de 1999 competía con otros todoterrenos compactos que buscaban un equilibrio entre uso urbano y capacidades off-road. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Toyota RAV4 de primera generación, que ofrecía un enfoque más SUV y menos purista en el todoterreno, o el Land Rover Freelander, que apostaba por un mayor confort y un diseño más refinado. También se enfrentaba a opciones como el Kia Sportage o el Honda CR-V, que empezaban a ganar terreno en el mercado de los SUV. Sin embargo, el Vitara se distinguía por su auténtico espíritu todoterreno, su robustez y su precio competitivo, lo que lo convertía en una opción atractiva para los amantes de la aventura.
Conclusión
El Suzuki Vitara 3p 1.6 16V Superlujo T. Metal. Serie Esp. de 1999 es más que un simple coche; es un compañero de aventuras, un vehículo que invita a explorar y a disfrutar de la libertad. Su diseño atemporal, su mecánica fiable y su capacidad todoterreno lo convierten en un clásico que aún hoy despierta pasiones. Aunque sus prestaciones no son las de un deportivo y su consumo combinado de 8.4 l/100km puede parecer elevado para los estándares actuales, su encanto reside en su autenticidad y en la promesa de experiencias inolvidables. Es un coche para aquellos que valoran la robustez, la sencillez y la capacidad de ir más allá del asfalto, un verdadero icono que ha dejado una huella imborrable en la historia del automóvil.




