Especificaciones y análisis del Toyota Avensis
Potencia
150CV
Par
310Nm
Consumo
5.9l/100
Emisiones
156g/km
0-100 km/h
9.3s
Vel. Máx.
210km/h
Peso
1530kg
Precio
24,610€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
510 L
60 L
110 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota Avensis Berlina 2.2 D-4D 150 CV Sol (2008)
Descripción general
El Toyota Avensis de 2006, en su versión Berlina 2.2 D-4D de 150 CV Sol, se presenta como una opción sólida y fiable dentro del segmento de las berlinas medias. Este modelo, con su motor diésel de buen rendimiento, prometía un equilibrio entre eficiencia y prestaciones, ideal para quienes buscaban un coche familiar o de representación con la garantía de la marca japonesa.
Experiencia de conducción
Al volante, el Avensis 2.2 D-4D 150 CV ofrecía una experiencia de conducción serena y confortable. El motor diésel, con sus 150 CV y un par motor de 310 Nm, respondía con solvencia en la mayoría de situaciones, permitiendo adelantamientos seguros y una buena recuperación. La caja de cambios manual de 6 velocidades contribuía a un manejo eficiente y a un consumo contenido. La suspensión, de tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtraba bien las irregularidades del asfalto, proporcionando un viaje suave. Aunque no era un coche de sensaciones deportivas, su estabilidad y aplomo en carretera transmitían confianza y seguridad, haciendo los viajes largos mucho más placenteros. La dirección asistida hidráulicamente, aunque no era la más comunicativa, ofrecía la precisión necesaria para el día a día.
Diseño y estética
El diseño del Toyota Avensis de 2006 era sobrio y funcional, con líneas que buscaban la elegancia atemporal más que la audacia. Su carrocería berlina de 5 puertas, con una longitud de 4645 mm, una anchura de 1760 mm y una altura de 1480 mm, ofrecía una presencia discreta pero distinguida. Los faros delanteros y traseros, aunque no destacaban por su originalidad, se integraban armoniosamente en el conjunto. El interior, por su parte, se caracterizaba por su amplitud y la calidad de los materiales, con un salpicadero bien organizado y una ergonomía pensada para la comodidad del conductor y los pasajeros. Los asientos eran confortables y el maletero, con 510 litros de capacidad, era generoso, lo que lo convertía en un coche muy práctico para el uso familiar.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Avensis de 2006 incorporaba elementos que, para su época, eran bastante completos. El motor 2.2 D-4D de 150 CV destacaba por su inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, tecnologías que optimizaban el rendimiento y la eficiencia del diésel. En cuanto a seguridad, contaba con frenos de disco ventilados delanteros y discos traseros, y un chasis bien equilibrado que contribuía a una conducción segura. Aunque no disponía de las últimas ayudas a la conducción que vemos hoy en día, su equipamiento de serie en la versión Sol incluía elementos de confort y seguridad que lo hacían un coche muy competitivo en su segmento.
Competencia
El Toyota Avensis 2.2 D-4D 150 CV Sol se enfrentaba a duros competidores en el mercado de las berlinas medias diésel de su época. Entre sus principales rivales se encontraban modelos como el Volkswagen Passat, el Ford Mondeo, el Opel Vectra, el Peugeot 407 o el Renault Laguna. Frente a ellos, el Avensis destacaba por su reputación de fiabilidad, su confort de marcha y la suavidad de su motor diésel, ofreciendo una alternativa muy atractiva para aquellos que valoraban la durabilidad y la tranquilidad por encima de las prestaciones puras o un diseño más arriesgado.
Conclusión
El Toyota Avensis Berlina 2.2 D-4D 150 CV Sol de 2006 fue un coche que cumplió con creces las expectativas de su público. Ofrecía un equilibrio sobresaliente entre confort, espacio, eficiencia y, sobre todo, una fiabilidad mecánica que se convirtió en su seña de identidad. Era la elección perfecta para quienes buscaban un compañero de viaje incansable, capaz de afrontar el día a día y los viajes largos con una solvencia y una tranquilidad envidiables. Un coche que, sin grandes alardes, se ganó el respeto y la confianza de sus propietarios.




