TATA Safari EX 2.0 TD 4X2 · 87 CV (2003-2006)

1998
Gasóleo
RWD
Manual 5v
TATA Safari - Vista 1
TATA Safari - Vista 2
TATA Safari - Vista 3
TATA Safari - Vista 4

Especificaciones y análisis del TATA Safari

Potencia

87CV

Par

190Nm

Consumo

9.5l/100

Emisiones

-g/km

0-100 km/h

-s

Vel. Máx.

154km/h

Peso

2010kg

Precio

14,800

Resumen técnico

Combustible

Gasóleo

Transmisión

Manual 5v

Tracción

RWD

Plazas

7 / 5 puertas

Maletero

- L

Depósito

65 L

Potencia

64 kW

Estado

Actual

Especificaciones técnicas

Motor

Potencia máxima87 CV / 64 kW
Par máximo190 Nm
Tipo de combustibleGasóleo
TransmisiónManual 5v

Capacidades

Depósito65 L
Maletero0 L

Análisis detallado del TATA Safari EX 2.0 TD 4X2 · 87 CV (2003-2006)

Descripción general

El TATA Safari de 1998, en su versión EX 2.0 TD 4X2, emerge como un vehículo que, por 14.800 €, ofrecía una propuesta robusta y funcional. Con un motor diésel de 87 CV y tracción trasera, este SUV de 5 puertas y 7 plazas se presentaba como una opción para quienes buscaban espacio y una mecánica sencilla, aunque sin grandes alardes de sofisticación. Su diseño, más enfocado en la practicidad que en la estética moderna, lo posicionaba como un compañero fiable para el día a día y alguna que otra aventura fuera del asfalto.

Experiencia de conducción

Al volante del TATA Safari, la sensación predominante es la de conducir un vehículo con carácter. Sus 87 CV, extraídos de un motor diésel de 1948 cc con turbo e intercooler, ofrecen una respuesta honesta, aunque sin la inmediatez de propulsores más modernos. La velocidad máxima de 154 km/h y la ausencia de datos de aceleración de 0 a 100 km/h sugieren un ritmo tranquilo, ideal para viajes relajados o para afrontar terrenos menos exigentes. La suspensión, con paralelogramo deformable delante y eje rígido detrás, junto a los frenos de disco ventilado delanteros y tambor traseros, prometen una conducción estable y segura, aunque quizás no la más refinada. El consumo combinado de 9.5 l/100km es un recordatorio de su naturaleza más utilitaria.

Diseño y estética

El diseño del TATA Safari de 1998 es un reflejo de su época y su propósito. Con unas dimensiones considerables (4800 mm de largo, 1810 mm de ancho y 1918 mm de alto), su silueta es imponente y funcional. Las 5 puertas y la capacidad para 7 ocupantes subrayan su vocación familiar y de transporte. Estéticamente, se decanta por líneas robustas y una presencia que evoca durabilidad, sin caer en las tendencias de diseño más aerodinámicas o vanguardistas. Es un coche que se ve capaz, con una estética que prioriza la utilidad sobre la sofisticación, lo que le confiere un encanto particular para quienes aprecian la autenticidad.

Tecnología y características

En el apartado tecnológico, el TATA Safari de 1998 se mantiene fiel a la simplicidad y la eficacia. Su motor diésel de inyección indirecta con turbo e intercooler es una muestra de una ingeniería probada y fiable. La transmisión manual de 5 velocidades y la tracción trasera (RWD) ofrecen una experiencia de conducción directa y sin complicaciones. La dirección de recirculación de bolas, aunque no es la más moderna, cumple su función. Elementos como el embrague monodisco en seco y los materiales del motor (bloque de hierro, culata de aluminio) hablan de una construcción pensada para la durabilidad. No esperemos grandes pantallas o asistentes de conducción, sino una mecánica honesta y funcional.

Competencia

En su segmento y época, el TATA Safari se enfrentaba a rivales que ofrecían propuestas similares en cuanto a robustez y capacidad, aunque quizás con diferencias en precio o equipamiento. Podría compararse con modelos como el SsangYong Musso o el Lada Niva, vehículos que también priorizaban la funcionalidad y la capacidad todoterreno sobre el lujo o las prestaciones puras. Su precio de 14.800 € lo posicionaba como una alternativa económica para quienes buscaban un SUV espacioso y con cierta capacidad fuera del asfalto, sin las pretensiones de los SUV europeos o japoneses de gama alta.

Conclusión

El TATA Safari EX 2.0 TD 4X2 de 1998 es un vehículo que, a pesar de los años, sigue transmitiendo una sensación de solidez y fiabilidad. Es un coche para quienes valoran la practicidad, el espacio y una mecánica sencilla pero efectiva. Su diseño robusto y su capacidad para 7 pasajeros lo convierten en una opción interesante para familias o para aquellos que necesitan un vehículo versátil para el trabajo o el ocio. Aunque no destaca por su velocidad o su tecnología de vanguardia, su encanto reside en su honestidad y en la promesa de un compañero de viaje duradero y sin complicaciones.