Suzuki Vitara Turbodiesel 3p Superlujo T. Metal. Serie Esp. · 75 CV (1999-2001)

1999
Gasóleo
AWD
Manual 5v
Suzuki Vitara - Vista 1
Suzuki Vitara - Vista 2
Suzuki Vitara - Vista 3
Suzuki Vitara - Vista 4

Especificaciones y análisis del Suzuki Vitara

Potencia

75CV

Par

135Nm

Consumo

8l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

-s

Vel. Máx.

150km/h

Peso

1324kg

Precio

17,477

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

AWD

Plazas

4 / 3 puertas

Maletero

- L

Depósito

42 L

Potencia

55 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima75 CV / 55 kW
Par máximo135 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito42 L
Maletero0 L

Análisis detallado del Suzuki Vitara Turbodiesel 3p Superlujo T. Metal. Serie Esp. · 75 CV (1999-2001)

Descripción general

El Suzuki Vitara de 1999, en su versión Turbodiésel de 3 puertas y acabado Superlujo, es un vehículo que evoca una época donde la aventura y la funcionalidad se fusionaban en un formato compacto. Con su motor diésel de 75 CV y tracción integral, este Vitara se presentaba como una opción robusta y económica para aquellos que buscaban un compañero tanto para el día a día como para escapadas fuera del asfalto. Su diseño atemporal y su reputación de fiabilidad lo convirtieron en un icono, un coche que, a pesar de los años, sigue despertando cariño y nostalgia entre los entusiastas de los todoterrenos ligeros.

Experiencia de conducción

Conducir el Suzuki Vitara de 1999 es una experiencia que te conecta con la esencia de la conducción todoterreno. Su motor diésel, aunque no es un derroche de potencia con sus 75 CV, ofrece un par motor de 135 Nm a 2250 rpm que se siente en cada aceleración, proporcionando una respuesta adecuada para superar obstáculos y moverse con soltura en terrenos difíciles. La caja de cambios manual de 5 velocidades permite un control preciso, mientras que la tracción AWD garantiza una adherencia excepcional. En carretera, su velocidad máxima de 150 km/h y su consumo combinado de 8 l/100km lo hacen un compañero razonable, aunque es fuera del asfalto donde realmente brilla, transmitiendo una sensación de robustez y capacidad que pocos vehículos de su tamaño pueden igualar. La suspensión, con McPherson delante y eje rígido detrás, absorbe las irregularidades del terreno con solvencia, aunque en carretera puede resultar algo más firme. La dirección de recirculación de bolas, sin asistencia variable, ofrece una conexión directa con la carretera, aunque requiere un poco más de esfuerzo en maniobras a baja velocidad. Es un coche que te hace sentir el camino, que te invita a explorar y a disfrutar de cada trayecto con una autenticidad que se ha perdido en muchos vehículos modernos.

Diseño y estética

El diseño del Suzuki Vitara de 1999 es un testimonio de la funcionalidad y la estética todoterreno de finales de los 90. Con sus 3 puertas, presenta una silueta compacta y robusta, con líneas que sugieren resistencia y capacidad. Sus dimensiones de 3642 mm de largo, 1630 mm de ancho y 1675 mm de alto le otorgan una presencia ágil y versátil. Los pasos de rueda marcados y la altura libre al suelo, aunque no especificada, se intuyen generosos, reforzando su carácter aventurero. Las llantas de 15 pulgadas con neumáticos 195/R15 complementan su imagen, aportando un equilibrio entre estética y funcionalidad. El diseño interior, aunque no se detalla, se espera que sea práctico y duradero, enfocado en la ergonomía y la resistencia al uso rudo, sin grandes lujos pero con todo lo necesario para la aventura. Es un diseño que ha envejecido con dignidad, manteniendo su atractivo para aquellos que valoran la autenticidad y la capacidad por encima de las tendencias pasajeras.

Tecnología y características

En el corazón del Suzuki Vitara de 1999 encontramos una tecnología mecánica probada y fiable. Su motor diésel de 1905 cc, con 4 cilindros y 2 válvulas por cilindro, incorpora inyección indirecta y turbo, una configuración que en su momento ofrecía un buen equilibrio entre rendimiento y eficiencia. Con 75 CV de potencia y 135 Nm de par, este propulsor, con bloque de hierro y culata de aluminio, está diseñado para durar y soportar las exigencias del uso todoterreno. La transmisión manual de 5 velocidades, junto con la tracción integral (AWD), es la clave de su capacidad fuera del asfalto, permitiendo al conductor seleccionar la marcha adecuada para cada situación. La suspensión delantera tipo McPherson y la trasera de eje rígido, aunque sencillas, son efectivas para absorber las irregularidades del terreno. Los frenos de disco delanteros de 290 mm y los tambores traseros proporcionan una frenada adecuada para un vehículo de su peso y prestaciones. La dirección de recirculación de bolas, sin asistencia variable, ofrece una respuesta directa, aunque requiere un mayor esfuerzo en maniobras. Es una tecnología que prioriza la robustez y la funcionalidad sobre la sofisticación, lo que contribuye a su reputación de fiabilidad.

Competencia

En su época, el Suzuki Vitara Turbodiésel de 1999 se enfrentaba a un segmento de todoterrenos compactos y económicos. Sus principales rivales incluían modelos como el Daihatsu Feroza, el Lada Niva o incluso versiones más básicas del Mitsubishi Pajero Pinin. Estos vehículos compartían la filosofía de ofrecer capacidades todoterreno en un formato más manejable y con un coste de adquisición y mantenimiento más contenido que los grandes todoterrenos. El Vitara se distinguía por su equilibrio entre tamaño, capacidad off-road y un diseño que, aunque funcional, tenía un cierto atractivo. Su motor diésel, en un momento donde el gasóleo ganaba terreno, le otorgaba una ventaja en términos de consumo y par motor frente a algunos de sus competidores de gasolina. La reputación de Suzuki en la fabricación de vehículos 4x4 también le confería una ventaja en términos de confianza y fiabilidad percibida.

Conclusión

El Suzuki Vitara Turbodiésel de 1999 es mucho más que un simple vehículo; es un compañero de aventuras, un todoterreno compacto que ha sabido ganarse un lugar en el corazón de muchos. Su combinación de un motor diésel robusto, tracción integral y un diseño funcional lo convierten en una opción ideal para aquellos que buscan un coche versátil, capaz de desenvolverse con soltura tanto en la ciudad como en caminos difíciles. A pesar de sus años, su esencia perdura, ofreciendo una experiencia de conducción auténtica y una fiabilidad que pocos pueden igualar. Es un coche que invita a la exploración, a la libertad y a disfrutar de cada kilómetro, un verdadero clásico que sigue demostrando su valía en el presente.