Especificaciones y análisis del Toyota Avensis
Potencia
124CV
Par
310Nm
Consumo
4.5l/100
Emisiones
119g/km
0-100 km/h
10.1s
Vel. Máx.
200km/h
Peso
1595kg
Precio
23,000€
Resumen técnico
Gasóleo
Manual 6v
FWD
5 / 5 puertas
543 L
60 L
91 kW
Actual
Especificaciones técnicas
Motor
Capacidades
Análisis detallado del Toyota Avensis Cross Sport 120D Comfort · 124 CV (2011-2012)
Descripción general
El Toyota Avensis Cross Sport de 2012, en su versión 120D Comfort, se presenta como una opción familiar y práctica, con un motor diésel de 124 CV que promete eficiencia y un rendimiento adecuado para el día a día. Este modelo, con su carrocería familiar, busca ofrecer un equilibrio entre espacio, confort y un consumo contenido, ideal para quienes buscan un compañero de viaje fiable y sin grandes pretensiones deportivas.
Experiencia de conducción
Al volante del Avensis Cross Sport, la sensación predominante es de suavidad y confort. El motor diésel de 124 CV, aunque no es un derroche de potencia, entrega sus 310 Nm de par desde las 1600 rpm, lo que se traduce en una respuesta agradable y suficiente para la mayoría de situaciones. La aceleración de 0 a 100 km/h en 10.1 segundos y una velocidad máxima de 200 km/h son cifras razonables para un vehículo de su categoría. La suspensión, tipo McPherson delante y paralelogramo deformable detrás, filtra bien las irregularidades del asfalto, contribuyendo a un viaje placentero. La dirección asistida eléctrica, aunque no es la más comunicativa, cumple su función con precisión. En general, es un coche que invita a la calma y a disfrutar de los trayectos sin sobresaltos, con un consumo combinado de 4.5 l/100km que alivia el bolsillo.
Diseño y estética
El diseño del Toyota Avensis Cross Sport de 2012 es funcional y discreto, sin grandes alardes estéticos pero con una presencia sólida y equilibrada. La carrocería familiar, con sus 4780 mm de longitud, 1810 mm de anchura y 1480 mm de altura, ofrece una silueta elegante y práctica. Las líneas son fluidas y atemporales, buscando la durabilidad en el tiempo más que la moda pasajera. Los faros, aunque no son los más modernos, se integran bien en el conjunto, y las llantas de 16 pulgadas con neumáticos 205/60 R16 complementan su imagen sobria. En el interior, la funcionalidad prima sobre el diseño vanguardista, con un salpicadero bien organizado y materiales que, sin ser lujosos, transmiten solidez y durabilidad. El maletero de 543 litros es un punto fuerte, ofreciendo una gran capacidad para el equipaje familiar.
Tecnología y características
En el apartado tecnológico, el Toyota Avensis Cross Sport de 2012 se enfoca en lo esencial y lo práctico. Aunque no incorpora las últimas innovaciones de conectividad o asistentes a la conducción que vemos hoy en día, sí cuenta con elementos que mejoran la experiencia a bordo. El motor diésel de 1998 cc, con inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler, es un ejemplo de ingeniería eficiente. La transmisión manual de 6 velocidades es precisa y contribuye a optimizar el consumo. En cuanto a seguridad, se espera que incorpore los sistemas básicos de la época, como ABS y control de estabilidad, aunque no se especifican en los datos proporcionados. Su etiqueta DGT B y la normativa Euro 5 reflejan su compromiso con la eficiencia y las emisiones de su tiempo.
Competencia
En el segmento de las berlinas familiares diésel de su época, el Toyota Avensis Cross Sport se enfrentaba a competidores de peso como el Volkswagen Passat Variant, el Ford Mondeo Sportbreak, el Opel Insignia Sports Tourer o el Skoda Octavia Combi. Frente a ellos, el Avensis destacaba por su reputación de fiabilidad, su confort de marcha y su buen espacio interior, especialmente en el maletero. Quizás no ofrecía la misma deportividad que algunos de sus rivales europeos, ni la misma carga tecnológica que otros, pero su propuesta de valor se centraba en la durabilidad, la eficiencia y la tranquilidad de uso, aspectos muy valorados por un público familiar y práctico.
Conclusión
El Toyota Avensis Cross Sport 120D Comfort de 2012 es un coche que cumple con creces su cometido como vehículo familiar. Ofrece un equilibrio muy logrado entre espacio, confort, eficiencia y fiabilidad, sin caer en excesos ni en pretensiones que no le corresponden. Su motor diésel es suficiente para moverlo con soltura y su consumo es realmente bajo, lo que lo convierte en un compañero ideal para viajes largos y para el día a día. Si bien su diseño es discreto y su tecnología no es la más puntera, su solidez y su reputación de durabilidad lo hacen una opción muy sensata para quienes buscan un coche práctico y sin complicaciones. Es un vehículo que, sin enamorar a primera vista, conquista por su buen hacer y su capacidad para cumplir con las expectativas.




