Especificaciones y análisis del TATA Safari
Potencia
92CV
Par
186Nm
Consumo
9.8l/100
Emisiones
-g/km
0-100 km/h
-s
Vel. Máx.
130km/h
Peso
1920kg
Precio
15,787€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 5v
RWD
7 / 5 puertas
- L
65 L
68 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del TATA Safari EX 4x2 AC · 92 CV (2001-2003)
Descripción general
El TATA Safari de 1998, en su versión EX 4x2 AC, nos transporta a una época donde la robustez y la funcionalidad primaban sobre la sofisticación. Este SUV, con su motor diésel de 92 CV y tracción trasera, se presentaba como una opción accesible para quienes buscaban un vehículo espacioso y capaz, aunque sin grandes pretensiones de lujo o altas prestaciones. Su precio de 15.787 euros en su momento lo posicionaba como una alternativa económica en el segmento.
Experiencia de conducción
Al volante del TATA Safari, la sensación predominante es la de conducir un vehículo con carácter. Su motor diésel de 1.9 litros, aunque no es un derroche de potencia, entrega 92 CV y un par de 186 Nm a 2500 rpm, lo que le permite moverse con dignidad. La velocidad máxima de 130 km/h y la ausencia de datos de aceleración de 0 a 100 km/h sugieren que no es un coche para prisas, sino para disfrutar del camino con calma. La suspensión, con paralelogramo deformable delante y eje rígido detrás, junto a los frenos de disco ventilado delanteros y tambor traseros, prometen una experiencia de conducción más enfocada en la durabilidad que en la agilidad. El consumo combinado de 9.8 l/100km es un recordatorio de su naturaleza de SUV de antaño.
Diseño y estética
El diseño del TATA Safari de 1998 es un reflejo de su época: líneas robustas y funcionales, sin adornos superfluos. Con una longitud de 4800 mm, una anchura de 1810 mm y una altura de 1918 mm, su presencia en la carretera es imponente. Las cinco puertas y las siete plazas lo convierten en un vehículo familiar o para aquellos que necesitan espacio. Las ruedas con neumáticos 235/75 R15 y llantas de 6.5 x 15 pulgadas refuerzan su imagen de todoterreno, listo para afrontar caminos menos transitados. Es un diseño que evoca aventura y practicidad, sin buscar la elegancia de los SUV modernos.
Tecnología y características
En el TATA Safari de 1998, la tecnología se centra en lo esencial. Su motor diésel de inyección indirecta con turbo e intercooler es un ejemplo de la ingeniería de la época, buscando eficiencia y fiabilidad. La transmisión manual de cinco velocidades y la tracción trasera son características que definen su carácter. No encontramos sistemas avanzados de asistencia a la conducción ni pantallas táctiles, sino un enfoque en la mecánica pura y dura. La dirección, aunque no se especifica su tipo, cumple su función sin florituras. Es un coche para quienes valoran la simplicidad y la robustez mecánica.
Competencia
En su momento, el TATA Safari competía en un segmento donde la relación calidad-precio era un factor clave. Sus rivales podrían haber sido otros SUV de corte más utilitario y económico, como algunos modelos de SsangYong o incluso versiones básicas de vehículos como el Suzuki Grand Vitara o el Hyundai Galloper. Su principal baza era el espacio interior, la capacidad para siete ocupantes y un precio competitivo, lo que lo hacía atractivo para familias o para quienes buscaban un vehículo de trabajo con cierta versatilidad.
Conclusión
El TATA Safari EX 4x2 AC de 1998 es un viaje al pasado, a una época donde los SUV eran más rudos y menos refinados. Es un vehículo que ofrece espacio, una mecánica diésel probada y una estética robusta. No busca impresionar con lujos o prestaciones de infarto, sino cumplir con su cometido de transportar a sus ocupantes de forma fiable y económica. Es una opción para quienes aprecian la sencillez, la funcionalidad y un toque de aventura en su día a día, un coche con alma propia que, a pesar de los años, sigue evocando un espíritu práctico y sin complicaciones.




